Emad Hamdan, ministro de Cultura de Palestina: “Israel creó un gran Estado pero sin patrimonio, por eso se apropian del de los demás”
Entre el 15 y el 16 de julio, Madrid ha acogido la Conferencia Ministerial por la Cultura Palestina, organizada por los ministerios de Cultura de España y Palestina. En el encuentro han participado representantes de 30 delegaciones ministeriales y ha concluido con una declaración que subraya la urgencia de impulsar un Pacto por la Resiliencia de la Cultura Palestina. El texto plantea la necesidad de “contribuir a proteger, sostener y revitalizar la vida cultural palestina, fortaleciendo la resiliencia de sus instituciones, su patrimonio y sus creadores, y movilizando el compromiso político y los recursos necesarios para situar la cultura en el centro de su reconstrucción”.
El foro se ha celebrado, además, en un contexto especialmente delicado. Mientras Israel continúa avanzando en la ocupación de Cisjordania, Palestina se prepara para celebrar el próximo 28 de noviembre sus primeras elecciones presidenciales en dos décadas. Las últimas elecciones legislativas en los territorios palestinos tuvieron lugar en 2006 y dieron la victoria al movimiento islamista Hamás frente a Fatah, la formación encabezada por Mahmud Abás, que hasta entonces había dominado la política palestina. Desde entonces, Abás, hoy de 90 años, ha permanecido en la presidencia pese a que su mandato debía haber expirado en 2009 y fue prorrogado hasta la convocatoria de nuevas elecciones.
Para hablar de la situación política, social y cultural de su país, Emad Hamdan, ministro de Cultura palestino, se ha reunido con elDiario.es en un céntrico hotel de Madrid. Durante la conversación, sin embargo, no solo ha abordado la realidad palestina. Sentado en un diván de la recepción, comenta entre risas en los primeros minutos de la entrevista que, por supuesto, en la final del Mundial él apoyará a España.
¿Qué significa ser ministro de Cultura en un contexto de guerra y ocupación?
Creo que, incluso en una situación normal, ser ministro de Cultura es un tanto complicado por las limitaciones de presupuesto, porque en Oriente Medio (y probablemente a nivel global) la cultura está considerada como algo complementario frente a otros ministerios que tienen más peso, cuando en realidad, para mí, es casi lo más importante. En Palestina en particular estamos teniendo muchos problemas para mantener y preservar nuestra identidad. Y no puedes preservar tu identidad sin hacer lo propio con tu cultura. Sin tu cultura no tienes futuro.
¿Cómo afecta la destrucción de patrimonio en Gaza y Cisjordania a la población palestina y con qué herramientas cuentan a día de hoy para preservarlo?
Primero tenemos que diferenciar entre Gaza y Cisjordania. Gaza nos resulta muy difícil de alcanzar y no solo a nosotros, a la comunidad internacional también. A nosotros, como palestinos, nos resulta mucho más fácil llegar a cualquier lugar del mundo que a Gaza, estando tan cerca. Así que ayudar a la gente a que pueda mantener su paisaje cultural es muy difícil, tenemos que centrarnos más en los intangibles, en los componentes sociales, en nuestra identidad. Mucha gente joven, especialmente los adolescentes y las mujeres, han sufrido mucho estrés psicológico al ver asesinados a sus amigos, familiares, hijos o padres. Además de presenciar el colapso físico de sus hogares, con la huella que deja todo esto.
Yo creo que las actividades culturales son muy importantes para ayudar a estas personas a ponerse en pie. Unos podrán liberar estrés escribiendo, dibujando o componiendo música. Eso es lo que creo que podemos hacer. Que el sector cultural les haga sentirse humanos de nuevo. Eso en Gaza, en Cisjordania aún podemos implementar ciertos proyectos relacionados con la infraestructura, eso sí, con muchas dificultades, siendo la más importante la económica por la injerencia israelí.
En los últimos meses, ha crecido la preocupación por el creciente control israelí sobre los yacimientos históricos y arqueológicos de Cisjordania, ¿Qué impacto tiene esto en el patrimonio y la identidad palestina?
Lo que está ocurriendo es absolutamente ilegal. Estamos hablando de nuestro patrimonio, de nuestra cultura y nuestro patrimonio. Y protegerlo, para poder legarlo a las próximas generaciones de forma segura, es una responsabilidad de carácter internacional. Pero eso no está ocurriendo y, mientras tanto, Israel se está apropiando de nuestros territorios y diciendo que es parte de su patrimonio. Es nuestra tierra, nuestra historia y los israelíes están intentando eliminarla. Se están, incluso, inventando nuevas narrativas.
Se tiende a sostener que quien controla el patrimonio cultural también moldea la narrativa histórica de un país, ¿Existe, entonces, también una lucha por la memoria e identidad?
Diría que Israel consiguió construir un gran Estado en cuanto a infraestructura, ejército, armamento y maquinaria, pero carecía de cultura y patrimonio. Carecía de raíces. Carecía de conexión con la región. Y, por todo ello, están dañando e intentando apropiarse de lo de los demás, querían establecer una conexión con la región a través del resto del Estado. Una clara evidencia de ello fue la decisión del Knesset (parlamento israelí) en 2006, en la que intentaron atribuir al Estado la responsabilidad del patrimonio cultural palestino.
Israel se está apropiando de nuestros territorios y diciendo que es parte de su patrimonio. Es nuestra tierra, nuestra historia y los israelíes están intentando eliminarla. Se están, incluso, inventando nuevas narrativas
Toda una generación ha crecido a la sombra del conflicto. ¿Cómo se preserva y transmite la identidad cultural palestina a los jóvenes cuyas vidas han sido marcadas por la ocupación, la violencia o el desplazamiento?
Tenemos que mantener una relación continua con ellos para resaltar nuestro patrimonio cultural y concienciarlos sobre él. Probablemente, muchos jóvenes se han visto arrastrados por la digitalización y las redes sociales, alejándose un poco de su patrimonio y nuestra misión es involucrarlos con su propia historia. Aunque sí es que es verdad que, en la situación actual, hemos visto a muchos jóvenes y niños interesados de manera natural, que quieren ser parte activa de nuestra cultura.
¿Con qué herramientas cuenta su ministerio para proteger su patrimonio y qué espera de la Comunidad Internacional a este respecto?
Bueno, creo que lo más importante ahora es documentar y redoblar los esfuerzos en la documentación e inscribirlo en la Lista del Patrimonio Mundial. Inscribirlo en la lista de muchas organizaciones, como la UNESCO. Y, además, en nuestros archivos y registros nacionales. Así que estamos trabajando en todas estas direcciones. Y después de eso, será una responsabilidad internacional y global preservar y mantener el patrimonio cultural, porque, como dije antes, es una responsabilidad internacional. No es solo responsabilidad palestina.
Tras casi veinte años sin elecciones parlamentarias, muchos jóvenes palestinos nunca han tenido la oportunidad de votar. ¿Qué significan estas elecciones para la sociedad palestina y qué expectativas generan?
Creo que la gente está contenta con la decisión de convocarlas y están expectantes ante los posibles resultados. Muchas personas se están planteando volver para tener esta experiencia democrática. Hay un deseo de que la gente esté allí y participe. Yo creo que es una buena decisión.
La Autoridad Palestina, liderada por Fatah, se ha mantenido en el poder durante casi dos décadas. ¿Cree que estas elecciones representan una verdadera oportunidad para la renovación política, o existe el riesgo de que en la práctica poco cambie?
Bueno, yo creo que habrá un cambio. Sí, se supone que provocará un cambio aunque estará limitado al primer partido y a otros partidos pequeños. Yo no creo que Hamás concurra a las elecciones. Creo que estaremos cerca del liderazgo actual, pero se introducirá sangre nueva en la política nacional y en los puestos de toma de decisiones.
¿Qué rol puede adquirir la cultura en este panorama político? ¿Puede ayudar a construir una sociedad más plural y democrática?
Si quiere que le diga la verdad, yo me atengo a una opinión más neutral. Creo que vivimos en un estado democrático, que somos una sociedad democrática. Solo hay que mirar a los Estados que nos rodean. Nosotros no tenemos ningún problema a la hora de decir nuestras opiniones en cualquier situación social, mucha gente viene y critica a nuestros líderes, al gobierno, y lo pueden hacer con libertad.
Es importante dejar elegir a la gente, mira lo que pasó en Gaza en 2006. Y lo que ocurrió fue que Abás (actual presidente palestino) insistió en celebrar las elecciones y admitió que, independientemente de los resultados, estos beneficiaban a Hamás. Sin embargo, aceptó y les dijo: “Sí, Hamás, vengan, formalicen un gobierno y tomen las riendas”. Pero Hamás no quería ir en la dirección correcta; querían una revolución, querían cambiarlo todo. Así que, desde aquí, admito que somos un estado democrático y que, de hecho, esperamos celebrar elecciones democráticas.
¿Qué mensaje querría enviar a quienes solo conocen Palestina desde las lentes del conflicto?
Los palestinos somos una nación que se extiende a través de casi 6.000 años de historia. Somos mucho más que lo que sale hoy en televisión. Tenemos nuestro folclore y tenemos nuestra identidad. Tenemos nuestras canciones, tenemos nuestros escritores y tenemos nuestros poetas. Amamos la vida, amamos estar vivos. Estamos aquí y estamos luchando. No creo que ningún otro gobierno, país o pueblo pudiera hacer más de lo que estamos haciendo dadas las circunstancias.
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