La portada de mañana
Acceder
La investigación del accidente de Adamuz intenta conocer qué pasó en los raíles
Crónica - 'La venganza del PP contra Óscar Puente', por Sáenz de Ugarte
Opinión - '¿Por qué el odio se volvió respetable?', por Alberto Garzón

Cultura sigue haciendo mediciones en la cueva prehistórica de El Juyo un año después del argayo

En febrero de 2021 un argayo sobre la vertical de la cueva prehistórica de El Juyo disparó todas las alarmas ante la posibilidad de que los vestigios de hace miles de años que alberga esta cavidad pudieran correr peligro ante este desplazamiento de tierra. Tras unos primeros compases en que se movilizaron expertos de la Universidad de Cantabria, que visitaron el interior y el exterior de la cueva y la imputación política de la responsabilidad a unas obras de la Junta Vecinal presidida por el PP, la tensión de aquellos momentos se fue diluyendo hasta el punto de que, un año después, El Juyo ha vuelto al anonimato.

Sin embargo, el control de la cueva se sigue manteniendo y puede haber decisiones de corte administrativo sobre las obras que se hicieron en superficie. La Dirección General de Patrimonio, adscrita a la Consejería de Cultura, dispone del informe de expertos sobre el estado interior de la cueva, aunque el geólogo responsable del mismo sigue haciendo mediciones y monitorizando posibles desplazamientos. No obstante, si bien parece ser que la situación no es alarmante, oficialmente no se ha tomado la decisión de hacer públicas las conclusiones ni tampoco se ha decidido si adoptar decisiones administrativas sobre las obras realizadas en superficie por la Junta Vecinal.

El director de las cuevas prehistóricas de Cantabria. Roberto Ontañón, en una entrevista concedida a este medio, ya quitó hierro al asunto y aseguró que esta cueva no corría peligro grave. “El Juyo hace como un sumidero de una pequeña cuenca endorreica y esas alteraciones iban a haber afectado a la cueva, bien como aumento de inundaciones, bien de escorrentía, pero a día de hoy no hay un daño grave”, manifestó hace escasos meses.

La vía penal quedó zanjada cuando la Fiscalía decidió archivar una denuncia de un vocal de la Junta Vecinal de Igollo por las obras que este organismo había desarrollado en superficie para desviar el agua y que supuestamente fueron causa del argayo. Pero la vía administrativa sigue abierta y la Consejería aún ha de estudiar qué decisión puede adoptar, si adopta alguna.

La cueva

La Cueva de El Juyo está cerrada al público y en su interior alberga uno de los grandes tesoros del período Magdaleniense de la Prehistoria. Según la información puesta a disposición del público por el Gobierno de Cantabria, la cavidad alberga un importante yacimiento del período prehistórico Magdaleniense Inferior (entre 16.500 y 14.000 años), datado por manifestaciones en su interior, tales como un posible équido grabado mediante incisión, un panel compuesto de dos prótomos (altorrelieves) casi simétricos, un grabado de cabra montés y otro de cierva.

Asimismo, en la cueva se encontraron estructuras prehistóricas en varios niveles, fragmentos cerámicos y una sala con enterramientos humanos, uno de ellos asociado a un collar de cuentas de vidrio.