Daniel Caballero, el atleta conquense contra el cáncer: “Mis maratones buscan fondos para la investigación”
Sus pasos en carrera se han transformado en solidaridad para muchas personas que padecen cáncer, algo que vivió recientemente en su núcleo familiar. Los desafíos del atleta, personal trainer y entrenador de running, Daniel Caballero, en caminos rurales, costas, montañas y desiertos, se han convertido en un canal de apoyo a la investigación oncológica.
Nuestro entrevistado procede de la provincia de Cuenca, más concretamente de la localidad de Tarancón. Es conocido en Internet y redes sociales como “el de los maratones”, “el castellanomanchego de los desafíos”, “ultradistancia solidaria” o el corredor “cambiando vidas”.
Conversamos por teléfono y durante la charla surge un tema inevitable: el trágico accidente de Urda, en Toledo. Daniel manda un mensaje de recuerdo para las víctimas y las familias afectadas. También se acuerda de la familia del jugador del Tenerife, Jesús de Miguel, toledana, a la que envía un mensaje de ánimo. “Aunque no tengan nada que les motive ahora mismo, deben encontrar una fuerza para agarrarse y evitar la soledad”, nos dice.
El propio atleta de 32 años define así su propia vía de escape, convertida también en su gran pasión: “Para mí correr lo es todo, me ha ayudado siempre a seguir hacia delante. Me reto a mí mismo para lograr objetivos solidarios y muchas veces corro hacia los recuerdos”.
¿Cuándo nació en usted esta afición y, en su caso, forma de vida a través del deporte?
Realmente llevo una década corriendo y justo mi afición arrancó cuando empecé a trabajar en una conocida fábrica de Tarancón. Fue el momento de empezar a compartir running con compañeros y, desde el principio, correr me enamoró. Es esa sensación que produce, sobre todo, porque en ese momento atravesaba indefinición, ansiedad, y nerviosismo, y se convirtió en mi vía de escape.
Después vino la experiencia de la montaña y los maratones, y cuando llevaba ya siete de los grandes, a mi padre le diagnosticaron un cáncer de pulmón, y posteriormente falleció. Fue entonces cuando decidí correr para ayudar a los demás.
¿Cómo fue ese proceso?
En el verano de 2023, dando vueltas a mi cabeza en el hospital, tras conocer el mal pronóstico de mi padre, decidí afrontar el reto de correr 12 maratones al año para luchar contra 12 tumores diferentes, tras compartir estas metas que me planteé con una oncóloga que me dijo que había muchos tipos de cáncer “desconocidos”.
Así tomé la decisión y justo unas semanas antes de mi primer maratón, falleció mi padre, y todo el reto se convirtió en un homenaje para él.
Sabemos que en 2024 completó 12 maratones de montaña en 12 meses, recaudando dinero para combatir diferentes tipologías de cáncer. Imagino que tendrá esos maratones en su memoria...
Sí, el más complicado fue en Malagón, en Ciudad Real, donde pasé días muy duros y lloré toda la carrera. Después vinieron Serra, en Valencia, el Ultra Trail do Maraó en Portugal, en el Calar del Río Mundo en Riópar y en Paterna del Madera en la Sierra del Segura, ambos en Albacete. Depués fui al Alpino madrileña en Guadarrama, en Madrid y luego al circuito de Sedano, en Burgos... Recuerdo el Madrid-Segovia con el padre de “Elsa”, el de Ibiza con tempestad y mucho viento o el de Costa Blanca, Valencia. Allí la prueba se suspendió por la dana. Luego Teruel y finalmente en Tarancón con mi gente y familia.
Actualmente usted está inmerso en el proyecto 'Por mí y por los que no pueden', conformado ahora por diez grandes desafíos deportivos, mucho más exigentes que en otras épocas. 'De Dénia al Faro de Gandía', por caminos manchegos, el desierto del Sáhara... ¿Cuántos kilómetros lleva de retos este año y qué últimos esfuerzos titánicos faltan para cerrar el año?
Los doce maratones fueron algo más de 500 kilómetros, este año llevo 2.100 kilómetros en total y con el reto algo más de 1.000 kilómetros. Aún me quedan dos retos importantes; el primero el día 15 de noviembre, en Navarra, donde correré 45 kilómetros dando vueltas al Centro de Investigación Médica Aplicada.
Del total de kilómetros realizaré 39 por 13 niños y niñas que entran en ensayo clínico por tres tipos de tumores y una vuelta solidaria dedicada a profesionales sanitarios e investigadores.
Cerraré el año con un último desafío desde Cuenca, pasando por Tarancón y hasta Madrid y vuelta haciendo la ruta de los hospitales de 400 kilómetros en 10 días. Partiré del antiguo hospital de Cuenca, pasaré por el nuevo, el 12 de Octubre, Niños Jesús, Gregorio Marañón, y otros centros hospitalarios madrileños, para regresar a Tarancón en un total de 10 jornadas.
Cerraré el año con un último desafío desde Cuenca, pasando por Tarancón y hasta Madrid y vuelta haciendo la ruta de los hospitales de 400 kilómetros en 10 días
¿Quién es Elsa y por qué se ha convertido en fuente de inspiración y superación para usted?
Es una niña de mi pueblo que lleva seis años luchando contra un tumor cerebral y ahora contra la leucemia y tendrá que volver a luchar. Elsa tiene 11 años y siempre he sentido una conexión especial con ella y su familia. Para mí ella es un referente, una superheroína que se enfrenta a tratamientos durísimos. Su energía, positividad y especialmente su sonrisa se ha convertida en un motivo real por el que luchar.
Normalmente supera estas barreras físicas y psicológicas solo, aunque en algunos kilómetros está acompañado por amigos, familiares, patrocinadores. ¿Por qué solo en sus retos?
Es verdad que en mis maratones he ido en solitario, pero ahora en mis retos con más planificación, fijando fechas con más tiempo, viene gente conmigo. Me gustan ambas cosas, tanto ir solo como compartir kilómetros, aunque confieso que ir solo corriendo y reflexionando me gusta mucho.
Además de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) y el Centro de Investigación CIMA de Navarra, ¿con qué otras asociaciones dedicadas a la investigación oncológica colabora?
Colaboré con la AECC de Cuenca en mis primeros maratones y ahora con 'Cambiando Vidas con Elsa' porque todo lo que recauda va al CIMA de Navarra, y es a este colectivo al que dedico mis esfuerzos y desafíos en la actualidad. Recordar que en redes soy “eldelosmaratones”, y en mi perfil tengo todos los enlaces, además de una plataforma llamada “en mi grano de arena”, que es donde se puede ver todo lo que llevamos recaudado. Cualquier donación, sea cual sea, es bien recibida. Mis redes y perfil sirven para visibilizar mis retos, del running, y la búsqueda de recaudar fondos y nada más.
“Hoy en día la solidaridad tiene mucho valor”
¿Cree que existe solidaridad y compromiso social con la primera causa de muerte en España, como refleja el INE en sus datos de 2025, cifrando esta mortalidad en algo más del 26 por ciento a consecuencia de tumores?
Desgraciadamente vivimos tiempos muy difíciles, y las subidas de los precios, carburantes o cesta de la compra influyen también en el bolsillo de la ciudadanía, sin embargo, creo que habría que dedicar más esfuerzos a la solidaridad y ahorrar otras energías negativas que no van a ningún sitio.
Tengo que resaltar que tanto Tarancón como la comunidad autónoma en la que vivimos es especialmente solidaria. Hoy en día la solidaridad tiene mucho valor.
Según la Encuesta de Hábitos Deportivos 2025-2026, dependiente del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, en la actual sociedad española hay prácticamente seis millones de runners con más de 15 años, incrementándose este deporte en más de un 40 por ciento en los últimos cinco años. ¿A qué cree usted que se debe esta expansión del running en España?
El running ha experimentado un crecimiento espectacular, entre otras cosas porque rompe tu rutina, frena el estrés y ayuda a parar y relajarnos ante la actual forma de vida que tenemos.
También influyen las redes sociales en las que se puede dar ejemplo para estar bien físicamente. Correr también es una ventana de escape de la dependencia del móvil, táblet, portátil, y una oportunidad de relacionarse con otros entornos alejados de los centros de trabajo.
El running frena el estrés y nos ayuda a relajarnos ante la actual forma de vida que tenemos
Como entrenador personal y especialista en atletismo, ¿qué recomendaciones haría a los aficionados al running con respecto a hábitos, preparaciones, competiciones y especialmente a la hora de gestionar y afrontar maratones?
El principal consejo es disfrutar, que corran porque les apetece realmente y en el caso de los que comienzan en el running, lo importante es ir paso a paso, porque todo tiene un proceso. Correr con calzado apropiado dependiendo de si lo hacemos en superficie de asfalto, montaña o campo a través; la respiración, la alimentación y adaptar el esfuerzo a nuestro cuerpo, para progresar en distancias de menos a más.
Recomiendo hacer varias carreras de media distancia antes de involucrarse en un maratón.
¿Por cierto, puede explicarnos qué es el 'muro' en un maratón?
Muchos runners lo sitúan en el kilómetro 30, donde se produce una especie de clic en tu cuerpo y cabeza y debes decidir si abandonas, si vas andando el resto o afrontas lo que queda de carrera. Para mucha gente pasar el muro es un maratón es sinónimo de haber acabado y cumplir con su meta. Pero hay más muros y depende de cada persona. En mi caso, el principal es el comienzo de una carrera de montaña.
¿Qué le acompaña en sus travesías?. Me refiero en tu fortaleza y equilibro psicológico. ¿Música, podcasts, comunicación con familiares y amigos...?
Siempre corro con auriculares y escucho bandas sonoras de películas, especialmente canciones épicas para identificarme con superhéroes o personajes históricos. Reconozco que si estoy atravesando un mal momento corriendo, hago una llamada para que me saquen del bucle psicológico y me cuenten otras cosas, que me ayuden a no pensar en ese sufrimiento.
¿Quién es su héroe o ejemplo en el atletismo?
Es el ultrafondista Sergio Turull, conocido como Pitufollow. Le conocí en redes sociales y me ha inspirado mucho en el mundo del running. También Valentín San Juan 'Jabalí', quién corría y hacía maratones en bicicleta. ´
De este último tengo una frase tatuada que dice “menos cabeza, más corazón” y la interpreto como una forma de dar menos vueltas a la cabeza y más actuar con el sentimiento. Y por supuesto mis padres y la pequeña Elsa.