Un total de 325 tractores llegan sin incidencias a la protesta en Madrid por las carreteras de Castilla-La Mancha

Un total 325 tractores han atravesado las carreteras de Castilla-La Mancha con destindo a participar en la manifestación que Unión de Uniones ha convocado hoy 11 de febrero en  Madrid para protestar por la situación del sector agrario, según ha señalado la Delegación del Gobierno en la región.

Han sido tres las columnas de vehículos agrarios que afectaban a la región desde Cuenca, Toledo y Guadalajara. Según datos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) 83 tractores han salido de la provincia de Toledo hasta Torrejón de la Calzada (Madrid), donde la Guardia Civil de Castilla-La Mancha los ha escoltado hasta el límite con la Comunidad de Madrid en garantía de la seguridad de todos los ciudadanos por carretera.

40 tractores salieron escoltados por Policía Nacional y Policía Local desde el aparcamiento de APAG en Guadalajara hasta Arganda del Rey (Madrid) y a continuación la Guardia Civil de Tráfico ha garantizado la seguridad hasta la comunidad limítrofe.

El balance a las 8 de la mañana es sin incidencias y contabilizados 325 tractores a los que se les ha permitido el paso.

Protesta

En total, son 500 los tractores que están autorizados a participar en esta protesta acompañdos por miles de agricultores y ganaderos llegados de toda España, convocados por Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos y la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi).

El recorrido discurrirá al completo desde la Plaza Colón hasta el Ministerio de Agricultura, pasando por el Paseo de Recoletos y el Paseo del Prado, no pudiendo acceder los tractores a la calle Santa Isabel y obligándoles a continuar la marcha.

Entre los motivos de esta protesta están el acuerdo UE-Mercosur, ya que denuncian que el campo lleva soportando una gran presión desde hace años, con más peso desde que se iniciara la guerra en Ucrania, con costes de producción cada vez más altos. Así, los productores no pueden competir sobre todo en un mercado en el que la ley de la cadena alimentaria no funciona y la industria y la distribución se quedan con un margen que provoca una brecha cada vez más grande entre precios en origen y destino.

La falta de rentabilidad que desincentiva el relevo generacional, los recortes de la PAC, casi condenada a desaparecer, o los protocolos de sanidad animal que no están actualizados y no se implementan con agilidad son otros de los grandes temas que llevan a las organizaciones a la calle, con el objetivo de que el campo sea de verdad una cuestión de estado, han señalado desde la organización en un comunicado.