PERFIL Nuevo ministro de Hacienda
Arcadi España, el discípulo de Ximo Puig que lideró la reforma fiscal de la izquierda en la Generalitat Valenciana
Arcadi España es probablemente el hombre que más en serio se tomó las cuentas en el Gobierno valenciano cuando pasó por la Generalitat. El nuevo ministro de Hacienda del Ejecutivo de Pedro Sánchez en sustitución de María Jesús Montero considera que los impuestos “dan civilidad a una sociedad” y que los presupuestos deben dar respuesta a los problemas ciudadanos. Como responsable de Hacienda de Ximo Puig en su último Consell, reconocía en privado que cada día se levantaba preocupado por que cuadraran los presupuestos, o por la reforma de la financiación autonómica. En una región crónicamente infrafinanciada, cada euro público cuenta.
España, alumno aventajado de Puig y de Vicent Soler, fue el elegido para abordar los últimos presupuestos del Ejecutivo progresista del llamdo Pacto del Botánico, los primeros presupuestos antes de las elecciones autonómicas y los que encajaron una gran reforma fiscal en un contexto de incertidumbre, entre la pandemia y la guerra de Ucrania.
Es un experto en negociar a tres bandas, como demostró en este departamento al cuadrar las cuentas con los socios de gobierno, Compromís y Unides Podem-Esquerra Unida. Ahora, en un contexo geopolítico complejo, se hará cargo del Ministerio de Hacienda y pondrá en práctica esa capacidad negociadora, en un Congreso en el que cada voto es clave.
Nacido en Carcaixent (1974) e hijo de un histórico del PSPV en la comarca, fue alumno en la facultad de Económicas de Vicent Soler, a quien sucedió en la Conselleria de Hacienda. Proyectó una reforma fiscal progresiva y progresista en plena crisis económica derivada de la guerra, además de abanderar, junto a su maestro, la reforma de la financiación autonómica y la condonación de la deuda.
Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universitat de València, fue jefe de gabinete de Ximo Puig en la Generalitat a su llegada al Palau; después secretario autonómico de Política Territorial, para finalmente dirigir la Conselleria de Hacienda.
Socialdemócrata y pragmático, en el Gobierno central –donde estuvo antes de pasar al gabinete del líder socialista– ha tenido una trayectoria paralela a la autonómica: primero, número 2 de Política Territorial, junto a Ángel Víctor Torres; ahora, jefe de las cuentas públicas.
Las tareas pendientes: Presupuestos y respuesta a la guerra
Montero le deja encima de la mesa una tarea titánica: no solo tendrá que presentar y tratar de atar los primeros Presupuestos de la legislatura, que ya están preparados; sino que tendrá que adaptar las cifras de las cuentas públicas para responder a los efectos económicos de la guerra en Irán, sin perder de vista el corsé fiscal de Bruselas.
La vicepresidenta dejó preparada la condonación de la deuda autonómica, el compromiso que cerró el PSOE con ERC para atar la investidura de Pedro Sánchez en 2023, pero que todavía espera su turno en el Congreso. Otro melón importante es la reforma del sistema de la financiación autonómica, que el equipo de Montero ya tenía diseñado, pero que aún tiene que pasar por el Consejo de Ministros. El objetivo era tenerlo aprobado a finales de este año, pero los cambios en la cartera anticipan un retraso en su tramitación.