eldiario.es

Menú

Cultura

La brasileña "La voz del silencio", un puzle de pequeñas vidas de gran ciudad

- PUBLICIDAD -

El director brasileño André Ristum ha presentado hoy en Málaga su tercer largometraje, "La voz del silencio", una película dolorosa y triste que habla "de la soledad y del silencio que envuelve a las personas que viven en la gran ciudad".

"Cuando empecé a escribir, decidí que quería mostrar a los extras de la ciudad, no a los protagonistas, sino a los que lo son sólo de su vida", ha dicho el director en la rueda de prensa en la que ha defendido su cinta, una de las dos brasileñas a competición en la Sección Oficial de este 21 Festival de Cine en Español de Málaga.

Ristum compone un puzle con estas pequeñas vidas que acaban por confluir en un hospital, símbolo de la inevitabilidad de la muerte, explica el director.

Una joven cantante que trabaja como bailarina de barra en un club de mala muerte; un viejo locutor de radio que va a verla al que descubren un cáncer terminal; su hija con su nieto, al que no puede atender por exceso de trabajo.

Un chico con sida, hermano de la cantante, al que su madre expulsa de la casa, y una bailarina clásica casada con un secretario de desahucios, al que le gusta abusar de las chicas.

La rutina de un grupo humano paralelo al de los rascacielos de Sao Paulo, que Ristum eligió deliberadamente, porque en Brasil, dice, ya se hacen bastantes películas sobre los extremos: "La idea no es mostrar la favela de Río, ni la metrópoli económica de Sao Paulo. Aquí hay de todo, pero para estos personajes no hay nada".

El director utiliza un eclipse de luna, una luna especial, "de sangre", como hilo conductor y catalizador "catártico". "Era importante que todos tuvieran una relación. El eclipse les influye de alguna manera y es un momento importante, pero claro -sonríe-, aquí no hay momentos sublimes".

Junto al director, dos de los actores, el argentino Ricardo Merkin y la brasileña Stephanie de Jongh, la cantante frustrada y único personaje al que le queda algo de esperanza, y su admirador, viejo y enfermo.

"Creo que Ristum da una visión muy sensible de la feminidad, las suyas son mujeres muy especiales, fuertes, una mezcla de fuerza y poesía", manifiesta De Jongh.

Añade la actriz brasileña que "La voz del silencio" es una película llena de símbolos, que no se puede entender sin hablar del psicoanálisis: "La relación con la madre, su modo de separar lo bueno y lo malo, cómo muestra la enfermedad, todo ello como partes de la vida", apunta la brasileña.

Por su parte, Merkin ha afirmado que interpretar al experto en música clásica le "tocó muy fuerte" y cada día volvía del rodaje "a coserse los pedacitos" en su casa: "Es un personaje muy doliente que está desarraigado en Sao Paulo, no tiene ningún tipo de coloratura".

"Creo que el planeta ha hecho más personajes como estos que al revés. Hablo de los que pasan su tiempo con el objetivo de conquistar algo, mientras la vida pasa", filosofa el director, autor también de los filmes "El otro lado del paraíso" (2014) y "Mi país" (2011).

El cine de Ristum contiene una denuncia social sutil que el brasileño reconoce y que, apunta, tiene que ver con su "capacidad de observación de la vida" y de lo que pasa en Sao Paulo, una ciudad grande y multicultural, igual que sus personajes.

"Como el cielo revuelto de 'La noche estrellada" de Van Gogh, que se ve en la película, el mundo camina, mientras la gente no sabe ni qué está pasando, ese tiempo implacable que pasa sin que nosotros lo percibamos", resume.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha