Última oportunidad de ser sede del Mundial: la FIFA visitará las obras del nuevo estadio del Valencia CF tras el verano
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València va sumando puntos para lograr colarse entre las sedes del Mundial de 2030 que se disputará en España, Portugal y Marruecos. La capital valenciana se quedó fuera de las 11 ciudades españolas que cumplimentaron en tiempo y forma la documentación requerida por la FIFA, a través de la Federación Española de Fútbol (FEF), para poder optar a acoger partidos de la competición.
Tras este primer mazazo que se produjo en junio de 2024, tanto el Ayuntamiento, como la Generalitat Valenciana y el Valencia CF cumplieron finalmente con todos los trámites requeridos y manifestaron de forma clara su interés en convertirse en sede del Mundial de 2030, un interés que ha ido de la mano tanto de la FEF como del Consejo Superior de Deportes (CSD). Ambas instancias han manifestado en repetidas ocasiones que sería impensable que la tercera ciudad de España se quedara fuera.
Paralelamente, las obras del nuevo estadio se reiniciaron en enero de 2025, casi 16 años después de quedar paralizadas, y avanzan a buen ritmo con la instalación de los soportes de la cubierta tras la obtención de un crédito de Goldman Sachs de 322 millones de euros. Al mismo tiempo, la Justicia avaló recientemente la validez de la licencia de obras y está previsto que la infraestructura esté finalizada para el verano de 2027, un año antes de lo que exige la FIFA para poder albergar partidos en 2030.
En este contexto, a preguntas de elDiario.es sobre las posibilidades de València como futura sede del Mundial y sobre los plazos que se manejan al respecto, fuentes de la FEF han explicado que en estos momentos los representantes de la FIFA están visitando las 11 sedes que inicialmente cumplieron con todos los requisitos y plazos: Anoeta (Donostia-San Sebastián); Camp Nou (Barcelona); Gran Canaria (Las Palmas); La Cartuja (Sevilla); La Rosaleda (Málaga); Metropolitano (Madrid); Nueva Romareda (Zaragoza); RCDE Stadium (Barcelona, Cornellá-El Prat); Riazor (A Coruña); San Mamés (Bilbao); Santiago Bernabéu (Madrid).
Posteriormente, previsiblemente tras el verano, será cuando los emisarios de la FIFA visiten otras posibles sedes que podrían sumarse, como es el caso de València, con el nuevo estadio del Valencia CF como escenario. Las mismas fuentes han insistido en que la inclusión de una nueva sede no tiene por qué estar vinculada a que caiga alguna de las 11 inicialmente presentadas, una decisión que en última instancia tomará el organismo internacional, que dará a conocer a final de año las ciudades que definitivamente albergarán partidos del Mundial de 2030.
Precisamente, el presidente de la FEF, Rafael Lauzan, afirmó en 'El Larguero' de la Cadena SER que “Valencia va a tener el estadio más moderno del fútbol español para ese Mundial, un estadio de 70.044 espectadores”, dejando claro una vez más el interés de la Federación en que València esté entre las ciudades finalmente elegidas.
Louzán recordó que “no entró en su momento por problemas entre la propiedad del campo, Peter Lim, y el Ayuntamiento, pero esos problemas se han solucionado y la FIFA tiene la capacidad de decidir; no le deberían de surgir muchas dudas”, insistió Louzán.
Disputa por las fichas urbanísticas y guerra entre el PP y Vox
Como informó elDiario.es, la candidatura de València como sede no llegó a ser objeto de baremación por la FEF en junio de 2024 porque no cumplió con la documentación requerida en los plazos establecidos. La falta de acuerdo entre el Valencia CF y el Ayuntamiento sobre las condiciones a cumplir por el club, y por extensión por su máximo accionista, Peter Lim, para recuperar los derechos urbanísticos en la parcela del nuevo estadio y de Mestalla, retrasó los trámites.
Lim no quería comprometerse a reiniciar las obras sin asegurarse la edificabilidad que le iba a permitir financiar parte de los trabajos. Esta circunstancia, unido a la falta de acuerdo en el seno del equipo de Gobierno municipal formado por el PP y por Vox para aprobar el mencionado plan urbanístico, hizo que se incumplieran los plazos. Finalmente, hubo un pacto entre el PP, Compromís y PSPV a finales de julio de 2024 que permitió desatascar la situación.
En virtud de ese acuerdo, el club recuperó los derechos de los 40.000 metros de suelo terciario en la avenida de las Corts Valencianes (comprometidos con Atitlan por 35 millones de euros), así como 75.900 metros cuadrados de edificabilidad residencial y otros 14.000 de terciario en la parcela de la avenida de Aragón, donde está el actual estadio de Mestalla. Todo ello condicionado a que el nuevo estadio se finalice en el plazo establecido (verano de 2027) y a que el club abone los 11,2 millones del polideportivo de Benicalap, lo que ya hizo en octubre del pasado año.