La Junta de Castilla y León reclama “prudencia” y critica la “falta de coordinación” del Gobierno por el crucero del hantavirus

La Junta de Castilla y León ha reclamado este jueves que “impere la salud pública” en cualquier decisión sobre los 14 españoles que viajan en el crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, entre ellos un vecino de Lerma (Burgos) que permanece sin síntomas pero bajo observación. El portavoz en funciones del Ejecutivo autonómico, Carlos Fernández Carriedo, ha criticado además la “cierta falta de coordinación” y las “contradicciones” entre ministerios del Gobierno central sobre cómo y dónde deberá realizarse la cuarentena de los pasajeros repatriados.

“Lo prudente y lo razonable es esperar”, ha defendido Carriedo tras el Consejo de Gobierno, después de conocerse que el burgalés figura entre los pasajeros españoles del barco, que llegará previsiblemente este sábado a Canarias tras permanecer varios días frente a Cabo Verde por la aparición de varios casos de hantavirus a bordo.

El consejero en funciones ha explicado que fue el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, quien informó al presidente de la Junta en funciones, Alfonso Fernández Mañueco, de la presencia de este ciudadano empadronado en Lerma en el crucero. Según ha precisado, el plan trasladado hasta ahora por el Ejecutivo central pasa por evacuar a los españoles al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid, donde se les realizaría seguimiento médico y cuarentena.

Sin embargo, Carriedo ha afeado la falta de una postura clara dentro del propio Gobierno. “Existen declaraciones contradictorias” sobre si el aislamiento será obligatorio o voluntario y durante cuánto tiempo deberá mantenerse, señaló. A su juicio, cuando “dos derechos pueden estar en cierta colisión”, como la salud pública y la libertad de circulación, “pudiera ser necesario acompañar esa decisión de carácter sanitario con amparo judicial”.

El portavoz ha indicado que el hecho de no presentar síntomas “no es garantía de no tener el virus”, ya que el periodo de incubación puede extenderse entre seis y ocho semanas. “Ahora actuamos con la perspectiva de la prudencia, la colaboración y el interés general de los ciudadanos”, ha apostillado.

La Junta ha asegurado que activará los protocolos sanitarios necesarios si finalmente el vecino burgalés regresa a Castilla y León. “Si viniera finalmente a nuestra comunidad autónoma estableceríamos los protocolos de seguimiento que son necesarios para este caso”, ha apuntado Carriedo, aunque ha evitado concretar si implicarían aislamiento domiciliario u otras medidas.

El pasajero de Lerma, “sin síntomas, pero en observación”

Horas antes, el subdelegado del Gobierno en Burgos, Pedro de la Fuente, había confirmado que el pasajero burgalés se encuentra “bien, sin síntomas pero en observación”. El responsable estatal ha explicado que en un primer momento existió confusión sobre su residencia, ya que el hombre habría embarcado en Argentina y se barajó inicialmente que pudiera vivir allí. Finalmente, las autoridades confirmaron que reside en la localidad burgalesa de Lerma.

El crucero MV Hondius, con 147 personas a bordo, permanece bajo vigilancia sanitaria desde hace días tras detectarse un brote de hantavirus durante la travesía iniciada el pasado 1 de abril en Ushuaia, en la Patagonia argentina. Hasta el momento se han registrado ocho contagios y tres fallecimientos relacionados con la enfermedad, mientras otro paciente permanece hospitalizado en estado grave en Sudáfrica.

Las autoridades sanitarias internacionales han confirmado que los casos detectados pertenecen a la cepa andina del hantavirus, la única variante en la que se ha documentado transmisión entre humanos, aunque los expertos insisten en que el riesgo de propagación comunitaria sigue siendo bajo y que este tipo de contagios requieren contactos estrechos y prolongados.

España prepara junto a la Comisión Europea, la OMS y el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades un operativo para evacuar y repatriar a los pasajeros una vez el barco llegue al puerto tinerfeño de Granadilla de Abona. Los 14 españoles serán examinados en Canarias antes de su traslado en un avión militar a Madrid, donde Sanidad prevé que permanezcan en cuarentena bajo vigilancia médica.