Cummins presenta un ERE que afectaría a la mayoría de la plantilla de su planta de hidrógeno en Guadalajara
La multinacional estadounidense Cummins ha presentado un expediente de regulación de empleo (ERE) que impactaría a la mayoría de la plantilla de su planta de electrolizadores para la producción de hidrógeno verde ubicada en el polígono de El Ruiseñor, en Guadalajara. Se presentaba a mediados del pasado mes de enero.
El procedimiento se encuentra en fase de negociación y todavía no ha sido aprobado, por lo que las condiciones finales y el alcance definitivo del ajuste continúan abiertas, tal y como ha confirmado a Europa Press fuentes sindicales.
La fábrica, que opera bajo la marca 'Acelera by Cummins', inició su actividad en primavera de 2024 y fue inaugurada oficialmente ese mismo año por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, junto a la consejera de Economía, Empresa y Empleo, Patricia Franco.
El proyecto fue presentado entonces como una apuesta estratégica por el hidrógeno verde, con la previsión de crear hasta 150 empleos altamente cualificados, ampliables a 200 a medida que creciera la producción.
Sin embargo, apenas dos años después de su puesta en marcha, la compañía ha comunicado a la representación legal de los trabajadores la apertura de un ERE que podría afectar a alrededor de 88 empleados, de una plantilla que llegó a situarse en algo más de un centenar de personas, si bien parte de esos puestos correspondían a contratos a través de empresas de trabajo temporal, algunos ya extinguidos.
Según trasladan fuentes sindicales, la empresa justifica el expediente por la paralización del mercado internacional de electrolizadores, derivada del freno a las inversiones en proyectos de hidrógeno verde.
En este contexto, Cummins se habría visto especialmente afectada por la suspensión de pedidos de su principal cliente, la multinacional BP, lo que ha dejado a la planta sin carga de trabajo futura una vez se completen los encargos ya comprometidos, previsiblemente hasta el próximo verano.
La Junta dice que hay opciones de reconversión
Por su parte, la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, ha asegurado que la planta de Cummins en Guadalajara tiene opciones de reconversión hacia nuevos modelos industriales que tienen que ver por la puesta en la fabricación de baterías.
Tras precisar que los proyectos tecnológicos “siempre tienen un riesgo en la madurez de la demanda de los productos, pues se mueven en terrenos movedizos”, Franco ha explicado que fue el pasado 16 de enero cuando la multinacional presentó el ERE por causas económicas y productivas relacionado con la falta de demanda de la fabricación de electrolizadores, “al no cumplir con las expectativas de creación de empleo que exigen este tipo de ayudas que vienen de fondos europeos”.
“Nosotros ahora lo que nos toca es, por un lado, es acompañar ese tránsito para que una empresa de capital estadounidense, que ha decidido invertir en nuestra región y que está sufriendo las causas de la no implementación suficiente de las cargas de trabajo con respecto a la tecnología, transite de manera ordenada hacia otros nichos de oportunidad, como el mercado de las baterías, para que mantenga su actividad, su generación de riqueza y su generación de empleo en nuestra comunidad autónoma”.
La patronal cree “mejor” la implantación de pequeñas empresas
El presidente de Cecam, Ángel Nicolás, ha hecho este miércoles una breve alusión a este asunto en rueda de prensa. Nicolás ha dejado claro que él “siempre” prefiere “40 empresas de 10 empleados a una empresa de 400 que no sea de aquí y que nos venga de fuera” porque “si le va mal, va a tener que cerrar, no porque quiera, sino porque le va mal”.
Al respecto de este caso en Guadalajara, el presidente de la patronal ha rememorado lo sucedido con una empresa del polígono de Toledo, que ha evitado citar, que “recibió el suelo gratis” para edificar y fabricar algo que era muy interesante para la estrategia y los intereses de Castilla-La Mancha y, sin embargo, “cuando esa empresa quebró y se fue, 400 personas se fueron a la calle a cobrar del Fogasa y luego hubo que hacer un procedimiento larguísimo para poder recuperar ese suelo y que fuera otra vez propiedad pública”.
Nicolás ha abierto el debate a los fondos europeos recibidos por las empresas, criticando que no haya “detalle” de dónde han ido esos fondos. “¿Por qué Europa no exige al Gobierno hacer público dónde han ido todos estos dineros? ¿Porque nos vamos a encontrar con la sorpresa de que 2.000 millones de euros han ido solamente a una empresa y con resultados que no se saben muy bien para qué?”.