La familia del tercer paciente oncológico muerto en Burgos pide tratar su caso como un homicidio imprudente
La familia del tercer paciente oncológico fallecido en el hospital de Burgos, de los cinco que recibieron una dosis seis veces superior a la pautada por un error en la preparación del fármaco, consideran que la muerte debe tratarse como un homicidio por imprudencia profesional grave, al igual que la de los otros dos pacientes que fallecieron en diciembre.
El abogado de la familia, que también forma parte del equipo jurídico que colabora en Castilla y León con el Defensor del Paciente, Santiago Díez, ha explicado a EFE que una vez entró en el hospital y fue derivado a la UCI no ha salido de allí, y ha pasado cuatro meses en estado crítico hasta que falleció el miércoles.
“Se ha muerto de otra cosa, no de su cáncer”, ha afirmado la presidenta del Defensor del Paciente, Carmen Flores, quien ha estado en contacto con la familia todo este tiempo y asegura que la sobredosis del fármaco -seis veces superior a la dosis pautada- y la falta de atención han acabado en el fallecimiento.
Tanto el Defensor del Paciente como la familia del fallecido han solicitado que se le practique la autopsia, como parte de la investigación abierta por el Tribunal de Instancia-Sección de Instrucción de Burgos plaza 1 por delitos de homicidio por imprudencia profesional grave y lesiones por imprudencia profesional grave.
El fallecido, que como los otros cuatro pacientes estaba siendo tratado de cáncer de próstata, sobrevivió en un primer momento a la intoxicación derivada de recibir un fármaco con exceso de concentración, pero su cuerpo se vio muy afectado, con daños vitales importantes, y ha permanecido en la UCI cuatro meses.
Además, Carmen Flores ha cuestionado que el hospital suspendiera el tratamiento contra el cáncer, una situación por la que también está pasando uno de los dos supervivientes -ambos dados de alta-, según el abogado, quien ha indicado que el hombre está centrado en recuperar la movilidad.
Confían en la justicia para una sentencia ejemplar
La presidenta del Defensor del Paciente confía en que la justicia aclare lo sucedido, y quién o quiénes son los responsables de que estos cinco pacientes recibieran una dosis seis veces superior a la pautada, de lo que el hospital ha calificado de “error humano” pero por el que nadie ha dimitido o ha sido apartado.
Carmen Flores espera que haya una sentencia “ejemplar” para evitar que esta situación se repita, y ha lamentado la falta de “humanidad y respeto” del hospital y la Junta de Castilla y León, que no han informado a las familias -incluso las ha “engañado”-, ni les ha pedido perdón ni han asumido responsabilidades.
El Tribunal de Instancia-Sección de Instrucción de Burgos número 1, por su parte, y tras recibir denuncia de la Fiscalía, avanza en la investigación y ha solicitado información sobre la trazabilidad del medicamento al servicio de Farmacia del hospital y a los responsables del sistema informático de prescripción.
Un error en la ficha del medicamento
La denuncia de la Fiscalía recoge que el hospital implantó el 2 de diciembre de 2025 un nuevo sistema de prescripción electrónica en Oncología y Hematología, para sustituir la prescripción médica habitual que era manual o a través de orden médica informatizada.
Dicho cambio requirió la configuración de una base de datos en la que la empresa responsable del nuevo programa volcó de manera automática los datos generales de los medicamentos oncológicos, si bien la Fiscalía recoge que la mayor parte de esos datos fueron revisados por farmacéuticos del hospital.
Por ese motivo, la Fiscalía dirigió su denuncia contra los profesionales implicados y responsables en la grabación errónea en el sistema informático de la ficha del medicamento; también contra la Consejería de Sanidad y la Gerencia Regional de Salud de Castilla y León como responsable civil directo o subsidiario.