El sindicato SUC en Cantabria: “Nuestros montes han ardido y se han quemado cientos de hectáreas por falta de coordinación”

El Sindicato Unitario de Cantabria (SUC) ha señalado que con los últimos incendios forestales en la región han “ardido” montes y se han quemado “cientos” de hectáreas por “falta de coordinación” en la Dirección General de Montes de la Consejería de Desarrollo Rural del Gobierno autonómico.

“No se activó (la alerta en) todas las comarcas pese a la previsión de altas temperaturas y la multitud de incendios que asolan el país. Nuestros montes han ardido y se han quemado cientos de hectáreas por la falta de coordinación de la Dirección General de Montes”, ha denunciado Sergio García, bombero forestal y delegado de prevención del SUC en el Ejecutivo regional, para quien “se realizan activaciones y desactivaciones fuera de tiempo”.

En un comunicado difundido este lunes -jornada en la que el Gobierno ha dado por extinguido el fuego en Camaleño aunque siguen los trabajos preventivos en los límites con León y Palencia-, el sindicalista ha lamentado que pese a que Cantabria cuenta con “un operativo muy eficaz, que cubre los 365 días del año, la falta de coordinación entre técnicos y mandos intermedios genera una problemática que hace perder eficacia al operativo”.

También ha censurado como “sorprendente que se pidan voluntarios” -extremo que han negado el Gobierno y la Delegación- y “no se movilice al personal que está trabajando en ese momento”, y ha indicado que desde SUC exigen que las cuadrillas estén “completas”. Asimismo, ha expresado que los bomberos se sienten “desamparados”, entre otras cosas por falta de formación, y ha manifestado su temor de que Montes pretenda ir “privatizando” el servicio público.

En nota de prensa, el bombero y portavoz de SUC se ha referido a los incendios próximos a los montes cántabros y a los que han llegado a la región, como los registrados en Palencia y León, respectivamente, y a los que se suma otro declarado hace días en Bejes, en Picos de Europa, y que “no está extinguido”.

Respecto al primero, el de Palencia, y a la ayuda solicitada por la comunidad vecina en el marco del convenio de colaboración existente entre ambas autonomías, García ha considerado “insuficiente” la cuadrilla con cuatro operarios desplegada el primer día.

Y en cuanto al fuego de León, que se inició “con gran virulencia” el día 13 y que amenazaba con llegar a la vertiente cántabra del Parque Nacional, ha criticado que el director regional de Montes, Ángel Serdio, pese a conocer “el peligro” no envió bomberos a colaborar en las labores de extinción hasta el día 16.

En concreto, una cuadrilla, también de cuatro componentes, que llegó a las 14.30 horas y que “solo” podía actuar hasta las 19.00 horas, por lo que a ojos del delegado de SUC fue una “ayuda ridícula para las dimensiones del incendio”.

Y a lo anterior, ha sumado que ese mismo día se pidieron voluntarios entre los bomberos del Gobierno cántabro que estaban “de descanso, vacaciones o permiso”, algo “sorprendente” pues a su juicio lo que tendría que haber hecho el Ejecutivo es movilizar al personal que estaba “trabajando en ese momento”. Tanto la consejera de Presidencia, Isabel Urrutia, como el delegado del Gobierno, Pedro Casares, han negado el llamamiento a voluntarios.

García ha apuntado que el operativo de Cantabria cuenta con 36 cuadrillas de las que tres están de guardia “las 24 horas del día con respuesta inmediata en 15 minutos”, y a continuación ha censurado que Montes quiera “aprovecharse de la buena voluntad y profesionalidad de sus bomberos forestales para desarrollar con voluntarios en periodo de descanso lo que puede ejecutar con los medios disponibles”.

Así las cosas, desde SUC exigen que las cuadrillas estén completas -“no se puede ir a un incendio dos bomberos solos porque no se cubren ni las bajas ni las vacaciones”- y más formación, continua y en prevención de riesgos -“tenemos compañeros que no pueden apagar porque no les dan los cursos obligatorios de incendios”-.

Y para finalizar, ha señalado que este año el Gobierno ha firmado un convenio de cuatro años de duración con cuadrillas de Tragsa para trabajos de prevención de incendios, pero “se niega a cubrir las bajas y vacaciones del personal a su cargo para tener las cuadrillas completas”, por lo que en opinión de “un amplio sector” de los bomberos lo que se pretende es que el operativo cántabro “no funcione y así, poco a poco, ir privatizando el servicio público”.