Catalunya prevé dejar de contabilizar todos los casos de COVID-19 a partir de abril

Pau Rodríguez

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El consejero de Salud de la Generalitat, Josep Maria Argimon, ha dibujado este viernes un horizonte próximo en el que la gestión de la epidemia de COVID-19 será más parecida a los demás virus, sin contar caso por caso como hasta ahora y sin cuarentenas. Le ha puesto unos cuantos condicionales, como el hecho de que no surjan nuevas variantes y que se doble definitivamente la curva de esta sexta ola, pero a la vez ha reconocido que trabajan en un escenario en el que a partir de la primavera puedan abrir esta nueva fase en la gestión epidemiológica de la crisis. 

La sexta ola toca techo: los contagios caen en ciudades de Andalucía, Extremadura, Navarra o Madrid

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“Lo que llevamos trabajando desde hace meses es en la vigilancia epidemiológica reforzada”, ha anunciado Argimon en una entrevista en Rac1. “Contar caso a caso comenzará a tener poco sentido si estamos en la misma situación que ahora, si el virus es parecido, muy transmisible y que afecta de forma leve mayoritariamente”, ha precisado. Esta nueva forma de contabilizar los casos consistiría, ha detallado, en recoger muestras representativas de la población, que alcancen a entre 300.000 y 500.000 personas, “para ver qué virus están circulando, algo que ya hacemos, pero ahora mucho más reforzadamente”. Con ello, ha concluido Argimon, se vigilaría la incidencia. 

En cuanto al calendario de aplicación, el consejero ha sido muy preciso y ha señalado que sería a partir de finales de marzo, aunque se ha tenido que matizar a sí mismo y ha dado a entender finalmente que sería a partir de abril. Fuentes de Salud han precisado que el horizonte es la primavera.

“Si la enfermedad es fundamentalmente leve tiene poco interés contar caso a caso”, ha insistido Argimon, que no ha explicado si esta estrategia en la que trabajan está consensuada con el Ministerio de Sanidad, que recoge diariamente los indicadores pandémicos por parte de las comunidades. 

Argimon ha dejado entrever que las cuarentenas serían menos estrictas, por ejemplo para los menores de edad no vacunados que, a día de hoy, tienen que cumplir cuarentena si son contactos estrechos de algún conviviente. Y ha puesto otro ejemplo. “Si yo tengo fiebre, o malestar, no tengo que consultarlo. Si necesito la baja, sí. Pero si no, me quedo en casa. No voy al colegio o a trabajar y ya está”, ha expresado. Si los los síntomas son persistentes o más graves, o si la persona tiene otras patologías, sí sería recomendable la consulta. “Como siempre”, ha afirmado.

Sobre las restricciones, ha explicado que las revisarán la próxima semana y que se podrían anunciar cambios. Argimon ha dicho que ahora no tomarían las mismas medidas que se decidieron a las puertas de Navidad conociendo la afectación de ómicron, mayoritariamente leve. El fin de semana, prevén recibir el informe de revisión del certificado COVID-19 por parte del comité científico asesor. 

Catalunya sigue instalada en datos de récord en cuanto a contagios y ha declarado este viernes 41.491 en las últimas 24 horas. En los hospitales, la presión sigue subiendo, aunque no alcanza la de anteriores olas. Hay 2.709 ingresados y 500 en las UCI, dos menos que ayer.

El consejero de Salud de la Generalitat, Josep Maria Argimon, ha dibujado este viernes un horizonte próximo en el que la gestión de la epidemia de COVID-19 será más parecida a los demás virus, sin contar caso por caso como hasta ahora y sin cuarentenas. Le ha puesto unos cuantos condicionales, como el hecho de que no surjan nuevas variantes y que se doble definitivamente la curva de esta sexta ola, pero a la vez ha reconocido que trabajan en un escenario en el que a partir de la primavera puedan abrir esta nueva fase en la gestión epidemiológica de la crisis. 

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“Lo que llevamos trabajando desde hace meses es en la vigilancia epidemiológica reforzada”, ha anunciado Argimon en una entrevista en Rac1. “Contar caso a caso comenzará a tener poco sentido si estamos en la misma situación que ahora, si el virus es parecido, muy transmisible y que afecta de forma leve mayoritariamente”, ha precisado. Esta nueva forma de contabilizar los casos consistiría, ha detallado, en recoger muestras representativas de la población, que alcancen a entre 300.000 y 500.000 personas, “para ver qué virus están circulando, algo que ya hacemos, pero ahora mucho más reforzadamente”. Con ello, ha concluido Argimon, se vigilaría la incidencia. 

En cuanto al calendario de aplicación, el consejero ha sido muy preciso y ha señalado que sería a partir de finales de marzo, aunque se ha tenido que matizar a sí mismo y ha dado a entender finalmente que sería a partir de abril. Fuentes de Salud han precisado que el horizonte es la primavera.

“Si la enfermedad es fundamentalmente leve tiene poco interés contar caso a caso”, ha insistido Argimon, que no ha explicado si esta estrategia en la que trabajan está consensuada con el Ministerio de Sanidad, que recoge diariamente los indicadores pandémicos por parte de las comunidades. 

Argimon ha dejado entrever que las cuarentenas serían menos estrictas, por ejemplo para los menores de edad no vacunados que, a día de hoy, tienen que cumplir cuarentena si son contactos estrechos de algún conviviente. Y ha puesto otro ejemplo. “Si yo tengo fiebre, o malestar, no tengo que consultarlo. Si necesito la baja, sí. Pero si no, me quedo en casa. No voy al colegio o a trabajar y ya está”, ha expresado. Si los los síntomas son persistentes o más graves, o si la persona tiene otras patologías, sí sería recomendable la consulta. “Como siempre”, ha afirmado.

Sobre las restricciones, ha explicado que las revisarán la próxima semana y que se podrían anunciar cambios. Argimon ha dicho que ahora no tomarían las mismas medidas que se decidieron a las puertas de Navidad conociendo la afectación de ómicron, mayoritariamente leve. El fin de semana, prevén recibir el informe de revisión del certificado COVID-19 por parte del comité científico asesor. 

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El consejero de Salud de la Generalitat, Josep Maria Argimon, ha dibujado este viernes un horizonte próximo en el que la gestión de la epidemia de COVID-19 será más parecida a los demás virus, sin contar caso por caso como hasta ahora y sin cuarentenas. Le ha puesto unos cuantos condicionales, como el hecho de que no surjan nuevas variantes y que se doble definitivamente la curva de esta sexta ola, pero a la vez ha reconocido que trabajan en un escenario en el que a partir de la primavera puedan abrir esta nueva fase en la gestión epidemiológica de la crisis. 

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“Lo que llevamos trabajando desde hace meses es en la vigilancia epidemiológica reforzada”, ha anunciado Argimon en una entrevista en Rac1. “Contar caso a caso comenzará a tener poco sentido si estamos en la misma situación que ahora, si el virus es parecido, muy transmisible y que afecta de forma leve mayoritariamente”, ha precisado. Esta nueva forma de contabilizar los casos consistiría, ha detallado, en recoger muestras representativas de la población, que alcancen a entre 300.000 y 500.000 personas, “para ver qué virus están circulando, algo que ya hacemos, pero ahora mucho más reforzadamente”. Con ello, ha concluido Argimon, se vigilaría la incidencia.