Las fuertes rachas de viento que se registraron este pasado miércoles en la provincia de Toledo, que alcanzaron los 90 kilómetros por hora y provocaron el aviso amarillo por parte de la Agencia Estatal de Meteorología. Hay daños que se aprecian a simple vista, pero todavía deben ser analizados en estos gigantes, todo un icono quijotesco de Castilla-La Mancha y que están declarados Bien de Interés Cultural. No fueron los únicos afectados en la población.