La empresa pública Renfe reclama al Ayuntamiento de València que tome medidas de seguridad para garantizar que los trenes de cercanías puedan llegar al centro durante las mascletades. El ministerio de Transportes ha emitido un comunicado en el que recuerda que la interrupción del servicio se realizó a petición del consistorio, que adjuntó dos informes de Policía y Bomberos, y con un tercer informe de Policía Nacional que reclamaba la misma medida por razones de seguridad, ante las aglomeraciones.

El operador público insiste en que la medida se toma ante la “incapacidad” de la administración valenciana de garantizar la seguridad en el tramo de la Calle Xàtiva y Marqués de Sotelo, que unen la Estación del Norte con la Plaza del Ayuntamiento, y que cada año se llena de gente en las horas previas a los espectáculos pirotécnicos.

En el escrito, difundido este jueves, cuando las administraciones llevan tres días a la gresca, Transportes apunta que ve viable la llegada de los trenes de las líneas C1 y C2 -los que cubren La Safor, La Ribera y l'Horta Sud- al centro si se cumplen determinadas medidas, ya que el resto de líneas se desvían a otras estaciones de València (Cabanyal, San Isidro y Fuente de San Luis). En concreto, si el Ayuntamiento ha “tomado las medidas necesarias para asegurar que si se da la circunstancia de que ante una emergencia producida en la Estación del Norte o en alguno de los trenes parados en sus vías en esa franja temporal sería posible proceder con seguridad a la evacuación de sus ocupantes”. La empresa pública ha pedido al consistorio que se lo indique.

¿Por qué se elige la estación de Albal?

Renfe explica que la estación más cercana a la ciudad que garantiza la seguridad como estación terminal y permite una operativa compatible de rotación de trenes es Albal, “no siendo posible en ningún caso operar en las estaciones intermedias entre esta y València Nord”.

La empresa pública destaca que los departamentos de autoprotección de Renfe, en colaboración con ADIF, “evaluaron las condiciones de seguridad de estaciones alternativas del municipio para operar como estaciones de término (pese a haber sido concebidas como pasantes). El análisis contempló, entre otros aspectos, la capacidad de evacuación, las dimensiones de los andenes, el entorno urbano, el número de tornos y otros condicionantes relevantes frente a aglomeraciones, considerando la demanda prevista en la franja horaria señalada”.

¿Por qué no hay refuerzos en autobuses?

La sustitución del servicio en esas dos líneas, que implican unos ocho trenes en dos horas, requeriría de 160 autobuses en un intervalo de dos horas, “en un contexto en el que, durante las Fallas, la ciudad presenta una circulación viaria muy afectada y frecuentes cortes”. El operador público recibió un escrito de la EMT de València con una serie de consideraciones al respecto en el que desaconsejaban esta opción. El 4 de marzo la EMT de València informó que los autobuses difícilmente podrían acceder a la zona centro debido al gran número de calles cortadas y que no existe margen para reforzar el servicio municipal porque ya hay un operativo para Fallas.

De ello, Renfe considera que “se deduce la imposibilidad y la falta de coherencia de reforzar el servicio ferroviario para, posteriormente, interrumpirlo y tratar de trasladar a los viajeros en autobús hasta el mismo entorno, reproduciendo los riesgos de seguridad señalados por la Policía Local y el Departamento de Bomberos y Protección Civil. Para Renfe resultan incomprensibles y desconcertantes las indicaciones contradictorias del Ayuntamiento de Valencia”, señala el escrito.