Catalá matiza tras las críticas vecinales que la torre de La Marina “no tiene necesariamente que ser un rascacielos”
La alcaldesa de València, María José Catalá, sostiene ahora que la torre de La Marina “no tiene necesariamente que ser un rascacielos” y que su altura quedará condicionada al proyecto. La dirigente popular enmienda ligeramente la pretensión del Ayuntamiento, que quedó reflejada en el comunicado emitido por el consistorio y la Autoridad Portuaria de València, tras conocer la oposición firme de las entidades vecinales al proyecto.
El Ayuntamiento y la APV anunciaron el pasado diciembre la cesión de una parcela para “una torre de 100 metros de alto de uso terciario, el Baluarte de la Marina”, que podría superar las 30 plantas, lo que encaja con la idea de un rascacielos. Teniendo en cuenta las alturas comunes de edificios en València, la torre de 100 metros sería bien visible en el 'skyline'. Este martes, los vecinos del Marítim y la Federación de Asociaciones de Vecinos de Valencia se reunieron con el edil de Grandes Proyectos, José Marí Olano, y trasladaron no solo el rechazo a la torre, sino una petición de modificación del plan urbanístico para impedirla.
Este miércoles, la dirigente popular ha rebajado el proyecto y se ha preguntado de dónde sale la idea del rascacielos: “No entiendo por qué le llaman rascacielos”, ya que “no tiene necesariamente que ser un rascacielos”. Al tiempo, ha cuestionado que la posibilidad de construir con esas características no se modificó con el gobierno de Joan Ribó (Compromís), donde el PSPV tenía las competencias en Urbanismo. “Fue Joan Ribó el qué posibilitó que ahí hubiera un hotel, un terciario”, ha manifestado, y ha dicho que en estos momentos están “a expensas de que se presenten proyectos, que pueden ser de una altura o no necesariamente. Eso dependerá de los proyectos que se van presentando”, ha insistido.
La coalición Compromís per València ha mostrado su apoyo a las asociaciones vecinales de Poblats Marítims que reclaman modificar el Plan Especial de La Marina para impedir la construcción del rascacielos. Su portavoz, Papi Robles, ha considerado que “este mamotreto es un despropósito urbanístico puramente especulativo. No responde a ninguna necesidad real de la ciudad y desdibuja por completo nuestra fachada marítima”. Por su parte, la secretaria general de los socialistas en València, Pilar Bernabé, ha vuelto a reclamar a la alcaldesa que ponga fin a la torre, que también considera un “mamotreto” y escuche a las asociaciones de vecinos.
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