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Camela: “Sentimos como si hubiésemos empezado otra vez”

EFE

Madrid —

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Camela y su tecno-rumba, amados y denostados a partes iguales en sus inicios, celebran 25 años de constancia y fidelísimo apoyo por parte del público en 2019, ocasión para la que han preparado un recopilatorio con colaboraciones y un gran concierto que supondrá su debut en el WiZink Center de Madrid.

“Sentimos como si hubiésemos empezado otra vez”, asegura Ángeles Muñoz, en una charla hoy con Efe, compartida con su compañero Dioni Martín, feliz de haber hecho valer su trabajo tras unos comienzos “muy duros, con algunas críticas”, que en el presente parecen haberse difuminado.

Fue en 1994 cuando el entonces trío, con Miguel Ángel Cabrera como tercer vértice, publicó su primer LP, “Lágrimas de amor”, con el apoyo de un pequeño sello, Producciones AR, que apostó por ellos tras la buena marcha de casetes autoeditadas por ellos mismos y distribuidas en gasolineras, véase “Junto a mí” (1992) o “Me gustan tus ojos” (1993).

Las ventas empezaron a hacerse millonarias y una multinacional, EMI, apostó por ellos para la publicación de “Simplemente amor” (2002), hasta sumar un total de 17 discos de estudio, los últimos de la mano de Warner Music, y más de 7,5 millones de copias vendidas, con un rendimiento que no parece mostrar altibajos ni en tiempos del “streaming”.

“Ha habido años buenos y otros no tanto, aunque malos-malos no hemos tenido ninguno, porque siempre hemos trabajado con ilusión”, apunta Martín, antes de destacar que los últimos han sido especialmente “dulces y satisfactorios”, con 28 conciertos cerrados ya para 2019.

Entre ellos estará el que celebrarán el 12 de abril en el WiZink Center de Madrid, que constituirá sorprendentemente su primera incursión en el Palacio de los Deportes de su ciudad.

“Lo vivimos con mucha ilusión. No lo podíamos creer cuando nos lo anunciaron. Además, Madrid es nuestra casa, el lugar donde yo he nacido”, destaca Muñoz.

Habrá invitados especiales, muchos de los cuales han participado también en un álbum especial con 12 colaboraciones sobre sus canciones más emblemáticas y que se editará en algún punto del próximo año.

Lo que no se plantea para la ocasión, han señalado sus autores, es un reencuentro con su excompañero Miguel Ángel Cabrera, que salió de la formación hace 6 años para seguir su propio camino. “Tenemos contacto con él, pero no se ha planteado esa posibilidad”, afirman.

“Nunca se ha planteado que ese puesto fuera cubierto”, añaden al respecto, ni siquiera por Rubén Martín, hijo de Dioni, que trabaja desde hace años codo con codo con ellos en la composición de temas.

Uno de los grandes méritos de cualquier formación musical que alcanza sus bodas de plata es la de sobreponerse a los altibajos de las relaciones personales de sus miembros.

“Nosotros no nos entendemos”, bromean al ser preguntados por este punto. “Tenemos nuestras rachas, pero nuestro amor por la música vence a todo”, concluye Martín.

Autores de 17 discos de estudio en 25 años, hasta el reciente “Me metí en tu corazón” (2017), tampoco temen que la fuente de la inspiración se agote en algún momento.

“El amor nunca se marchita. Ni el desamor, que es de lo que van nuestras canciones”, proclama Muñoz, que tiene pendiente de grabación su primer álbum en solitario, quizás tras estas celebraciones, “lo que no significa el final de Camela”, apostilla.

Tras debutar el pasado año en su primer festival “indie”, el Sonorama de Aranda de Duero (Burgos), queda preguntarse qué les queda por hacer a este dúo, quizás la edición en vinilo de sus discos, un formato en el que solo estuvo disponible algún sencillo como el seminal “Lágrimas de amor”, con el que todo empezó.

“Nos encantaría, pero no nos ponemos metas, dejamos que las cosas vayan surgiendo”, apunta el cincuenta por ciento femenino del grupo, a lo que Martín asevera con esperanza: “Nuestra ilusión es continuar”.