La ampliación del Puy du Fou no afectará al lince ibérico en Toledo aunque pueda haber “presencias temporales”
La primera ampliación prevista del parque temático Puy du Fou de Toledo, que se realiza para la instalación de varios hoteles y parkings, no afectará, en principio, a los corredores de conexión del territorio del lince ibérico. Así lo establece el Gobierno de Castilla-La Mancha en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) de la primera ampliación de la instalación declarada como Proyecto de Singular Interés (PSI) y publicada en el Diario Oficial de la comunidad autónoma (DOCM).
La Administración regional le dedica un amplio espacio a la posible afectación que pueda tener la extensión del parque temático sobre esta especie en peligro de extinción, mediante un “estudio de conectividad”.
Y es que sus ejemplares tienen una presencia consolidada y en rápido aumento en la provincia, destacando la zona de los Montes de Toledo, a unos 30 kilómetros del Puy du Fou, como una de las poblaciones más importantes de la península.
Además de esta área, la expansión del lince también ha llegado a la zona de la Jara, estableciéndose posibles corredores de conexión de su territorio, que llegan a las inmediaciones del parque temático, en términos municipales como Argés, Gálvez o Navahermosa, a tan solo cinco kilómetros de los límites del parque.
Cómo se ha hecho el estudio de conectividad del lince
Concretamente, en el documento del DOCM consultado por este medio, el Gobierno regional explica que ese “estudio de conectividad” se ha basado en el análisis bibliográfico, en la realización de transectos y en la utilización de estaciones de fototrampeo, analizando los corredores ecológicos a una escala local y regional.
A escala local, el estudio concluye que elementos fluviales como los arroyos Guajaraz y de la Cierva, y las pistas del entorno del parque presentan un “relevante papel conector”. Allí se han identificado hasta once especies de mamíferos diferentes, sobre todo de conejos, la principal presa y fuente de alimentaión del lince.
No obstante, se ha detectado un único posible indicio de presencia de lince ibérico: la observación, fuera del muestreo, de un excremento localizado en las proximidades del arroyo de la Cierva, muy cercano al límite suroccidental del ámbito del proyecto.
A escala regional, afirma que los corredores modelizados para el lince ibérico “no atraviesan el ámbito de estudio”, al igual que los caminos de coste mínimo del estudio 'Autopistas Salvajes' de WWF, que analiza una docena de corredores ecológicos para conectar y facilitar la movilidad de la fauna. Estos corredores discurren precisamente al norte de la autovía CM-40 de Toledo, pero el estudio indica que “no hay interferencia” con el ámbito del PSI.
Sí admite que el hábitat del valle del arroyo de Guajaraz, aún con su condición de monte abierto de matorral (vegetación mermada tras un reciente incendio) y la presencia de conejo, pueden permitir “la presencia temporal de individuos de lince dispersantes”. Pero después añade que las características del hábitat “hace que su ocupación por individuos territoriales de lince sea muy poco probable”.
Por todo ello, el estudio concluye que la ampliación del parque temático no causará “impactos negativos significativos” para la conectividad de las poblaciones de lince ibérico a escala regional ni a escala local, ya que “podrán seguir empleando los cauces fluviales señalados para sus movimientos y dispersiones”.
El lince ibérico está considerado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como uno de los felinos más amenazados del mundo. Los Montes de Toledo son una de sus áreas de reproducción más importantes del país, con reintroducciones de la especie desde el año 2014.
Según la Estrategia para la Conservación del Lince en España, del Ministerio para la Transición Ecológica, actualmente hay esta zona más de 300 ejemplares.