El Palau de Les Arts ya ha 'perdido' la mitad de su cubierta de 'trencadís'

EFE

VALENCIA —

La UTE encargada de retirar el revestimiento cerámico (trencadís) del Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia, una infraestructura que costó 500 millones de euros y cierra cuatro meses al mes por culpa del ERE que afecta a suplantilla, ha quitado ya la mitad de la superficie decorativa y prevé terminar los trabajos a mediados de febrero para facilitar el acceso a la ópera, han informado a EFE fuentes de la Conselleria de Economía.

A mitad de este mes comenzaron las labores preparatorias para el desmontaje del “trencadís” que cubre el edificio y cuyo coste de renovación asciende a 3 millones de euros, después de que el 26 de diciembre el fuerte viento provocara el desprendimiento de una parte del revestimiento y se decidiera retirarlo en su totalidad.

En una primera fase de emergencia se han desmontado las partes que podían afectar a los accesos al Palau de les Arts, y la retirada continúa “a buen ritmo”, según las fuentes. Diariamente, trabaja en la retirada del “trencadís” una media de entre veinticinco y treinta operarios, dieciséis de ellos alpinistas, y se emplean cinco plataformas de apoyo.

Una vez se desmonte todo el revestimiento, se decidirá si se repone el revestimiento cerámico en la cubierta, se pinta de blanco o se adopta alguna otra alternativa.

El 10 de enero la Generalitat alcanzó un acuerdo con el despacho de Arquitectos e Ingenieros Santiago Calatrava y las empresas constructoras para solucionar los desprendimientos de la fachada, con el compromiso de finalizar las obras de emergencia justo un mes más tarde.

Además, se acordó que antes de final de año esté implementada una solución definitiva para la cubierta del Palau de Les Arts.

La UTE formada por Acciona y Dragados y el despacho de Arquitectos Santiago Calatrava se hará cargo de los costes incurridos hasta el momento del percance, así como del resto de gastos hasta finalizar la obra. La ópera tuvo que suspender su programación, pero se espera poder concluir los trabajos según las previsiones, el 10 de febrero, para poder celebrar actos con acceso de público.