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Sara García, astronauta española, llama en Gandia Pensa a romper el “efecto tijera” que invisibiliza a la mujer en la ciencia

El ciclo humanístico Gandia Pensa ha iniciado su edición de 2026 con un encuentro de alto impacto entre Sara García, la primera mujer española en la reserva de astronautas de la Agencia Espacial Europea (ESA), y el director de elDiario.es en la Comunitat Valenciana, Sergi Pitarch. Sara García, que atesora una sólida trayectoria de 14 años en la investigación de biología molecular y oncología, se ha convertido en un referente del avance científico y la visibilidad de la mujer en sectores tradicionalmente masculinizados. Su participación en este foro, que también ha contado con la presencia de la Ministra de Ciencia, Diana Morant, refuerza la tradición de Gandia Pensa como un espacio de diálogo crítico que, en ediciones anteriores, ha contado con destacados intelectuales y científicos para acercar el conocimiento a la sociedad.

Durante el coloquio, García ha puesto el foco en la desigualdad estructural que todavía persiste en las carreras investigadoras, fenómeno que ha descrito detalladamente como el “efecto tijera”. Según la astronauta, mientras que el número de mujeres es muy elevado en las etapas iniciales de la carrera, esta presencia disminuye drásticamente a medida que se asciende a puestos de responsabilidad, donde la representación masculina se dispara. Para revertir esta situación, ha insistido en que el talento femenino siempre ha estado presente pero ha sido invisibilizado, por lo que resulta imprescindible forzar la visibilidad de referentes actuales para que quienes toman las decisiones de ascenso tomen conciencia y se logren transformar los arquetipos sociales.

En un mensaje cargado de inspiración para las nuevas generaciones, García ha señalado que las utopías se alcanzan fomentando la curiosidad y la valentía de dar pasos en direcciones desconocidas. Ha recordado que, aunque la ciencia no posee la verdad absoluta, es la herramienta más fiable para aproximarse a ella, animando a las niñas a no tener miedo y a perseguir sus sueños con determinación. Asimismo, ha compartido lecciones fundamentales de su proceso de selección en la ESA, como la importancia vital de no compararse con los demás y la necesidad de una profunda introspección para mantener la templanza y la calma bajo presión en situaciones de riesgo extremo.

Apoyo a la investigación y colaboración

Profundizando en la gestión de la ciencia, la astronauta ha subrayado que el progreso de un país depende de una inversión robusta que combine los esfuerzos de las administraciones públicas y el sector privado en un círculo virtuoso. García ha defendido la relevancia de la Unión Europea como una plataforma esencial para alcanzar consensos multilaterales, advirtiendo que estos acuerdos son complejos de construir pero muy fáciles de dinamitar. Para la investigadora, la multiculturalidad es un valor estratégico en la exploración espacial, ya que el bagaje y la cultura que aporta cada profesional enriquecen exponencialmente los resultados de cualquier misión científica.

En cuanto a la vida y el trabajo en el espacio, ha descrito la Estación Espacial Internacional (EEI) como un laboratorio de paz donde potencias tradicionalmente enfrentadas colaboran por el bien de la humanidad. Los experimentos realizados en órbita han permitido desarrollar tecnologías críticas para el día a día en la Tierra, como sistemas de telemedicina, resonancias magnéticas, reciclaje de agua y filtros de aire que fueron esenciales durante la pandemia del Covid. García ha enfatizado que estas misiones no son una huida de nuestro planeta, sino una forma de aprender a gestionar la escasez de recursos y desarrollar conocimientos que aseguren un uso pacífico de la tecnología fuera de nuestras fronteras.

Finalmente, la astronauta ha analizado los retos de las misiones Artemis (la hermana gemela de Apolo según la mitología griega), que buscan el regreso de la humanidad a la Luna con un enfoque mucho más inclusivo que el de las misiones Apolo de los años 60. Ha explicado que el satélite servirá como un banco de pruebas fundamental para futuras expediciones a Marte, permitiendo ensayar técnicas como la fabricación de ladrillos con polvo lunar para protegerse de la radiación. García, que continúa su entrenamiento común con el resto de astronautas de la ESA, ha concluido que la única constante en la vida es el cambio, y que la verdadera clave del éxito reside en aprender a estar cómodo en la incertidumbre y atreverse siempre a dar el paso.