Alberto Rodríguez: "Cada euro que CC se ha llevado de las arcas públicas es un euro que deja de financiar la sanidad"

Alberto Rodríguez, en un momento de la entrevista hecha en el Parlamento de Canarias

El diputado de Podemos en el Congreso por la provincia de Santa Cruz de Tenerife, Alberto Rodríguez (natural de la capital tinerfeña), responde en esta entrevista a cuestiones acerca de la situación política en España y Canarias. Rodríguez pone el acento en aquello que se ha hecho mal por parte de su partido y también en lo difícil que resulta para esa formación política que sus iniciativas sean aprobadas en los plenos de la Cámara Baja.

El joven político tinerfeño señala que tanto el Partido Popular como Ciudadanos ejercen como coalición para bloquear las propuestas realizadas por la formación morada. Rodríguez también califica el actual  sistema electoral canario de “injusto”, ya que, por ejemplo, en la comunidad autónoma gobierna en solitario “la tercera fuerza más votada”, Coalición Canaria.

Podemos ha sufrido un desgaste político y mediático considerable en los últimos meses. ¿Cómo lo ha percibido usted? 

Sobre que Podemos ha sufrido un desgaste mediático no cabe ninguna duda. Quizá en los últimos meses se ha agudizado con todo lo que tiene que ver con la política territorial y el asunto de Cataluña. El desgaste mediático y el ataque por parte de algunos medios de comunicación se han producido sido desde el primer día, aunque nosotros y nosotras estamos tranquilos en este aspecto. Estamos acostumbrados a eso porque somos una fuerza política que ha llegado para combatir el poder establecido, el status quo, el orden natural de las cosas. Es normal que recibamos ataques de los órganos económicos que están detrás de los medios de comunicación y de los partidos políticos que llevan gobernando los últimos decenios. Estamos asumiendo esos ataques, difamaciones en muchos casos, con normalidad.

Más allá de los ataques que usted menciona, ¿en qué cree que han fallado en Podemos? ¿En qué cree que se han equivocado desde el nacimiento de Podemos hasta ahora?

Podría centrarme en dos cosas. Por un lado, en los últimos meses sí que no hemos sido capaces de evitar que la agenda social y los problemas materiales de la gente desaparecieran de la agenda mediática. El problema territorial, el eje centro-periferia, el conflicto de identidades o como queramos llamar a todo lo que tiene que ver con el procés y el conflicto en Cataluña han relegado el resto de las problemáticas. Una autocrítica que nosotros hacemos abiertamente es que no supimos conseguir que eso desapareciera de la agenda. Y después, por otro lado, está el contacto con la sociedad civil organizada, la implicación en lo territorial y en los barrios: estamos presentes pero desde mi punto de vista deberíamos estarlo mucho más. Necesitamos una sociedad civil que, por supuesto, no estaría controlada por nosotros ni monitorizada, pero nuestra militancia sí debe estar codo con codo allí donde haya un conflicto para asegurar que lo que ocurra en el Parlamento sea el reflejo de lo que ocurre en la realidad. Y que los bloqueos y vetos en el Parlamento puedan ser superados por la presión de esa sociedad civil. Quizá esta es una asignatura pendiente, aunque creo que lo estamos haciendo. Aún lo podemos hacer muchísimo mejor.

¿Y en Canarias en qué se han equivocado?

Este análisis vale para Canarias y para el resto del Estado.

¿Por qué no ha conseguido gobernar la izquierda en España, Podemos-IU y PSOE?

Porque el Partido Socialista no quiere. Ahí voy a ser tajante y rotundo. Habría que preguntarle a Pedro Sánchez dónde quedaron sus propuestas de las primarias, y ya no hablo de las propuestas de plurinacionalidad, sino de dónde quedaron las propuestas de echar a Mariano Rajoy. Él evidenció delante de millones de ciudadanos y ciudadanas de este país que había recibido presiones por parte de las élites económicas, de las élites mediáticas y del aparato de su propio partido para que no gobernara con Podemos. Él se presenta a las primarias, supuestamente, con aires de cambio y con otras dinámicas diferentes, queriendo acercarse a políticas progresistas y a un cambio social en este país. Pero la realidad es ahora mismo que nosotros somos incapaces de diferenciar a Pedro Sánchez de Susana Díaz. Los números están ahí. Nosotros estamos dispuestos y creemos que es una situación de urgencia democrática sacar al Partido Popular de las instituciones y sacar al señor Mariano Rajoy. Solo hace falta que el Partido Socialista se decida.

¿Tiene Podemos algún tipo de responsabilidad en la falta de acuerdo?

No. En este sentido, no voy a hacer ningún tipo de autocrítica porque creo que no necesitamos hacerla. En su momento, siempre se nos achacó que no apoyáramos aquel famoso pacto entre Pedro Sánchez y Albert Rivera, pero creo que a día de hoy está justificado, después de conocer cómo ha actuado Ciudadanos en estos dos años y qué es lo que piensa Ciudadanos, y además qué es lo que hace apoyando unos presupuestos que rebajan las pensiones, que rebajan el poder adquisitivo de los parados, de estudiantes... O sea, ayudando al Partido Popular, siendo una pieza clave para amordazar al Parlamento e impedir que alguna iniciativa de cambio pueda salir adelante, a pesar de que nos han votado millones de personas. Después de tener todas esas evidencias de cómo ha actuado Ciudadanos, podemos decir que fue un acierto no apoyar un gobierno entre el Partido Socialista y Ciudadanos. A partir de ahí, nosotros tomamos la iniciativa de presentar una moción de censura y no salió adelante porque el Partido Socialista no quiso.

¿Por qué no triunfó la idea de la moción de censura a Mariano Rajoy?

Habrá que preguntarles, pues las matemáticas daban. Nosotros estamos dispuestos a presentarla mañana mismo, pero para eso necesitamos los votos del Partido Socialista. Creemos que muchas de las personas que votaron al Partido Socialista estarían encantadas con poder hacerla.

Antes hablaba de Ciudadanos... ¿Cómo valora su ascenso en las encuestas?

Ellos han tenido una política incendiaria e irresponsable en el conflicto catalán. Han jugado a enfrentar a una parte de la sociedad con la otra, y no hablo solo dentro de Cataluña, sino en el resto del Estado. Digamos que son el partido del a por ellos y, en este momento, eso les ha dado réditos electorales en Cataluña, aunque son unos réditos electorales que no tienen reflejo en que vayan a poder formar gobierno. No cabe duda, pues es una realidad evidente, que eso les dio buenos resultados en Cataluña y les permitió ganar las elecciones. Ahora mismo están en una guerra abierta con el Partido Popular para intentar llegar al voto más conservador, más rural…, digamos a la España de mayor edad, la que no está en los grandes centros urbanos. Veremos qué pasa. Como decía al principio, es una política irresponsable. No se puede intentar el gobierno de un país atacando a un sector de la población. Ello evidencia dónde está el poder de Ciudadanos. Ciudadanos es una fuerza extraparlamentaria en el País Vasco, es una fuerza extraparlamentaria en Galicia y es una fuerza extraparlamentaria en Canarias... Veremos qué va a pasar en el futuro.

¿Cree que vivimos en un país de derechas?

No, por supuesto que no. Creo que vivimos en el país del 15M. Vivimos en un país que debe ser un orgullo para nosotras y para nosotros, un país que fue referente, no sé si en todo el mundo, pero sí dentro de los países de nuestro entorno con movilizaciones muy potentes y con un cariz transversal, donde había presencia de mujeres, hombres, personas mayores, de distintos sectores de la economía productiva y cuando se gritó que las instituciones tal y como están ahora no representan a la mayoría de la población y, por ello, era necesario el cambio. Ahora bien, que eso no tuvo un reflejo directo en el resultado de las elecciones es evidente, por varios motivos, entre ellos que existe una ley electoral perversa que representa más a unos determinados territorios y a unos determinados sectores de la población frente a otros que son mayoritarios.

Hace unos meses, Alberto Garzón pedía replantear el pacto con Unidos Podemos. ¿Qué le parece? ¿Fue una mala idea confluir con Izquierda Unida? ¿Se le ha dado poca visibilidad a Izquierda Unida dentro de la confluencia?

Creo que no. Ni lo pienso yo ni lo piensa casi nadie en este país. Demostramos que, siendo un grupo federal, hemos sabido trabajar y seguimos trabajando muy bien con los compañeros y compañeras de Galicia, de Cataluña, de Equo y de Izquierda Unida. Por lo tanto, es una experiencia que, si los inscritos y las inscritas así lo deciden (porque en Podemos las cuestiones importantes las decide la gente votando), se debe repetir. Además, la coralidad en las portavocías es uno de nuestros fuertes. Además, la feminización que hemos hecho en las portavocías, con bastante ahínco, está funcionando bastante bien.

En la última entrevista de Pablo Iglesias en El Objetivo, Ana Pastor le preguntó si existía la posibilidad de que Irene Montero pudiese encabezar una candidatura para ser la próxima secretaria general de Podemos. ¿Le gustaría tener una secretaria general?El Objetivo

Eso lo decidirá la gente. De momento, nuestro secretario general es Pablo Iglesias. Cuando llegue el próximo proceso interno de elección y de participación democrática de la gente que está inscrita en Podemos, serán ellos y ellas las que decidan. Por supuesto que a todos nos encantaría tener una mujer como presidenta del Gobierno en este país.

¿Cree que Irene Montero está interesada en presentar su candidatura?

Irene Montero tiene bastante claro que, ahora mismo, nuestro secretario general es Pablo Iglesias, y ella, igual que él, igual que yo e igual que el resto de la militancia, está a disposición de la organización para adoptar la postura que creamos mejor y para defender los derechos de la gente de este país. Cuando llegue el momento, se tomará la decisión.

Fernando Clavijo dijo hace poco que “la corrupción en Canarias es inexistente”. ¿Qué le parecen estas declaraciones?

Un insulto. Es una agresión a la inteligencia de nuestra gente, de nuestro pueblo, más cuando Canarias es un territorio en el que no dejan de aflorar y salir a la luz diferentes casos de corrupción. En algunos, además, él ha estado o estuvo implicado. Es directamente una falta de respeto, no solo a la verdad sino a la población.

¿Se refiere al caso Corredor?

Por ejemplo.

¿Cómo valora el caso Grúas, en el que aparece como investigado el concejal de CC en La Laguna Pérez-Godiño y en el que el presidente del Gobierno de Canarias puede seguir ese mismo camino?

La Justicia está actuando. Esto es un reflejo de que las declaraciones de Fernando Clavijo no tienen nada que ver con la realidad. Veremos hasta dónde llega y cuánta gente habrá imputada. También quién acaba condenado por ese asunto. No deja de ser una evidencia de cómo ha funcionado Coalición Canaria en los últimos tres decenios en nuestra tierra, con su red clientelar y de amiguismo, y utilizando las instituciones como si fueran su propio cortijo, no poniéndolas al servicio de la mayoría, que es como debe ser.

El Consejo General del Poder Judicial publicaba hace poco unos datos en los que Canarias aparecía como la región con más procesos abiertos por corrupción política. ¿Qué le parece? ¿Considera que en Madrid se tiene esa percepción sobre la corrupción en las islas?

Lo que importa no es la percepción que se tenga en Madrid, sino la percepción que tiene la ciudadanía aquí, en Canarias. Creo que gran parte de la población, aquí, conoce la situación actual de Canarias. La situación es dramática, con unas tasas elevadísimas de desempleo y una precariedad laboral que es brutal, además de unos salarios bajísimos y unos servicios públicos que están a años luz de los servicios públicos del resto del Estado. Esto tiene unas causas, y una de ellas es la corrupción. Cada euro que se ha llevado Coalición Canaria de las arcas públicas es un euro que ha dejado de ir a financiar nuestra sanidad. Por lo tanto, cada euro robado por Coalición Canaria es un euro menos que ha provocado listas de espera, una profesora menos en nuestros colegios; es un euro menos de beca, un euro menos de la PCI… La percepción de la población es que, mientras se siga robando y además se siga haciendo con esa impunidad, sus vidas no van a mejorar. 

En Canarias hay un elevado número de personas en situación de pobreza. ¿Cuál cree que es la medida adecuada para solucionarla o para paliarla?

Lo primero son los salarios. Los empleos solo van a mejorar por dos vías: una es cambiando la legislación, y estamos dando la batalla a pesar del bloqueo sistemático del Partido Popular y de Ciudadanos, para terminar con las reformas laborales y volver a dar a los trabajadores y trabajadoras una negociación colectiva. Esta es la mejor herramienta que tiene la gente trabajadora para mejorar sus condiciones y sus salarios. Por lo tanto, se busca que la riqueza se reparta de mejor manera. Por otro lado, es fundamental, porque no nos podemos quedar estancados, cambiar el modelo productivo. ¿Por qué digo esto? Porque en este país la legislación laboral es la misma en todos los sitios. Nosotros tenemos la misma legislación laboral que en el País Vasco, por ejemplo, y las condiciones de trabajo, las tasas de desempleo y los salarios no tienen absolutamente nada que ver. La explicación de esto es el modelo productivo de las islas, un modelo productivo impulsado por Coalición Canaria que ha estado basado en el pelotazo, en la construcción y en el sector servicios, y que ha hecho parecer que en Canarias no podemos hacer otra cosa, dejando el presupuesto en investigación y desarrollo (I+D) en una esquina y forzando a las personas más preparadas del archipiélago a tener que salir fuera a buscarse la vida. Aquí la única posibilidad es un sector servicios entregado a las garras de los capitales extranjeros, que no dejan ninguna riqueza en las islas y tienen aplastado a nuestro sector primario. Mientras no cambiemos el modelo productivo y no salgamos del ladrillo, del turismo de masas y de infraestructuras muchas veces innecesarias, no va a mejorar ese dramático 44,6% de pobreza de la población canaria.

Ustedes se han manifestado en contra de la implantación de gas en Canarias. ¿Por qué no se apuesta en Canarias por las energías renovables y por qué no les vale el gas como energía de transición?

Pues porque no quieren. No hay interés político en que así eso ocurra. Ellos tendrán que responder a los lobbies, a las grandes empresas energéticas. Habrá que preguntarle a Coalición Canaria y a los partidos que la apoyan qué clase de pactos o qué clase de dudas tienen con esas empresas energéticas y por qué no hacen algo que les pide a gritos todo el mundo, que les pide a gritos la sociedad canaria, que les pide a gritos la comunidad científica, que les pide a gritos todo el sector de las renovables, patronal incluida... Y que Canarias salga en la cola, ya no del Estado sino de toda la Unión Europea en renovables. Que un territorio con sol, viento, mar y un subsuelo volcánico como el que tenemos produzca el 92% de su energía a base de combustibles fósiles es a todas luces un disparate. Con la introducción del gas lo único que se va a conseguir es ralentizar aún más la entrada de las renovables; ralentizar aún más la transición energética y que en nuestro mix energético sigan teniendo un peso gigantesco los combustibles fósiles. No olvidemos que el gas es un combustible fósil que no tenemos en Canarias, que hay que comprar, que nos hace dependientes del exterior y con ello de los vaivenes en los precios internacionales. Por supuesto, es contaminante. No nos vale el gas porque es un cuento. No hace falta introducir el gas con todos los riesgos que ello supone y con todo el gasto, toda la inversión económica que supone. No hace falta introducir el gas para implantar la energía eólica. No hace falta introducir el gas para poner paneles solares: al contrario, va a suponer un freno. Ese mantra de que el gas es una energía de transición alguien con criterio técnico, serio y riguroso va a tener que explicarlo algún día. Se va a tener que poner delante de un micrófono para decir por qué llaman al gas una energía de transición. A ver por qué…

Se dice que Podemos va a ser uno de los partidos que se vea beneficiado por el cambio del sistema electoral en Canarias. ¿Por qué es necesaria esta reforma, que aún se desconoce si saldrá adelante en la Cámara regional?

No es una cuestión de que Podemos se vea beneficiado o de que un partido se vea beneficiado. La que se tiene que ver beneficiada es la ciudadanía. Tiene que haber un reflejo mucho más proporcional entre lo que vota la gente en las urnas, que vota unos determinados programas para que se hagan unas determinadas políticas, y la representación que los partidos luego tienen en el Parlamento. No puede ser que el partido que actualmente es el tercero más votado, y ya no el primero o el segundo, sea el que tenga más diputados. Esto es algo que no cabe en cabeza alguna, que va contra el sentido común y que está atentando contra la ciudadanía canaria. Pero no es una cuestión de partidos. Hay decenas de miles de ciudadanos que votaron un determinado programa para que se hicieran unas determinadas políticas y mejorar sus vidas. Luego ven que no se están haciendo porque el sistema electoral trampea el resultado.

Ana Oramas ha dicho que los desacuerdos en la reforma de la Ley del REF económico entre nacionalistas y Partido Popular pueden “afectar a las relaciones” con el Gobierno central. ¿Qué le parece la desvinculación de los recursos fiscales del REF del sistema de financiación autonómica? ¿Y los desencuentros entre los partidos nacionalistas CC, NC y Partido Popular?

Nosotros siempre hemos estado de acuerdo en esto último. Es más, podría incluso decir que fuimos la primera formación que puso sobre la mesa que una cosa es el REF y su financiación, que tiene que ver con las singularidades de nuestras islas, y otra la financiación autonómica del Estado. Son dos repartos completamente diferentes. Creo que en eso hay un consenso de las fuerzas políticas con representación en las islas, o por lo menos lo parece. Otra cosa es que entremos en el debate de qué es el REF y para qué ha funcionado, qué es necesario cambiar en él. Pero este es otro debate. Puro teatro y política de pasillos o de despachos, y también cierta ingenuidad, es creer que Cristóbal Montoro fuera a permitir que todo eso se blindara en el REF económico y que desapareciera de su poder la capacidad de negociar, influir y comprar el voto de fuerzas supuestamente tan dispares como Coalición Canaria o Nueva Canarias. Pero sobre todo es ningunear las instituciones y ningunear la democracia y lo votado por los canarios y las canarias en las últimas elecciones. Porque para el debate de todos esos acuerdos y pactos no han contado con nosotros, ni con otras fuerzas, y tenemos cientos de miles de votos en las islas. Creo que deben tenerlo en cuenta si quieren hacer un Régimen Económico y Fiscal. El REF es una herramienta fundamental para entender la cotidianidad de nuestro archipiélago, pero también hay que decir que no ha servido, a pesar de ser útil para cosas tan prácticas como pagar menos en la factura de la luz, para que la ciudadanía canaria viva bien. Lo hablábamos antes: tenemos unas islas con el 44,6% de personas en riesgo de exclusión y pobreza.

¿Podemos es partidario de la bonificación del 75% para los residentes en los vuelos entre Canarias y Península, algo que ha pedido Nueva Canarias después de lograrlo para los interinsulares en la negociación de los Presupuestos del Estado de 2017?

Nosotros en los presupuestos del año pasado votamos a favor de ese descuento. Siempre estaremos a favor de lo que suponga un beneficio para la ciudadanía de nuestras islas; ahora bien, nuestro modelo siempre ha sido otro y lo hemos dicho. El Gobierno tiene que nombrar obligación de servicio público tanto los trayectos entre las islas como los trayectos entre las islas y las ciudades más importantes de la Península. Esto está permitido dentro de la Unión Europea. Así se fijarían unas tarifas máximas que garanticen el derecho al transporte y la movilidad de nuestra población. No solo de la que vive aquí y de la que reside aquí, sino de la que está fuera. Mucha gente está fuera expulsada porque son emigrantes económicos y no han podido hacer sus vidas en Canarias. Esa gente está condenada a no poder volver. Con la obligación de servicio público, el Gobierno podría decir que el precio máximo de la tarifa es equis, y con eso haríamos mucho más asequible el transporte al resto de la población. Otra cosa fundamental es que así no estaríamos regando y dilapidando el dinero público que llega a las grandes compañías aéreas, que son las que se están forrando con esos descuentos.

¿Qué le parece la situación de la Radio Televisión Canaria? ¿Cómo valora que el PSOE diga ahora que quiere destituir a Santiago Negrín, el director del ente público, cuando hace unos poco meses se negó?

Hay gente que ha mentido mucho y que no tiene interés real en que cambie una situación dramática para nuestro pueblo como es la del estado en que se encuentran nuestros medios de comunicación públicos. Por ahí hay dos vías: los contenidos, la calidad de los contenidos, la independencia y la pluralidad, que creo que están en coma. Luego, por otro lado, están las condiciones laborales de absoluta precariedad en la que se encuentran los periodistas y los trabajadores del medio público en nuestras islas. Estos dos hechos son irrefutables y tienen que cambiar si queremos tener una sociedad democrática a la altura del siglo XXI.

Ha dicho que hay gente que ha mentido mucho. ¿Quiénes?

No hace falta que lo diga yo en una entrevista. Por supuesto, Coalición Canaria, y también está claro que el Partido Socialista, que no quiere y no pone todo el interés necesario para que cambie la situación en la televisión pública de nuestras islas. Esto es palpable.

¿Está el Partido Socialista buscando la aprobación de Coalición Canaria en esta cuestión?

Ellos, aunque en campaña electoral lo intentan esconder y aunque en declaraciones mediáticas pueda parecer lo contrario, son una pieza clave y un pilar fundamental en el funcionamiento de las islas en los últimos tres decenios. Aquí ha habido un tripartito encabezado por Coalición Canaria con apoyos diferentes del Partido Popular y del Partido Socialista. Son responsables de la situación, de todo lo que ocurre en nuestro archipiélago. Esto incluye la situación en la que se encuentran nuestros medios públicos, y no pueden mirar para otro lado.

¿Cómo está Podemos en Canarias y en Tenerife? ¿Habrá confluencia con Sí Se Puede en las próximas elecciones, en mayo de 2019?

Repito y reitero, y no es que quiera esquivar la pregunta, sino que lo valoro porque para mí es de las cosas más bonitas y más potentes que tiene Podemos: esa decisión la tomarán los inscritos y las inscritas. Ahora mismo hay una iniciativa de gobierno en la sombra, de un equipo de expertos y expertas multidisciplinar que está enfocado a elaborar una propuesta de país y una propuesta de archipiélago con la que presentarnos en 2019, para poder decirle a la población canaria lo siguiente: el modelo de islas que tiene Coalición Canaria, el Partido Popular y el Partido Socialista es este, mientras que nosotras y nosotros, basándonos en el rigor y llevándonos del criterio de la gente más preparada y de la sociedad civil, tenemos este otro proyecto.

¿Eso es un sí o un no a la confluencia con Sí Se Puede?

Es normal que las fuerzas del cambio que tengan programas de progreso y que puedan ayudar a mejorar la vida de la ciudadanía acaben entendiéndose. No sé si será previo a la cita electoral o posteriormente. Esto el tiempo lo dirá. Como bien se sabe, en política pasan muchas cosas, pero yo creo que sí. Esta cuestión no es solo con Sí Se Puede, sino con IU y Equo. Hay muchas fuerzas y espacios con carácter municipal y progresista en las siete islas. Repito que solo es cuestión de tiempo, ya sea previamente o a posteriori, que nos pongamos de acuerdo. La última decisión, por lo menos en nuestra fuerza política, la van a tomar los inscritos y las inscritas.

¿Cuál es su futuro político dentro de Podemos y qué es lo que peor ha llevado en su estancia en Madrid como diputado en el Congreso?

Lo que peor llevo es lo personal, sin duda: ser una cara pública y el coste que tiene para tu vida privada, que es alto. A todo el mundo le gusta el anonimato, a todo el mundo le gusta tener vida privada. Ese es el mayor coste. En el plano más político,  muy contento de nuestro trabajo, aunque a veces aparece la rabia, la indignación, por ver cómo el Partido Popular y Ciudadanos bloquean todas las iniciativas y todo el trabajo que hacemos, que es un trabajo ingente y muy bonito, porque está hecho con la sociedad civil, a la vez que riguroso, porque está hecho con los expertos y las expertas de este país. Yo, en concreto, trabajo temas de empleo y hemos presentado muchas iniciativas pero están vetadas y bloqueadas. Pero, por supuesto, lo hago con muchas ganas. A mí me eligió el pueblo canario, decenas de miles de canarios para que los representara durante una legislatura. Llevamos dos años y me quedan otros dos. Este es mi plazo. Cuando finalicen esos dos años, ya veremos... De momento, estoy con muchas ganas, con mucha energía, y también con mucha rabia acumulada y mucha indignación al ver cómo el trabajo que hacemos está siendo vetado por el Partido Popular.

¿Ha habido alguna iniciativa que le haya indignado especialmente?

Ufff… Puedo nombrar decenas, por desgracia, pero quizá el paradigma de la indignación es la subida del salario mínimo interprofesional. La subida del salario mínimo nosotros la marcamos en 800 euros los dos primeros años de legislatura, y en 950 euros los dos últimos. Fue presentada porque, como dijimos, sabemos que el principal problema de la ciudadanía es el empleo y la situación del mercado laboral. Fue nuestra primera medida, nuestra primera proposición de ley. No pudieron vetarla porque no va en contra del gasto de dinero público, y la llevamos a pleno y se votó mayoritariamente en él. El Partido Popular y Ciudadanos están vergonzosamente aumentando el plazo de enmiendas. La última semana lo han vuelto a aumentar. Estamos hablando de una iniciativa de noviembre de 2016, una iniciativa que tiene cuatro páginas. Nadie puede escudarse en que necesitan más tiempo para analizar técnicamente o jurídicamente el texto. Es una cuestión de voluntad política y voluntad democrática. El Partido Popular y Ciudadanos no quieren subir el salario mínimo interprofesional a la población de este país, y en concreto a la población canaria, que es la más afectada por el salario mínimo interprofesional. No lo digo yo, lo dice el propio Ministerio de Trabajo, hoy del Partido Popular.

¿Qué iniciativas impulsadas por usted han sido útiles para las islas?

Teniendo en cuenta que nosotros estamos en la oposición y que estamos sufriendo el veto sistemático en todas las grandes iniciativas que hemos presentado, es obvio que no hayan tenido mucho reflejo en la vida de la gente. Si no hemos podido cambiar más la vida de la gente con nuestras propuestas, ha sido porque se han vetado sistemáticamente. Nosotros hemos presentado enmiendas a los Presupuestos Generales del Estado, iniciativas para la mejora de los servicios públicos, para la mejora del empleo, para la defensa del medioambiente... Muchas habrán tenido su reflejo, quizá no directamente, pero sí que habrán hecho moverse al partido que está gobernando, tanto en las islas como el Partido Popular. ¿Qué utilidad tiene que nosotros presionemos al Gobierno, por ejemplo, para que impulse las reservas marinas de Anaga y de Teno, en Tenerife, y la de La Gomera? Pues en la práctica la reserva no se ha impulsado, pero ahora por lo menos hay una voz en el Congreso que presiona para que esto ocurra. La realidad es que quien más puede influir en la vida de la gente es el que gobierna, y gobierna, por desgracia, el Partido Popular. Me gustaría poder decir que el 95% de las medidas que hemos presentado se han llevado a cabo y con ello hemos mejorado la vida de la gente, pero la realidad es que no ha sido así.

Hablábamos antes del desgaste político. ¿Por qué el acercamiento directo a la gente se ha reducido en los últimos tiempos en Podemos?

No creo que esto haya sido así. Creo que los círculos de Podemos, que son las estructuras más cercanas a la ciudadanía, siguen teniendo las mismas dinámicas de siempre, siguen siendo abiertos y la gente puede acercarse, participar, preguntar, aportar iniciativas a los cargos públicos para que las lleven a los parlamentos. Esto ha sido así en lo que tiene que ver con nosotros, aunque sí es verdad que en los últimos años hemos vivido un proceso de desmovilización social si lo comparamos con los primeros años de la crisis, con el surgimiento del 15M, con las dos huelgas generales de 2012 o con las movilizaciones que hubo en Canarias debido a las prospecciones petrolíferas. Ahora vivimos un momento de reflujo en la contestación social, que creo que está empezando a cambiar. Como ejemplo tenemos las movilizaciones de los pensionistas o las del 10 de febrero contra la precariedad. Por supuesto, creo que lo que va a marcar un antes y un después va a ser la huelga feminista del 8 de marzo.

Hablaba de los círculos... ¿Cómo ve la organización del partido en los municipios canarios y su activación? ¿Qué ha fallado y cómo se arregla? ¿Sigue siendo este el modelo?

Creo que ahí no podemos ser conformistas. Tenemos que apretar mucho, y los municipios son claves. Sin el poder municipal y sin la implantación a escalas vecinal, cultural y deportiva, es imposible pensar en que se pueda construir una Canarias diferente y en que se puedan ganar las elecciones. Esta es una de las bazas que tiene el tripartito que nombraba antes: Coalición Canaria con su red clientelar, su red de 'no te impliques en política, ven a mí, que yo te soluciono el problema de la mejor manera que pueda’. Este es uno de los factores que ha hecho a CC mantener el poder que ha tenido en los últimos años. Ese modelo caciquil creemos que tiene que desaparecer: el modelo de solucionar problemas y de premiar a determinados vecinos en función de cuál es su orientación del voto. Es clave implicarse y fortalecer, siempre respetando la independencia y la autonomía en todos los ámbitos. Es complicado porque hay diversos factores que han hecho que la participación política sea complicada en las islas; por un lado, la precariedad vital, que la gente tenga que estar continuamente buscándose la vida, con jornadas gigantescas o trabajos a tiempo parcial con salarios muy bajos. Si no pueden conciliar su vida familiar, imagínese tener la posibilidad de participar políticamente. Por otro lado, las medidas represivas, que tienen mucho que ver con cómo desde el Gobierno del Partido Popular se ataca las libertades públicas y nuestros derechos civiles, haciendo que cualquier tipo de movilización siempre tenga la espada de Damocles de acabar con multas y con represión. Y después, y quizá sea un error que se cometió, y hablo a escala global y en lo que me incluyo como parte de la sociedad canaria, está el hecho de aflojar ese nivel de movilización y presión sociales creyendo que en las elecciones todo se podía solucionar. No solo metiendo una papeleta en las urnas se pueden solucionar las cosas.

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4 de marzo de 2018 - 13:57 h

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