Santa Cruz - La Laguna: fusión imposible

Noé Ramón / Noé Ramón

La fusión imposible entre Santa Cruz y La Laguna es un asunto recurrente que regresa cada cierto tiempo a la actualidad desde que se comenzó a plantear a finales del siglo XIX y principios del XX coincidiendo con la aparición del pleito insular.

Durante los últimos años han existido varios rebrotes especialmente intensos como por ejemplo en 1987 cuando Elfidio Alonso se presentó a la Alcaldía con esta propuesta en su programa electoral, en el 1993 cuando alguien decidió destapar la caja de los truenos o en 2005, cuando también se planteó de una forma aparentemente casual por parte del entonces alcalde, Miguel Zerolo. En estos casos las discusiones han sido virulentas, incluso dentro de cada uno de los partidos, pero no han llegado a ninguna conclusión concreta.

En la actualidad se puede decir que no se ha avanzado nada en la fusión entre Santa Cruz y La Laguna y se ha hecho muy poco en la unión administrativa de ambos municipios. De hecho parece que el debate ha servido más como medio para sembrar la discordia y paralizar las decisiones que para acercar posturas.

José Manuel Bermúdez junto a Miguel Zerolo

El trasfondo de esta iniciativa es lograr un municipio que de mayor peso que Las Palmas de Gran Canaria desde todos los puntos de vista incluido el poblacional. Santa Cruz y La Laguna podrían llegar a sumar de golpe unos 400.000 habitantes. Al frente de esta iniciativa han estado las clases dirigentes de Santa Cruz, aunque la propuesta también contó con apoyos puntuales de algunos de los alcaldes y personalidades de la vida lagunera.

Sin embargo, la mayoría de la población rechazaba que Aguere se convirtiera en un barrio más de Santa Cruz y aún hoy en el fondo del espíritu lagunero se siguen considerando no sólo la capital de la isla, sino incluso también de Canarias. Curioso resulta el caso de Félix Acuña Dorta, lagunero de nacimiento, que fue alcalde de la capital tinerfeña pero que ha sido uno de los políticos más activos en la intención de fusionar ambos municipios. Incluso llegó a ponerle nombre al invento: Santa Cruz de La Laguna de Santiago de Tenerife. A principios del siglo XX se recogen episodios, algunos con desenlaces muy violentos, de intentos concretos para poner en marcha el nuevo municipio.

El nacimiento de la Agrupación Tinerfeña de Independientes (ATI) en la década de los ochenta dio lugar a que gran parte de la población de ambas ciudades aceptara la propuesta de crear una megaurbe. En La Laguna tenía entonces un peso específico muy importante la población de los nuevos barrios como La Cuesta y Taco que se sentían más cercanos a Santa Cruz que a Aguere, en cuyo casco se guardan aún las esencias más puras del espíritu lagunero.

Un alcalde santacrucero nacido en La Laguna llegó a bautizar el nuevo municipio como Santa Cruz de La Laguna de Santiago de Tenerife.

Sin embargo, la llegada del socialista Pedro González a la Alcaldía de la ciudad de los Adelantados dio lugar a un frenazo en seco a las pretensiones anexionistas de Santa Cruz. El Partido Socialista Obrero Español ha sido la formación política que con mayor fuerza se ha opuesto siempre a los intentos para que Aguere fuera absorbida por Santa Cruz. Y no es por casualidad ya que gran parte de los dirigentes de este partido nacieron en La Laguna.

La propuesta un tanto agresiva por parte de ATI de unir ambos municipios fue respondida con otra de perfil más bajo: la de crear una mancomunidad en la que se pusieran en común servicios e infraestructuras supramunicipales. Pero en realidad muy poco se ha avanzado en este sentido. La razón, según Santiago Pérez, testigo de excepción durante todos estos años de este debate como concejal, consejero del Cabildo o senador, es que de haber prosperado, “entonces se habría demostrado que la fusión era innecesaria.

Ayuntamiento de La Laguna

Está claro que la burguesía chicharrera no quería perder esa baza electoral que tan útil les ha resultado en los momentos de mayor fuerza del pleito insular“. La mancomunidad, según Pérez, es también un obstáculo para que el Cabildo imponga criterios en materia de planeamiento o de grandes obras que ”hasta ahora siempre han acabado beneficiando a Santa Cruz“. Ejemplo de ello sería el nuevo sistema viario del área metropolitana, diseñado en gran parte desde la capital tinerfeña y bendecido luego por la institución insular. En el documento se contempla la vía exterior que unirá la autopista del norte con la del sur desde Los Rodeos a Acorán.

O la vía de cornisa que pretende dar una salida a los barrios del norte de Santa Cruz y que supone un paso de gigante en la ampliación de la vía de Ronda que a su vez implicará la desaparición de grandes bolsas de suelo agrícola. Como prueba del peso específico que tuvo la capital tinerfeña en el diseño de este nuevo sistema viario indicar que estuvo paralizado durante meses hasta que finalmente se logró incluir la vía litoral, curiosamente la primera que se ha ejecutado. El debate está de nuevo de actualidad ahora que se procede a la revisión del Plan General lagunero con sus claras dosis de crispación y enfrentamiento.

La Laguna siempre ha recelado de la fusión porque considera que detrás se esconde el interés de Santa Cruz por liderar el nuevo macromunicipio.

“Los laguneros nos hemos negado siempre a esa idea que se lanza desde Santa Cruz de que la isla empieza y comienza en la plaza de La Candelaria y a permitir que el Ayuntamiento lagunero pierda su hegemonía y el papel que hemos jugado en el Archipiélago. Los laguneros siempre nos hemos mantenido apartados del pleito insular y hemos sido proclives a propiciar un acercamiento entre las provincias. Consideramos que somos un municipio muy particular dentro de la historia de Canarias”, indica Pérez.

El actual concejal de XTF considera que históricamente a este municipio se le ha hecho pagar la factura por los enfrentamientos entre Santa Cruz y Las Palmas de Gran Canaria. Así ocurrió con la división de la Universidad a la que en principio se opuso, pero que con el tiempo considera que ha sido positiva al propiciar el acceso de los grancanarios a la educación superior.

Los intentos para llegar a unir administrativamente ambas localidades, incluso más allá de una mancomunidad, dieron algunos pasos concretos a finales de la década de los noventa. Así se llegó a elaborar y pactar una propuesta de estatutos y hubo una asamblea en la que estuvieron presentes los alcaldes de Santa Cruz, La Laguna, Tegueste y El Rosario. Sin embargo, poco más se avanzó, porque al parecer desde el Cabildo y Coalición Canaria (CC) siempre se ha apostado o por una fusión total o por nada. Como prueba de lo delicado que aún hoy resulta este asunto señalar que ninguno de los principales dirigentes de CC quieren posicionarse.

Tanto el actual alcalde de La Laguna, Fernando Clavijo, como el de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez o el presidente del Cabildo, Ricardo Melchior, declinan dar su opinión en este momento sobre la fusión. Ninguno de ellos cree que se den las circunstancias para volver a sacar a la palestra una discusión de la que CC no ha salido siempre muy bien parada. Así mientras en Santa Cruz los nacionalistas están a favor de la unión de los municipios, en Aguere no se tiene tan claro y nunca han llegado a coincidir totalmente con sus compañeros de la capital. Probablemente ahora mismo las diferencias sean aún mayores y los nacionalistas laguneros ya no aceptan ser dirigidos directamente desde Santa Cruz.

Los intentos para llegar a unir administrativamente ambas localidades, incluso más allá de una mancomunidad, dieron algunos pasos concretos a finales de la década de los noventa.

En la actualidad la fusión podría volver a la actualidad, una vez que la crisis obliga a lanzar propuestas concretas para unir municipios y racionalizar los costes administrativos. Pero en realidad, según Pérez, “lo cierto es que este debate sólo se ha planteado cuando más arrecia el pleito insular”. Otros intentos para unir ambos municipios han partido desde el punto de vista urbanístico buscando que los planes generales coincidan en las zonas limítrofes, donde se localizan más de un centenar de calles que pertenecen a ambas localidades.

Pero casi siempre se tratan de buenas intenciones que no llegan a concretarse. También se apostó por una homogeneidad fiscal que tampoco se ha hecho efectiva. Más bien al contrario. Año tras año la brecha entre los laguneros y chicharreros va creciendo para desgracia de los primeros que en 2012 pagaron una media de 130 euros más que sus vecinos de la capital tinerfeña.

El portavoz del grupo 'popular' en el Cabildo, Antonio Alarcó, considera que la unión de los municipios “es un asunto enormemente interesante” y de hecho en el seno del Partido Popular (PP) se ha creado una comisión integrada por concejales de La Laguna y Santa Cruz para estudiar cómo podría desarrollarse. En cualquier caso se intenta evitar al máximo términos como ciudad, localidad o municipio único y se opta más bien por una referencia general al estilo de “unión” o “área metropolitana”, con el fin de evitar herir susceptibilidades.

Alarcó considera que pocos enclaves -en realidad dijo ciudad pero acto seguido pidió que no se usara este término- en el ámbito de toda Europa podrían gozar de cualidades como la resultante de la unión de ambos municipios. “Aquí podemos contar con una localidad declarada Patrimonio de la Humanidad, con un puerto, un aeropuerto, una Universidad con más de dos siglos de antigüedad, servicios hospitalarios, un parque protegido como es Anaga, playas y monte. Esto es algo único que debemos aprovechar”, dice el consejero insular del PP.

El problema es cómo hacerlo. Los 'populares' siempre se han mantenido un tanto al margen de este debate que ha enfrentado históricamente al PSOE con CC y a La Laguna con Santa Cruz. Su apuesta pasa más bien por potenciar de forma conjunta ambos municipios pero sin concretar demasiado la fórmula. “Este es un camino que hay que tomar poco a poco, lleva su tiempo decidir cómo y queremos hacerlo sin prisas, ni presiones”, dice Alarcó. En cualquier caso, todos los entrevistados apuntan la necesidad de “potenciar” y unir servicios comunes. A nadie se le esconde que la mancomunidad hasta ahora ha resultado ser un fracaso y en parte existe un cansancio por la aparición recurrente de este asunto casi como si de una serpiente de verano se tratara.

CC calla, el PP ha creado una comisión de estudio y el PSOE quiere que en la nueva mancomunidad se integre Candelaria.

El portavoz del PSOE en el Cabildo, José Luis Delgado, señala que desde este partido siempre se ha apostado por esta última fórmula con el fin de no “violentar” la realidad histórica y social de La Laguna y Santa Cruz, y especialmente de la primera. Por el contrario la unidad de servicios traería consigo una mayor eficiencia en la gestión de prestaciones como el suministro de agua, luz o basura. “Nos encontraríamos frente a un uso más racional y más económico”, dice Delgado.

La novedad del PSOE es que a esta macroárea en la que se incluirían Tegueste y El Rosario, pretende sumar también a Candelaria. Pero eso sí, cada localidad tendría su autonomía administrativa y sólo existiría una unidad en cuanto a los servicios que se prestan. “El que haya un ayuntamiento en cada lugar garantiza que se dé una atención más cercana a los vecinos y no vernos de pronto frente a un macroayuntamiento. Así podemos también conservar la identidad de cada municipio obteniendo una mayor eficacia y ahorro”.

José Luis Delgado

Pero lo cierto es que hasta ahora no se ha dado ningún paso ni en la puesta en marcha de un municipio único, ni de una mancomunidad. “Esa es una tarea que corresponde a cada localidad, si dependiera del Cabildo les aseguro que ya habríamos tomado más de una decisión”, dice Delgado. El consejero insular admite que históricamente dentro del PSOE siempre ha existido una diferencia entre las agrupaciones de La Laguna y de Santa Cruz por esta cuestión. Mientras que los primeros han sido muy beligerantes en contra de la fusión, desde la capital se han tomado posiciones más tibias y ambiguas. “Seguramente haya ocurrido así porque se ha entendido que la unión de los dos municipios beneficiará a la capital y que por eso es la más interesada. Por ello nosotros optamos por la mancomunidad ya que creemos que es un modelo que no perjudicará a nadie y garantizará una mayor austeridad en los servicios”.

Apoyo popular

Una amplia mayoría de ciudadanos residentes en Santa Cruz de Tenerife y en San Cristóbal de La Laguna veían en 2010 con buenos ojos la fusión de las dos principales ciudades de la Isla para conformar un sólo municipio de la denominada Área Metropolitana de Tenerife.

En el caso de Santa Cruz, la encuesta realizada por OPMC Consultores a finales de aquel año arrojó un apoyo a la fusión del 58,40%. Un 23,40% estaban entonces sólo parcialmente de acuerdo con la unión de ambas ciudades y escasamente un 11.10% se mostró totalmente en desacuerdo. En cuanto a San Cristóbal de La Laguna, el respaldo a la unión con Santa Cruz de Tenerife llegaba al 47,98% de los 600 encuestados en este sondeo de OPMC Consultores, con otro 25,5% de entrevistados que se mostraba parcialmente de acuerdo o en desacuerdo sobre tal opción, sólo rechazada de plano por un 22,74%.

En ambos municipios, los encuestados consideraron que serían las dos ciudades las beneficiadas por la fusión (un 46% entre los laguneros y un 46,5% en el caso de los chicharreros). Sólo se percibió una impresión ligeramente mayor en cuanto a que sería más ventajosa para Santa Cruz de Tenerife entre los sondeados de La Laguna (19,4%) frente a los santacruceros que verían más beneficiada a la otra ciudad si se produjera una unión (15,10%).

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