Mezcla de atún en la misma lata
No siempre que abrimos una lata de atún estamos comiendo un mismo producto. Greenpeace ha presentado este martes los primeros análisis genéticos independientes sobre el contenido de las latas de atún más populares de una docena de países. Estos análisis desvelan que no se respeta la normativa europea y evidencian el engaño a los consumidores y el desprecio de la industria hacia el futuro sostenible de las diferentes poblaciones de atún.
Un estudio llevado a cabo por AZTI Tecnalia, Centro Tecnológico del Mar y los Alimentos analizó productos de atún en conserva de al menos cinco marcas diferentes de Alemania, Australia, Austria, Canadá, España, Estados Unidos, Grecia, Holanda, Italia, Nueva Zelanda, Reino Unido y Suiza.
En dicho estudio se encontraron importantes irregularidades como la presencia de dos especies diferentes en la misma lata, una práctica ique es legal en la Unión Europea. También se hallaron distintas latas del mismo producto con especies diferentes. E incluso algunas latas contenían especies distintas a lo que se indicaba en la etiqueta.
Concretamente en España, el análisis de las latas de atún de las marcas Calvo y Campos han revelado la presencia de dos especies distintas en la misma lata (atún rabil y atún patudo).
La responsable de la campaña de Océanos de Greenpeace, Paloma Colmenarejo, ha señalado que “la industria conservera no solo está engañando a los supermercados y a los consumidores sobre el atún que se llevan a casa, sino que también les está haciendo cómplices de la destrucción”. “Las compañías atuneras están enlatando diferentes especies, incluidos juveniles de poblaciones amenazadas, en latas que los consumidores esperan que contengan un producto sostenible”, añadió.
Greenpeace ha identificado el uso de los dispositivos de agregación de peces (FAD por sus siglas en inglés) como la causa principal de la mezcla de especies y de la captura de juveniles de atún de especies sometidas a sobrepesca. Los FAD se utilizan en combinación con las redes de cerco. Se trata de objetos flotantes que atraen no solo juveniles de atún, sino también tortugas y especies amenazadas y vulnerables de tiburones, como el ballena y el jaquetón. Una vez en los congeladores, la identificación y clasificación de juveniles es muy difícil, y como resultado se produce la mezcla de especies en los procesos de conserva.
Ante esta situación, “los supermercados deben actuar inmediatamente para alejar su negocio del atún barato que se captura utilizando dispositivos de agregación de peces con redes cerqueras y proveerse sólo de atún capturado de forma selectiva”, señaló Colmenarejo.
Los FAD son una técnica de pesca insostenible que está llevando a la sobrepesca a las diferentes poblaciones de atún y dificultan la recuperación de especies como el atún patudo y rabil. Por ello, Greenpeace pide a las diferentes organizaciones regionales de pesca que declaren una prohibición total de los dispositivos de agregación de peces para poder asegurar un futuro sostenible a las diferentes poblaciones de atún y demanda a los gobiernos que prohíban estos dispositivos en la próxima reunión de la Comisión Pesquera del Pacífico Central y Oeste, que comienza en Hawaii el próximo 6 de diciembre.