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Rodalies no toca fondo tras un semestre en el que volvió a perder usuarios pese a la gratuidad

Rodalies perdió casi nueve millones de viajeros el primer semestre de este año respecto al anterior

Arturo Puente

28 de julio de 2026 21:41 h

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Muchos usuarios del transporte público en Catalunya no quieren subirse en un tren de Rodalies ni aunque les regalen el billete. Una frase que suena a exageración, pero que se ajusta a los datos de usuarios registrados por el servicio ferroviario de Cercanías que gestiona Renfe, y que acaba de cerrar un semestre negro, fácilmente el peor de su historia reciente. Entre enero y junio, el servicio perdió casi un 16% de los viajes respecto al año anterior.

Una caída de casi 8,9 millones de viajes que, si se compara con 2023, supone un descenso del 25%. Perder en dos años uno de cada cuatro viajeros supone un dato interanual especialmente duro si se tiene en cuenta que Rodalies fue totalmente gratuito entre febrero y mayo.

Regalar los billetes solo funcionó en abril, mes en el que se consiguió una cifra de usuarios ligeramente superior a la del año anterior, para a continuación volver a descender un 8 y un 13% en mayo y junio, cuando volvió a ser necesario validar el abono para viajar en Rodalies.



Los datos interanuales, mes a mes, muestran lo ocurrido en los meses de enero y febrero, tras los accidentes de Adamuz y Gelida, cuando los maquinistas plantearon un conflicto por el estado de la infraestructura ante Adif y Renfe y durante varios días se optó por no dar servicio en ninguna línea.

El resultado de aquellas jornadas fue dos caídas mensuales de más del 30% de usuarios, en enero y febrero, unas cifras que nunca habían ocurrido en el sistema de Cercanías catalán, obviando 2020, año de la pandemia. Pese a eso, el presidente de la plataforma por la Promoció del Transport Públic (PTP), Carles Garcia, asegura que estos son unos datos que tienen “todo el sentido” y que encajan perfectamente con lo que esperaban.

“Cuando hay una falta de fiabilidad, la gente busca otros medios de transporte y en este caso además han encontrado un buen aliado, no en el vehículo privado, sino sobre todo en el bus interurbano exprés”, asegura Garcia.

Desde la PTP añaden que, pese a que el autobús ha evitado hasta ahora que los usuarios opten por el coche particular, el tren debería ser el transporte prioritario para articular los grandes ejes de movilidad en el área metropolitana de Barcelona. “Y una vez la pierdes, nos costará muchísimo que la gente vuelva al ferrocarril”, lamenta Garcia.

Por su parte, Renfe considera que los datos oficiales de 2026 no son comparables con los de 2025, debido a los problemas que ha habido en la infraestructura, que hizo que el servicio de Cercanías quedara sin servicio durante varios días. “La recuperación de la circulación de trenes en todas las líneas no se ha logrado hasta hace pocas semanas, la última la línea R2 hasta Puigcerdá”, explican desde la operadora. “Durante todo este tiempo Adif ha estado haciendo y sigue realizando trabajos de mejora y mantenimiento de la infraestructura con afectaciones al servicio y, por tanto, es lógico que haya una bajada de viajeros”, indican.

Con todo, desde Renfe esperan que durante el segundo semestre la situación pueda remontarse e incluso que la cifra de usuarios de este año supere la del anterior.

Del socavón al relevo de ejecutivos: los problemas continúan

El Govern comparte con Renfe las perspectivas optimistas y, ya desde el pasado mes de mayo cuando se dieron por concluidos los cierres imprevistos de líneas de Rodalies, considera que este segundo semestre de 2026 debería suponer un punto de inflexión.

Sin embargo, los primeros compases de esta segunda mitad de año, con un socavón en las obras de soterramiento de Montcada que volvió a dejar fuera de servicio tres líneas durante casi una semana, sirven de recordatorio de que la mayoría de los problemas de Rodalies están lejos de resolverse.

El accidente, que supuso el hundimiento de un tramo de la vía y una grúa en una zona de abundantes aguas freáticas, fue resuelto mediante la inyección de 365 metros cúbicos de hormigón y 1.930 metros cúbicos de mortero, con el objetivo de estabilizar el terreno. La crisis duró una semana, pero dejó patente la vulnerabilidad de una red que tiene decenas de obras simultáneas.

En el caso de Montcada, además, los trabajos no tienen nada que ver con la mejora de la red de ferrocarril, sino con el soterramiento de las vías, una obra urbana que tiene un coste de cerca de 1.000 de euros que, pese a que supone más problemas que beneficios al sistema de transportes, salen de los fondos comunes destinados a Rodalies.

En esa misma línea, la destitución sorpresiva del que fue portavoz y director de Rodalies, Antonio Carmona, avanzada este martes por La Vanguardia y confirmada por este diario, subraya que el encaje político en la operadora está, también, lejos de resolverse. Carmona es una persona de estrecha confianza para la Generalitat, mientras que había mantenido una guerra soterrada con el presidente de Renfe.

La destitución de Carmona, que han criticado tanto las asociaciones de usuarios de Rodalies como expertos, llega en un momento en el que la nueva empresa mixta creada entre el Ministerio y la Generalitat debería estar dotándose de personal y preparándose para tomar el control de las operaciones. Algo que, por el momento, no está ocurriendo.

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