Natàlia Enguix (Ontinyent, 1978) tiene claras cuáles son sus prioridades en la Diputación de Valencia. Vicepresidenta primera de la Corporación en coalición con el PP, la representante del partido municipalista Ens Uneix dirige las áreas de Cooperación Municipal, Igualdad y Memoria Democrática, tres aspectos que creía fundamentales mantener para su partido al que define “de izquierdas”. Enguix fue la llave del PP para el gobierno en una institución con mayoría de izquierdas y, a través de esas áreas, pretende ser el contrapunto ideológico, también al Ejecutivo de Carlos Mazón, que suprimió las áreas de memoria histórica en su pacto con Vox.
La vicepresidenta, que gobierna junto al popular Vicente Mompó, pide apoyo a sus socios de gobierno para impulsar una moción contra la consulta del valenciano en las aulas, que considera una vulneración de los derechos de los estudiantes. Sobre estas cuestiones y sobre la gestón de la DANA atiende a elDiario.es recién aterrizada de un viaje institucional a la feria de Frankfurt.
¿Qué balance hace de la gestión de la Diputación durante y después de la DANA?
En la Diputación nos coordinamos desde el primer momento, cada diputado estaba en contacto con unos alcaldes. A partir del jueves 31, comenzamos las reuniones de coordinación con los alcaldes, que hemos mantenido a diario desde entonces. Ahí manifestaban lo que necesitaban. Creo que hemos hecho un buen trabajo.
Nuestra responsabilidad, en nuestras competencias, se ha centrado en el agua. Nosotros gestionamos el agua a través de Egevasa, la empresa pública (51% Diputación de Valencia y 49 % Global Omnium), y hemos abastecido a los municipios de agua potable desde el primer momento, a través de agua embotellada o cubas, arreglando las averías de la red de agua potable, desatascando el alcantarillado y realizando dos analíticas diarias del agua para consumo humano en los municipios afectados. La semana pasada aprobamos el convenio que tenemos con la Epsar para reparar 75 depuradoras afectadas por la DANA, con 32 millones de euros, y realizar contratos de emergencia. Hemos incorporado depuradoras a la red, con adaptaciones a la normativa europea o nuevas, con un presupuesto de 51 millones de euros. Con la DANA se ha visto la importancia del agua potable, del alcantarillado o las depuradoras.
Hemos visto ese esfuerzo de proporcionar agua, limpiar alcantarillado... La gestión de la Diputación ha salido bastante bien parada, han estado junto a los alcaldes... Pero ¿qué le diría al ciudadano que desconfía ahora de las administraciones y necesita más urgencia?
Yo entiendo a la gente. Ha venido una catástrofe que, por mucha previsión que se pudiera tener, ha sido de unas dimensiones que nadie esperaba. Entiendo que la gente pida urgencia y velocidad, uno quiere que al día siguiente estén los bomberos, la Diputación y la Generalitat ayudándole. Y la Administración es muy lenta. Has de pasar muchos controles, y aunque actúes por procedimiento de emergencia, es muy lenta. Si la gente no entiende en general los procesos administrativos, en una desgracia como esta, donde te encuentras sin nada... Supone un enfado general. Es normal que la gente esté así, pero las cosas irán mejorando poco a poco, acabamos de empezar. A nivel personal los alcaldes lo han pasado muy mal, me sabe muy mal cuando critican a los alcaldes.
Es normal que la gente esté enfadada, pero las cosas irán mejorando poco a poco
Los plenos están siendo muy tensos y agresivos. Al final, los alcaldes tienen también amigos o familiares que han sufrido.
Aquí [en la Corporación] veo a diputados que son alcaldes y sabes lo que han pasado, pero claro, la ciudadanía es reivindicativa y pide que la administración responda y que los políticos estemos a la altura.
¿Cree, como apunta la Generalitat, que hay municipios que están listos para una desescalada de la emergencia?
Depende. Hay zonas que puede que sí. No ha afectado igual a todas las zonas. Utiel o Requena no han sufrido lo mismo que l'Horta Sud, o Carlet o Sueca. No es lo mismo el impacto en infraestructuras que directamente en las casas de la gente.
En esa fase, ¿la Diputación estará coordinada con la Generalitat?
Nosotros hemos tenido coordinación con la Generalitat siempre. Incluso en las primeras reuniones con los alcaldes participó la vicepresidenta Susana Camarero, la delegada del Gobierno, el president... Siempre que hemos tenido reuniones le hemos comunicado a la Generalitat nuestros pasos a seguir, o ellos nos han pedido a nosotros participar.
¿En materia de depuradoras, se ha llegado a la normalidad?
Sí. Egevasa comenzó con las 9 que estaban totalmente afectadas, con el objetivo de evitar los vertidos. Después, se ha estado trabajando desde el primer momento y hasta ahora, hasta las 75 restantes. Egevasa ha comenzado a trabajar antes de que se acordara con la Epsar los contratos de emergencias.
Llevan un año y medio de gobierno compartido con el PP. Ens Uneix tiene competencias en igualdad, memoria histórica, temas muy marcados donde han ido desarrollando su acción de gobierno. ¿Qué previsiones tienen para este año?
Queríamos esas delegaciones porque son importantes para nuestra ideología. Somos personas de izquierdas, y aunque estemos en coalición con un partido de derechas, queríamos asegurar que esas áreas estuvieran en la Diputación de Valencia. Este año se cumplen 10 años de estas delegaciones que puso en marcha Jorge Rodríguez cuando fue presidente de la Diputación, con Rosa Pérez e Isabel García [diputadas de Memoria e Igualdad, respectivamente]. Hemos incrementado el presupuesto en ambas y la idea es que en 2025, cuando liquidemos el presupuesto, incrementarlo de nuevo. Queríamos que fuera en este, pero la DANA lo trastocó todo, y hemos mantenido el compromiso. Para nosotros es fundamental la igualdad y la memoria democrática, forman parte de nuestro ADN.
La igualdad y la memoria democrática forman parte de nuestro ADN
La Diputación está cubriendo el espacio que la Generalitat, al derogar la ley de Memoria Democrática y aprobar la mal llamada ley de concordia, dejó a las familias colgadas. ¿Ese es el papel de la Diputación, cubrir esa necesidad, o lo hubieran hecho igual?
Lo hubiéramos hecho igual, pero ahora somos más importantes. Si no estuviéramos en Valencia no se haría política de memoria democrática. Comenzamos buscando los cuerpos de las personas fusiladas en las fosas, con ayuda de los alcaldes y las asociaciones de familiares; ahora estamos identificando a las personas, un proceso más complicado. Falta un instituto, una unidad en la universidad, alguien que se haga cargo. En la anterior legislatura, Rosa Pérez -consellera de Memoria Democrática y anterior diputada provincial de la misma rama- realizó un convenio con Fisabio para las pruebas, que ahora está parado. Estamos intentando que continúen con ese trabajo de identificación de las personas fusiladas. También tratamos de hacer pedagogía con los premios literarios, proyectos de memoria en la escuela y subvenciones a familiares y ayuntamientos. Queremos contar la historia. La Generalitat tenía un aula de memoria en el monasterio de San Miguel de los Reyes que parece que también ha desparecido. Desde la Diputación queremos asumir ese trabajo, también es nuestra responsabilidad contar a los jóvenes que sucedió en la Guerra Civil y el Franquismo.
Viendo las encuestas, parece que algunos jóvenes idealizan una etapa pasada.
La gente joven no sabe qué sucedió en la Guerra Civil, en el Franquismo, en el posfranquismo... Queremos hacer un archivo o un registro de memoria democrática, pero tenemos que hablar con Conselleria, que son sus profesores. Tenemos muchísimo material y mucha suerte con el equipo de la Diputación, son muy profesionales y se toman el tema en serio.
En materia de violencia de género, después de hacer el Feminario con el 20 aniversario de la ley de violencia de género y aumentar el presupuesto a municipios, ¿qué proyectos tienen?
Como comentábamos, el área cumple 10 años, nuestra idea es incrementar las ayudas a las asociaciones de mujeres aprovechando el posible superávit presupuestario. También a la red de municipios contra la violencia de género. Nuestra idea es dignificar a las asociaciones, que llegan donde la Administración no llega. Cuando entramos, en la última convocatoria apenas había 18 asociaciones que concurrían, ahora son más de 80 y las subvenciones se pagan cuando se aprueba la orden. También queremos hacer el Feminario antes, nos planteamos que sea en junio, enfocado en los orígenes del feminismo y a la historia del movimiento y la teoría feminista.
El valenciano ha sido una pieza clave en vuestro proyecto. Recientemente han anunciado una moción contra la consulta de la Conselleria de Educación en las aulas, que les enfrenta a su socio de gobierno en la Diputación.
Para nosotros la lengua es importante. No podemos pasar por la Diputación solo con gestión, tenemos que remarcar nuestra ideología, y ello implica defender la lengua, la igualdad y la memoria. Nuestros concejales nos reclamaban que hiciéramos una moción que ellos pudieran trasladar. Esa consulta implica privar a los alumnos del derecho a ser escolarizados en ambas lenguas en la etapa escolar. El PP debería apoyar esta moción, sobre todo el presidente.
¿Y cómo se lo han tomado?
Ellos saben con quién gobiernan: somos personas de izquierdas, trabajadoras y responsables. Somos un socio que está llevando bien sus responsabilidades, pero tenemos nuestra ideología. Saben que algún susto les damos (ríe).
¿Se esperan algún susto más durante el mandato?
Nunca se sabe. Nosotros gobernamos con ellos por distintos motivos, lo que no quita que tengamos buena relación con la otra parte. Tenemos buena relación con el PSPV y no tan buena con Compromís, aunque lo intentamos. Para mí, Compromís es un partido que se pone muy de perfil en según que cosas, muy oportunistas, y no comparto la visión que tienen del feminismo, que es muy importante, mientras que el PSPV parece que ha cambiado su visión de la igualdad. Nosotros no queremos actuar como hizo el PSOE al gobernar con Podemos, que se subyugaba a sus políticas. Tenemos la suerte de ser un partido independiente, no estamos vendidos a Madrid; hacemos nuestra política. Hacemos políticas más de izquierdas que en los últimos años en la Diputación.
En Ens Uneix están liderando un proceso más amplio a nivel autonómico. ¿Intentarán imprimir ese sello o es una búsqueda de alianzas?
Estamos en la Unión Municipalista pero buscamos alianzas afines, de izquierdas, de personas que defiendan el municipalismo. Los partidos no tenemos que estar sujetos a un centralismo que nos obliga a ir por donde no queremos. Estamos en una unión en la que queremos que la ideología vaya del centro a la izquierda.
¿La aspiración es entrar a las Corts Valencianes en la próxima legislatura?
Mantener el diputado provincial, el Ayuntamiento de Ontinyent, que lleva su trabajo. No podemos esforzarnos en entrar a las Corts, donde se necesita un 5% de los votos en cada provincia, mermando el esfuerzo donde hay que hacerlo. Si tiene que venir, vendrá, pero tenemos que ver qué peso tenemos todos los partidos que estamos en la Unión Municipalista.
¿Van a aprovechar la buena relación con el PP para apretar para una bajada del listón electoral al 3%? La izquierda lo ha defendido siempre, pero en 8 años de Gobierno no se llevó a cabo.
Sí. Cuando constituimos la Unió Municipalista lo comunicamos, nuestra idea es pedir que se baje el listón. Hemos hablado con los partidos y no están por la labor porque no les interesa. Si yo fuera PSPV o Compromís sí lo defendería, partidos como el nuestro son una suma, implican aglutinar voto en Valencia. Nosotros estamos muy asentados en esta provincia grande y el resultado es positivo. Compromís y Sumar son una suma de partidos, no hemos inventado nada. Pero nuestra preocupación es mantener nuestra comarca, aumentar el número de regidores y demostrar desde la Diputación que somos un partido que puede hacer mucho por la provincia, que podemos ser clave como en esta legislatura. No sé si llegaremos a las Corts, pero sé que si te vas de Valencia no llegas.
La Diputación, sus áreas, han hecho un esfuerzo inversor. ¿Han notado un retorno? Tienen concejales en municipios pequeños. ¿Quieren plantear listas en ciudades más allá de Ontinyent?
Entendemos que si no tenemos nosotros el diputado lo tendrá el PP. Debemos presentar listas en toda la comarca, en otros partidos judiciales. Por ejemplo en municipios como Albaida, L'Olleria, Llíria.
¿Están contentos gobernando con el PP? ¿Tienen intención de agotar la legislatura?
Nunca se sabe lo que puede pasar, pero somos sobre todo personas serias y debemos ganarnos esa seriedad, demostrar que somos responsables. Tomamos una decisión y, mientras no pase nada que nos diga que no conseguimos nuestra finalidad, no tenemos por qué hacer una moción de censura. Al final, los partidos grandes miran por su interés, el PP querría que nos quedáramos y el PSPV que nos fuéramos con ellos, pero nosotros debemos marcar nuestro camino. La gente ha de ver que somos personas serias, que hacemos las políticas que prometimos. Y por el momento el PP nos deja; no tenemos por qué no continuar. También es cierto que nos tira la otra parte, somos de izquierdas, pero la decisión se tomó porque el PSPV no se portó bien con nosotros, ni antes ni durante las negociaciones, donde pedían todo a cambio de nada.
Volviendo a la gestión de la DANA. La Diputación es una administración que no ha salido mal parada, pero parece que el presidente Vicente Mompó se ha metido en un lío con las últimas declaraciones [en defensa del presidente Mazón y sobre su historial de llamadas]. ¿Qué le parece? ¿Se cree sus explicaciones?
Me las creo porque lo conozco, porque estuve allí y porque sé lo que pasó. Pero también le dije que dejara de dar explicaciones porque no iban a creerle, que dejara de meterse en líos. Él defiende que lo hace por él mismo. Yo me lo creo porque sé que no lo hace con ninguna otra intención, defiende al presidente de la Generalitat evidentemente, porque es su jefe. Yo creo que ahora hay que gestionar, salir del barro. Que el PP tome las decisiones que considere y que la ciudadanía decida a quién votar.
Como ciudadana, creo que Mazón debe dimitir
¿Cree que Mazón debería dimitir?
Creo que no lo hizo bien. Como ciudadana, creo que debe dimitir. Pero creo que hubiera estado o no en el Cecopi habría pasado igual. Uno tiene que tener una ética y responder. La izquierda es muy dura en ese sentido: a Jorge Rodríguez le hicieron dimitir, en el PSOE a quien ha tenido un problema le hacen dimitir desde el minuto uno, o Compromís con Mónica Oltra, y el PP se porta como siempre, defendiendo a los suyos. Ellos lo tienen claro.
En su municipio, Ontinyent, sufrieron también una fuerte DANA en 2019 y abordaron la reconstrucción convirtiendo el barranco en un parque fluvial, modificando viviendas... ¿Fue un aprendizaje para esta reconstrucción?
En la DANA de 2019 el alcalde, Jorge Rodríguez, regresó el día anterior de Madrid, cuando estábamos en alerta naranja. Estaba de viaje y adelantó el vuelo para venir antes, estuvo el primero, con la Policía y los Bomberos. Él estaba allí. Gracias a eso pudimos sacar a todo el mundo desde el minuto uno cuando la situación se fue de las manos, sacamos a decenas de personas de los alrededores del barranco. Fue un ejemplo. Nosotros ya habíamos vivido inundaciones y acometimos cambios. Hemos estado tres años comprando las viviendas en las zonas de riesgo por encima del precio de mercado, vimos lo que es capaz de hacer la especulación en las personas: había mucha gente migrante, población trabajadora, a la que habían vendido casas por precios desorbitados, con intereses altísimos, que después se quedaban sin casa. Tuvimos que negociar con los bancos para que pudieran liquidar la hipoteca y tener alternativas, sacamos una línea de ayudas para la vivienda con hipoteca. También es importante resaltar el trabajo de Podemos con Rubén Dalmau y las ayudas directas a las viviendas, que Europa pagó una parte y la Confederación Hidrográfica también empezó las obras de una pasarela que cruza el parque fluvial.