Francia reconoce a la profesora Annik Valldecabres como 'chevalière de l'ordre national du mérite'
La embajadora de Francia en España, Kareen Rispal, reconoció este pasado martes a Annik Valldecrabres (Sidi Bel Abbes, Argelia, 1945) como 'chevalière de l'ordre national du mérite', condecoración creada por el general Charles de Gaulle para distinguir los méritos ante el Hexágono. Valldecabres, toda una institución de la descendencia del exilio republicano y de la comunidad gala, fue una figura muy relevante del Liceo Francés de València, en el que trabajó como profesora de español durante cuatro décadas tras su regreso a su país de origen.
Su padre, Onofre Valldecabres, oriundo de una conocida familia burguesa y liberal de Quart de Poblet, huyó de la represión franquista. Su tío, el abogado socialista Emilio Valldecabres, fue fusilado el 17 de enero de 1940.
Annik Valldecabres fue consejera del consulado de Francia en València y siempre ha estado vinculada a la sociedad civil desde su regreso del exilio y su incorporación al Liceo Francés, siendo una docente muy conocida para varias generaciones de alumnos.
“Esta ciudad representa mucho para mí”, dijo tras ser condecorada, acompañada por familiares y amigos, en el acto celebrado en el Museo de la Seda de València, al que también asistió la cónsul general de Francia en España, Nathalie Berthy. Su compromiso, explicó Valldecabres, ha sido “siempre ser útil” y “ayudar tanto como podía” a los franceses en España y, especialmente, en València.
La acogida de Francia
Los orígenes familiares y el exilio marcaron para siempre el compromiso progresista con la memoria y la cultura de Annik Valldecabres. También con las ideas socialistas. “Este compromiso, en realidad, no viene de la nada, está profundamente ligado a mi historia personal. Mi familia tuvo un día necesidad de ayuda. Mis padres tuvieron que salir de su país por razones políticas y encontraron en Francia una acogida, un apoyo y una solidaridad que contó enormemente. De cierta manera, siempre quise devolver un poco lo que habíamos recibido”.
El Liceo Francés de València, al que Valldecabres se incorporó en su localización anterior de la calle de Isabel La Católica y, luego, en la actual en Paterna, ha sido “más que un establecimiento escolar”, dijo. “Para mí es un vínculo, una transmisión, una continuidad entre las generaciones y culturas”.