Personal del Hospital La Fe de València alerta de riesgo de colapso este verano por “recortes” y el cierre de 135 camas
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El hospital La Fe de València, el de referencia de la Comunitat Valenciana, dispondrá de menos personal este verano, lo que repercutirá en la degradación del servicio, según ha alertado la Sección Sindical de UGT adscrita al Departamento de Salud del mencionado centro.
En concreto, el sindicato ha denunciado la maniobra contable de la Conselleria de Sanidad, dirigida por Marciano Gómez (PP), para aplicar “un severo recorte” en el Plan de Vacaciones del presente verano. Tras un análisis “exhaustivo”, el sindicato ha advertido de que “la administración está camuflando un tijeretazo sin precedentes que condenará a las plantas de hospitalización, consultas y centros de especialidades a una falta de personal crítica durante la época estival”. Esta situación derivará en el cierre de unas 135 camas en hospitalización, un número similar al del pasado verano.
Las cifras que maneja el sindicato y que aseguran que son “oficiales” confirman “el hachazo” al presupuesto de la Atención Especializada: “La partida global cae de los 7.229.301,51 euros destinados en 2025 a 7.050.292,28 euros en 2026. Esto supone la retirada directa de más de 179.000 euros para la contratación de sustitutos en los servicios nucleares del departamento. Este golpe a la línea de flotación asistencial y logística castiga a todos los estamentos, que la Administración se empeña en precarizar”, han lamentado.
Además, han comentado que “las categorías que sostienen los cuidados a pie de cama (enfermería, técnicos en cuidados auxiliares de enfermería, técnicos especialistas, fisioterapeutas, matronas) sufren el mayor varapalo económico, con una reducción de 153.863 euros, pasando de 6.026.798 euros en 2025 a 5.872.934 euros en 2026; la partida para el personal médico también mengua, pasando de 359.533 euros a 330.586 euros”.
UGT, además, ha denunciado que “el recorte ahoga igualmente a los colectivos no sanitarios, un pilar absolutamente vital para el funcionamiento del hospital” y ha considerado que “la falta de sustituciones golpeará con dureza a los celadores (personal subalterno indispensable para la movilización de pacientes, quirófanos y logística general), a los auxiliares administrativos (el motor de la gestión de citas, admisiones y atención directa al usuario) y al resto de personal de oficios y mantenimiento, sin los que el hospital sencillamente se paraliza”.
Sanidad afirma que se adaptará a las necesidades
Por su parte, fuentes de la Conselleria de Sanidad han asegurado que “los datos que da el sindicato no son correctos” y han explicado que “el presupuesto autorizado en 2025 al departamento de salud de La Fe fue de 7.826.128 euros y este año es de 7.800.000 euros”, una diferencia que han achacado “al ajuste realizado con respecto a lo realmente ejecutado el pasado verano”.
Además, desde el departamento que dirige Marciano Gómez han destacado que “esa es la disponibilidad autorizada inicialmente, que puede variar a lo largo del verano y su ejecución ser mayor o menor finalmente en función de las necesidades que realmente se dan en cada departamento en ese periodo”. También han comentado que el pasado verano se atendió a pacientes trasladados del hospital Doctor Moliner, una carga de trabajo que no existirá este verano. En conjunto, han asegurado que el plan de verano sube de 82,5 millones en 2025 a 85,2 en 2026.
La trampa presupuestaria: menos dinero para sueldos más altos
UGT ha advertido de que “la pérdida de efectivos será muchísimo más grave de lo que refleja la simple resta económica”, puesto que “al haberse consolidado importantes subidas salariales en 2026 respecto al ejercicio anterior, el coste de cada contratación es lógicamente mayor”, por lo que “mantener el mismo número de trabajadores y coberturas que en el verano de 2025 habría requerido un aumento proporcional y obligatorio del presupuesto, pero, lejos de hacerlo, la Conselleria ha optado por reducir la partida global”.
La consecuencia matemática es “letal”, puesto que “con menos dinero disponible y salarios más altos, la capacidad real de contratación se desploma”. Esta bolsa de sustituciones mermada provocará que “el número de profesionales físicos en los controles de enfermería, los quirófanos y los mostradores caiga a mínimos inaceptables”.
Desde UGT de La Fe han alertado de las “nefastas” consecuencias de esta política de austeridad encubierta: “La Conselleria vuelve a cuadrar sus cuentas a costa de exprimir a los empleados públicos y precarizar la asistencia. Venden un plan de normalidad en los despachos, pero la realidad es que están maltratando de nuevo a unos profesionales que ya se encuentran al límite de sus fuerzas. La falta de cobertura real de las vacaciones generará cargas de trabajo inasumibles para el personal que permanezca en su puesto. UGT denuncia públicamente esta temeridad organizativa, que multiplicará la fatiga, el estrés y los riesgos psicosociales y ergonómicos de toda la plantilla, y alerta del grave deterioro de las condiciones de trabajo en el hospital de referencia de la sanidad pública de la Comunitat Valenciana”.
Saturación en las urgencias del Arnau
Tanto UGT como CCOO han alertado también por la situación de las urgencias del hospital Arnau de Vilanova. Así, UGT Serveis Públics ha denunciado la “saturación extrema” que sufre el servicio, al tiempo que muestra su apoyo a los profesionales que están alzando la voz “ante una realidad que lleva años siendo ignorada por la Conselleria de Sanidad”.
Según la organización, los datos evidencian de forma contundente la situación límite: “Desde 2019, la afluencia de pacientes ha crecido a razón de más de 10.000 atenciones adicionales por año, hasta alcanzar una media actual de entre 200 y 240 atenciones diarias, con horas punta que superan regularmente ese umbral. Pese a este incremento sostenido, la dotación de personal se mantiene en niveles claramente insuficientes: 14 facultativos, 8 enfermeras y enfermeros y 8 técnicos y técnicas en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE) para atender toda la demanda del servicio”.
Por su parte, la sección sindical de CCOO ha denunciado que “la situación de colapso permanente en el Servicio de Urgencias, que desde hace dos años tiene, prácticamente a diario, pacientes pendientes de ingreso en el pasillo y en la sala de observación”.
El sindicato ha lamentado que “el personal está al límite por la saturación del servicio, con jornadas laborales maratonianas y elevada carga de trabajo que nos lleva a un desgaste físico y mental que es ya inasumible. Esta situación empeorará este verano cuando un tercio de la plantilla disfrute de sus vacaciones y no puedan asumirse sus turnos o guardias”.
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