El Gobierno de Cantabria ha parado todos los contratos que mantenía con la constructora Rucecan a la espera de que desde la compañía se confirme que quienes eran sus dos administradores, condenados por fraude en la contratación y cohecho, ya no lo son.

El consejero cántabro de Fomento, Roberto Media, ha señalado que esa decisión se ha adoptado tras el informe de los servicios jurídicos del Ejecutivo a raíz de la resolución judicial que condenó a los dos propietarios de Rucecan, a otros dos constructores, a quien era el jefe de Carreteras de la Consejería y a su esposa por mordidas para la ejecución de proyectos de ese departamento.

Media ha explicado que los contratos con Rucecan, entre los que está el de servicio de mantenimiento de carreteras, se han parado a la espera de que la empresa confirme que ya no son administradores únicos los dos condenados y que no tienen ninguna relación con la constructora.

Esos dos empresarios fueron condenados por el denominado “caso Obras Públicas”, que se conoció la pasada legislatura, cuando el entonces jefe de Carreteras de la denominada en ese momento Consejería de Obras Públicas fue detenido en la sede de ese departamento y, posteriormente, también su esposa, los dos administradores de Rucecan y otros dos constructores.

A todos se les ha condenado, tras un acuerdo de las partes, por mordidas que los constructores entregaban al jefe de Carreteras para que les facilitara trámites con los contratar con la administración.