Jordi Pujol Ferrusola reconoce que llevó a un banco andorrano la nota de la “madre superiora” sobre el reparto de “misales”
Las entrañas financieras en Andorra de la familia Pujol se han expuesto en audiencia pública. El interrogatorio del primogénito, Jordi Pujol Ferrusola, ha continuado (más de cinco horas, entre este lunes y este martes) con un pormenorizado análisis de las cuentas en el principado ocultas durante décadas a Hacienda. El acusado ha admitido, por primera vez, que llevó hasta un banco andorrano la nota de la “madre superiora” sobre el reparto de “misales”, es decir, millones.
Igual de firme, pero menos altivo que este lunes, el hombre popularmente conocido como Júnior ha mantenido los pilares de su defensa: sus negocios fueron entre privados, nunca hubo comisiones a cambio de obra pública de la Generalitat y el origen de la fortuna familiar procede del legado oculto de su abuelo, que el nieto multiplicó gracias a “operaciones financieras”.
Pese a que el fiscal Fernando Bermejo apenas ha inquirido a Pujol Ferrusola sobre ellos, han aparecido en la sesión varios documentos clave del caso: la nota manuscrita de Marta Ferrusola, ya fallecida, de 1995 sobre el reparto de misales y las cartas sobre la cuenta atribuida por la Fiscalía al expresident, pero sobre la que también hay datos que permiten concluir que en realidad era de su hijo. Todo muy antiguo y ya sin relevancia penal para Jordi Pujol, exculpado este lunes por su deterioro cognitivo, aunque ocurrió durante su etapa al frente de la Generalitat.
“Reverendo mosén, soy la madre superiora de la congregación, necesitaría que traspasara dos misales de mi biblioteca a la biblioteca del capellán de la parroquia, él ya le dirá dónde se tiene que colocar. Muy agradecida”, dice la nota, firmada simplemente por “Marta”. Lenguaje en clave para solicitar a la Banca Reig un traspaso de dos millones de pesetas.
Pujol Ferrusola ha admitido que la letra de la carta es la de su madre y que en la nota pedía a su gestor andorrano, Josep Maria Pallerola, que moviera “un dinero”. Como su madre “no subía”, a Andorra, ha ahondado el primogénito, la nota “seguramente era una carta-chófer” que él mismo trasladó hasta el banco del principado.
“Mi madre me daba esta carta, yo subía y daba esta carta al señor Pallerola con un sobre cerrado con las instrucciones que ella pedía”, ha agregado Pujol Ferrusola. Pese a ser el documento más claro para el fiscal en el que sustentar su acusación de asociación ilícita contra el conjunto de la familia, Bermejo, que pide 29 de años de cárcel al primogénito, no ha repreguntado más sobre este modo financiero de proceder ni en si había más “cartas-chófer”.
Lo que sí ha hecho el fiscal es detallar los movimientos de fondos entre las cuentas andorranos de los hermanos desde la cuenta del primogénito: en 1992, había recibido sucesivos ingresos de 200.000 dólares, 24 millones de pesetas y 197.000 dólares, que después se distribuyen a las cuentas de Marta Ferrusola (24 millones de pesetas), Marta Pujol (4 millones), Oleguer Pujol (5 millones) y Pere Pujol (4 millones). A finales de año se repartieron otros dos millones a las cuentas de Oriol, Marta, Oleger, Pere y Josep Pujol.
La razón de esos movimientos, ha insistido en primogénito, es que él era el encargado de “repartir” los beneficios que la familia obtenía tras invertir en los 90 (cuando él acababa de entrar en la treintena y su padre estaba en la Generalitat) el dinero del legado del abuelo en “láminas financieras de títulos” que proponía la banca andorrana. “Todo es consecuencia de los títulos y del reparto de la deixa”, ha apostillado.
El fiscal ha anestesiado la sesión con detalladas preguntas sobre cada uno de los movimientos de las cuentas andorranas de la familia. Pujol Ferrusola no ha sido capaz de recordarlos todos, y los ha enmarcado de forma general en las “operaciones financieras” con las que la familia multiplicó su fortuna, manteniéndola oculta en Andorra.
Sobre la cuenta 63810 en la entidad andorrana Andbank, atribuida a su padre, Pujol Ferrusola ha reclamado que en realidad él era el titular. Para ello ha desarrollado una explicación que destripa las interioridades familiares: Pujol Ferrusola ha asegurado que convenció a su padre para que, en una carta mendaz, se presentara ante la banca andorrana como titular de los fondos para no entregar la mitad a su mujer durante su proceso de divorcio.
“Utilicé a mi padre para un tema personal con mi mujer. Le presioné mucho para conseguir la carta y convencer a la persona del banco”, ha aseverado Pujol Ferrusola, quien ha lamentado que la entidad financiera no ha aportado documento alguno para corroborar su tesis. “Mi padre nunca ha regularizado nada de dinero opaco, nunca ha tenido una cuenta en el extranjero”, ha zanjado.
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