El padre Báez abandona sus parroquias a petición del Obispado tras sus declaraciones sobre el asesinato de Anna y Olivia

Captura de pantalla de un vídeo del padre Báez

El padre Báez ha sido apartado de sus labores como cura de la parroquia de Lomo Magullo este jueves, por parte de la Diócesis de Canarias, y como consecuencia del vídeo compartido en redes sociales en el que vierte unas polémicas declaraciones contra la madre de Anna y Olivia, por haber dejado a Tomás Gimeno, asesino de sus propias hijas. Fuentes oficiosas confirman a este periódico que no ha sido un cese voluntario, sino que "se le ha pedido que abandone su parroquia y las anexas, en las que también trabajaba". Asimismo, se le ha abierto un expediente canónico que se enviará al Vaticano para su estudio, por si fuera preciso suspenderlo A divinis, una medida que lo alejaría definitivamente de la iglesia católica.

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Por ahora, el padre Báez no podrá dar misas públicas, aunque sí podrá ofrecer eucaristías en privado, tampoco podrá manifestar ninguna opinión o declaración en público en calidad de párroco, así lo anunció el propio José Mazuelos, obispo de la Diócesis de Canarias (que incluye a las islas orientales del archipiélago), ante medio centenar de curas.

De esta manera, el Obispado da un paso al frente tras anunciar el pasado martes que se le prohibiría seguir haciendo declaraciones sobre el crimen de violencia vicaria de Anna y Olivia, aunque en ese momento no se concretó ninguna acción más contra el párroco. Mazuelos criticó de forma tajante las "muy desafortunadas" manifestaciones sobre el caso hechas por el padre Báez, y adelantó que se tomarían las medidas que haya que tomar contra él: "Es la gota que ha colmado el vaso", se limitó a decir.

Todas estas medidas fueron notificadas formalmente este miércoles al sacerdote, quien después de firmar la correspondiente acta por la que se daba por notificado, presentó por escrito al Obispo su renuncia al oficio de párroco, la cual fue aceptada.

Finalmente, el Obispado ha recordado que en estos momentos queda abierto un proceso judicial canónico al Fernando Báez y, a la espera de que se proceda a nombrar un párroco o administrador parroquial, actuará el Vicario Episcopal de la zona sur de Gran Canaria, Antonio Juan López.

Cabe recordar que este lunes la Fiscalía abrió diligencias por si las palabras del cura fueran constitutivas de delito. También el Cabildo y el Gobierno de Canarias han anunciado que tomarán medidas para que sus palabras "no queden impunes". A las protestas se unió también la Plataforma Feminista 8M Tenerife, exigiendo el cese del padre. Un cese que ha llegado para quedarse este mismo jueves.

El histriónico padre Báez cruza una línea roja

Conocido por sus boinas y camisas amarillas, el padre Báez es todo un personaje dentro del mundo de las redes sociales, donde comparte vídeos en los que se muestra histriónico y amenazante, insultando a diestro y siniestro, pero este fin de semana el polémico párroco ha cruzado una línea roja de la que todavía no se arrepiente: culpar a "la infidelidad de la madre" (sic) del trágico suceso que todavía conmociona a Tenerife y a toda España. Sin ruborizarse, y en varias ocasiones -ya sea en una conexión en directo o en un vídeo grabado- Báez cita al profeta Jeremías como quien va a comprar el pan de cada día, y ante seguidores (y seguidoras) absortos, habla de la infidelidad como causa del desvío del camino recto.

El escándalo en Canarias es de tal magnitud que la Fiscalía de Las Palmas hacía público este lunes el inicio de sus actuaciones en un comunicado inusual, tras una denuncia presentada por el Cabildo de Gran Canaria. También el Gobierno de Canarias ha puesto a sus servicios jurídicos a trabajar en un caso que no deja de avergonzar a una gran mayoría de canarios. El Ministerio Público incluso justifica la apertura de sus pesquisas de oficio debido a "la indignación social y el común rechazo". Aún así, no valorará en público más el caso "por el respeto que exige el inmenso dolor causado y el sentimiento de pudor ante el proceso de duelo que vive" la madre de Anna y Olivia. Y se siguen sumando a estas denuncias cada vez más protagonistas de la sociedad isleña, profundamente herida tras el secuestro y asesinato de las pequeñas a manos de su padre, Tomás Gimeno.

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