El volcán alimenta con intensidad las coladas provocando nuevos destrozos en 'islotes' que se habían salvado
La emisión de lavas que se produjo hace dos días en el volcán de La Palma ha reordenado el continente del cono principal y ha alimentado a las coladas en las últimas horas, sobre todo, a la número 1 y 7, en las que se ha rellenado “islotes” y zonas que todavía no se habían visto afectados por el volcán. El director técnico del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca), Miguel Ángel Morcuende, ha incidido bastante este jueves en la lengua número 3, que ha estado moviéndose y ha llegado a alcanzar una velocidad de 20 metros por hora. Esta colada, explicó el técnico, es pequeña y se arrastra por las inmediaciones de la 10 y la 1 en dirección hacia Puerto Naos, aunque ahora ha bajado su velocidad y todavía se mantiene “a bastante distancia”.
El pequeño tamaño de la colada 3 no ha impedido que engulla numerosas edificaciones a su paso. Morcuende ha asegurado que es posible que no alcance mucha más superficie, precisamente, por todo lo que se ha comido a su paso, lo que hace que la masa de lava se vuelva más viscosa y se ralentice.