Per l'Horta denuncia que València quiere “liquidar” la tira de contar, una tradición medieval de venta directa agrícola

La asociación Per l'Horta denuncia que el Ayuntamiento de València, gobernado por PP y Vox, pretende “liquidar” la Tira de contar, una tradición medieval en la venta directa de productos de huerta en la ciudad. El colectivo reclama que la nueva ordenanza de mercados pase por un proceso de revisión abierto a asociaciones vecinales y ciudadanas, puesto que los mercados son un servicio público.

Desde Per l'Horta se considera “increíble” que como primer objetivo la nueva ordenanza, anunciada el pasado 29 de enero, se presente la eliminación de la figura de las tiras de contar. Reconocen la crisis que desde hace décadas afecta a los mercados municipales, pero creen que “cerrar cuatro paradas de venta de verduras en manos de labradores de la huerta no va a resolver ninguno de los problemas de los mercados municipales”.

Las tiras de contar reguladas en el artículo 8 de la actual Ordenanza de Mercados, aprobada en el año 2018, son la expresión un derecho de origen medieval y origen de los actuales mercados: las autoridades de la ciudad facilitaban que las familias labradoras de la huerta vendieron sus productos directamente al vecindario de la ciudad, explica el colectivo. En la actualidad la venta directa de labradores a consumidores es minoritaria y solo se mantiene en algunas paradas de los mercados municipales, en los mercados de la huerta, “también amenazados de cierre por el ayuntamiento” y a las cuatro paradas de las tiras de contar de los mercados del Cabañal y Mossén Sorell.

Frente al argumento de la competencia desleal en los mercados municipales, desde Per l'Horta recuerdan que la Comisión de Defensa de la Competencia ya emitió un informe el 10 de noviembre de 2022, en el que afirmaba que “la institución de la Tira de Contar, tiene una naturaleza pro-competitiva en el comercio minorista.”

La tira de contar suma tres paradas en funcionamiento en el mercado del Cabañal y una en el mercado de Mossén Sorell. Su oferta se basa exclusivamente en la venta directa y se limita al producto fresco de temporada cultivado personalmente por el labrador que el pose a la venta.

Unos ordenanza modificada sin participación

El colectivo denuncia que el consistorio solo ha negociado con Confemercats, la principal asociación de paradas de los mercados municipales, pero no se ha consultado a las asociaciones vecinales ni a los principales afectados, quienes tienen paradas de la tira de contar. “Nos parece imprescindible que antes de la aprobación de la dicha ordenanza esta se haga pública -por ahora el texto no se ha publicado- y se realice una ronda de consultas con entidades vecinales y asociaciones de la ciudad” reclaman desde Per l'Horta, que reivindican que “los mercados son un servicio público de la ciudad, sostenido con los impuestos del vecindario, no un espacio comercial privado”. En este sentido, recuerdan la eliminación del Consejo Alimentario Municipal por parte del gobierno de Maria José Català, un ente que fue creado en 2016 para consensuar las políticas alimentarias de la ciudad de València con las asociaciones vecinales, agrarias y ecologistas, que hubiera servido como foro de debate de la nueva ordenanza.