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Núñez asegura ahora que espera que el Estatuto de Castilla-La Mancha salga adelante

La llamada de atención de empresarios, sindicatos, Tercer Sector Social y otros colectivos al Partido Popular por su viraje sobre la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha, cuyo texto se encuentra a la espera de pasar el trámite en el Congreso de los Diputados, ha provocado ahora que el presidente regional Paco Núñez reaccione mostrando su confianza en que el nuevo texto sea aprobado.

“El trámite está vivo y está en el Congreso de los Diputados. Yo espero que salga adelante”, ha asegurado Núñez este viernes en declaraciones desde Talavera de la Reina recogidas por Europa Press.

Núñez no ha profundizado sobre este tema, asegurando que su partido ya ha dicho “todo lo que tenía que decir sobre el Estatuto” y que “lo que hace falta ahora es que sigamos avanzando en las fases legislativas que acontecen”, quitando hierro a las críticas por el volantazo de su partido a un texto pactado previamente con los socialistas, lo que le aseguraba el visto bueno (por mayoría de votos) en la Cámara Baja.

El líder de los populares no ha ofrecido más explicaciones sobre unas declaraciones que contrastan con las que han venido haciendo los 'populares' después de que presentasen una enmienda que rompía el acuerdo alcanzado por el Estatuto con el Partido Socialista en relación con el número de diputados en las Cortes regionales.

El acuerdo PP-PSOE para la horquilla de diputados en las Cortes de Castilla-La Mancha quedaba en un mínimo de 25 y un máximo de 55, en una reforma que no se aplicaría hasta después de las elecciones autonómicas previstas para 2027. La enmienda al texto planteada por el PP en el Congreso pide ahora un mínimo de 25 escaños y un tope de 35, siempre que cada provincia esté representada por un mínimo de tres diputados.

Esta enmienda que fue interpretada por el PSOE como una ruptura del acuerdo para la reforma del texto “por la presión de Vox”. Sin embargo, el PP se defendió diciendo que eran los socialistas quienes habían roto el consenso alcanzado previamente en las Cortes regionales al presentar también 21 enmiendas al texto.

El PSOE calificó esa respuesta como “órdago” y lo aceptó. “Me comprometo solemnemente a retirar todas aquellas enmiendas con las que no estén de acuerdo si ellos retiran las suyas. Primero, claro está, que expliquen cuál de nuestras enmiendas les supone un problema. Y las retiramos al mismo tiempo que ellos. Hoy mismo”, afirmó el secretario de Organización del PSOE de Castilla-La Mancha, Sergio Gutiérrez. No obstante, la dirigente 'popular' Carolina Agudo descartó esa propuesta, asegurando que en el debate sobre el Estatuto su partido “ya ha dicho todo lo que tenía que decir”.

Críticas desde diversos sectores de la sociedad

La reforma del estatuto tiene un calado que va mucho más allá del número de escaños. La no aprobación del nuevo texto implicaría que decayesen reformas importantes, adecuadas al actual contexto socioeconómico de la comunidad autónoma y en algunos casos muy esperadas por diversos sectores castellanomanchegos. De ahí que, en las semanas posteriores a conocerse el cambio de postura del PP, se sucedieran las reacciones llamando a respetar el acuerdo alcanzado entre socialistas y populares.

Así, el presidente de la Confederación de Empresarios de Castilla-La Mancha (Cecam), Ángel Nicolás, aseguraba “no entender este cambio de tercio” del Partido Popular y pedía “respeto” en el Congreso de los Diputados para el acuerdo alcanzado desde la Comunidad Autónoma. Nicolás afirmó no saber “qué otros intereses puede haber” para que ese acuerdo no se respete y, sin entrar a valorar otras cuestiones “ni elucubrar” sobre lo que ha sucedido, incidió en que “aquí ha habido un acuerdo muy importante y muy serio”.

Por su parte, los dos sindicatos mayoritarios de la región también criticaron el cambio de postura de los 'populares', algo que fue calificado como “absoluto despropósito” por CCOO, mientras que UGT habló de que aprobar el Estatuto es “importantísimo”.

A las críticas por el viraje también se sumaron colectivos sociales castellanomanchegos. La Mesa del Tercer Sector llamó a “respetar” el acuerdo en su tramitación en las Cortes Generales para evitar “pasos atrás que supongan un menosprecio al diálogo y al esfuerzo realizado durante meses”. Ocho colectivos LGTBI también mostraron su preocupación por el parón para reformar el Estatuto de Castilla-La Mancha. “Secuestran derechos”, afirmaron en un comunicado conjunto, mostrando su “profunda preocupación ya que, de no prosperar el texto, también se cerrarían puertas a las reformas que espera el colectivo LGTBI.