Crónica

Leire Martínez se desquita de La Oreja de Van Gogh como cabeza de ratón

Madrid —
23 de febrero de 2026 00:42 h

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“Soy yo quien ahora dice adiós con un bis en la garganta”. “No tienes la culpa de haber perdido tu palabra, tu voz”. “Ahora me pongo primera y me da igual”. “Se vació la grada, se ha acabado la función, y sin previo aviso, el momento preciso, lo que tuvimos se nos apagó”. Por mucho que sus letras puedan hacer alusión a una relación romántica, es imposible escuchar a Leire Martínez sin imaginar su ruptura laboral con La Oreja de Van Gogh. La cantante donostiarra, que fue la vocalista principal del grupo durante 17 años, dejó de serlo a finales de 2024 tras un comunicado que todavía hoy sigue sacudiendo los cimientos de la cultura pop de este país.

Desde entonces han pasado muchas cosas: Amaia Montero ha regresado a la banda, ha sorprendido con nueva música y ha anunciado la que apunta a ser una de las giras más mediáticas de la próxima temporada. Pero Leire Martínez tampoco ha parado y su salida de La Oreja de Van Gogh, que vino acompañada de reproches en entrevistas y de sus primeras canciones en solitario, la ha conducido hasta su gran concierto como solista en La Riviera. Tres días después del lanzamiento de su disco Historias de aquella niña, la artista ha defendido sus temas ante alrededor de 2.000 asistentes como quien desvela su versión de una guerra mal contada.

Aunque ha tenido la oportunidad de contar esta versión ante la prensa durante los últimos meses, la intérprete no ha podido evitar abrir el concierto aludiendo a ella. “Esta semana he tenido un plan de promo increíble. Que vaya por delante lo gratificante que es poder conseguir una convocatoria de medios tan grande, porque eso implica que hay interés”, ha reflexionado tras las dos canciones iniciales. “Pero ha habido un titular que dice algo así como que Amaia compuso las canciones y yo las seguiré cantando porque me sale casi de las narices. Este titular me resulta tendencioso y os garantizo que no contesté eso”, ha agregado mientras un sector del público gritaba “¡Ella no puede!” y el otro aplaudía.

Leire Martínez, que ha asegurado que es de las que cree que “las cosas se cambian desde dentro” y que entiende el porqué de ciertos titulares, ha enfatizado que, “más allá de la empresa a la que representemos, somos personas y está en nuestras manos actuar de una determinada manera o de otra”. “Hoy, aquí y ahora, pongo a Dios por testigo de que no voy a volver a contestar ni una sola pregunta que haga referencia a La Oreja de Van Gogh. Si no se va a ser capaz de respetar lo que yo haya dicho, no quiero dar pie a titulares que no firmo”, ha concluido la cantante seguida de una enorme ovación.

Previamente, la artista había comenzado la primera fecha de su gira con su hit Mi nombre, en el que se reivindica a sí misma y que supone una declaración de intenciones tan fuerte como la de seguir cantando las canciones que formaron parte de su anterior etapa. Es por ello que, justo a continuación, Leire Martínez lograba cautivar a la sala con El último vals. Pero incluso los temas de La Oreja de Van Gogh compuestos por Amaia Montero han brillado en La Riviera como la artista lleva haciéndolos brillar durante tanto tiempo. Hacia la mitad del concierto, la intérprete ha sorprendido con un gran popurrí conformado por 20 de enero, Cuídate, Puedes contar conmigo y La playa.

Había alegría y muchísima nostalgia, pero también una sensación de victoria. Sin sus antiguos compañeros de grupo sobre el escenario, el espectáculo de Leire Martínez ha servido para abrir otro capítulo a la trayectoria de una cantante que puede darse por satisfecha con todo lo que ha conseguido. “Vendrán días más grises, y alguno más azulado como el día que me dijiste: 'Tu música me ha salvado'”, destacaba durante su interpretación de Aquí estaré, el que ha sido uno de los momentos más bonitos del concierto, ya acercándose al final. Aquellos que aguardaban en las primeras filas sacaron carteles que rezaban “Aquí estaremos, Leire”.

La artista, además, ha estado muy bien acompañada. Edurne ha aparecido para acompañarla durante su colaboración No se me da bien odiarte, y Andrés Suárez hizo lo propio para cantar Mírame. Este, de hecho, aprovechó su inesperada aparición para lanzar una pulla que todo el mundo captó al instante: “Por lo que sea, hasta ahora no conocíamos a la Leire compositora. Pero conocíamos a la Leire artista, cantante, la más grande voz femenina de este país”. El intérprete ha alabado a Martínez recalcando que, “con su disco, este país gana a una de las más grandes hacedoras de canciones”.

No hubo, por el contrario, presencia alguna de Miranda! o Abraham Mateo pese a sus participaciones en El ruido y Tonto por ti respectivamente. Aunque esta última fue una de las canciones más bailadas, fue un momento torpe que Leire Martínez se paseara durante más de un minuto por el escenario hasta que le tocara cantar su parte. Es difícil de comprender que algunos artistas sigan optando por no interpretar las partes que no son suyas y se conformen con que suenen en el altavoz, puesto que incluso ellos mismos parecen estar incómodos al no saber muy bien qué hacer en esos segmentos.

Para el recuerdo queda, eso sí, la emotiva actuación de Jueves con la que Leire Martínez se metió a Madrid en el bolsillo. La cantante solo necesitó un violín, un piano y la fuerza de su voz para lograr hipnotizar a todo el público y que guardase silencio durante tres minutos. “La vida, a veces, supera cualquier ficción desgraciadamente. Ojalá esta canción no se hubiera tenido que escribir nunca”, expresó al recordar los recientes accidentes ferroviarios en Córdoba y Cataluña. “Sé que el maquinista de uno de esos trenes tenía entradas para esta noche y la semana que viene era su cumpleaños”, confesó la artista para agradecer a la familia del maquinista haber asistido.

Un homenaje al pasado mirando al futuro

Si Cometas por el cielo se había convertido en uno de sus temas más emblemáticos, ahora Leire Martínez también podrá acariciar las estrellas con ¿Será diferente?, un tema que irremediablemente recuerda a este clásico de La Oreja de Van Gogh. Lo hace porque la artista ha mantenido su magia intacta, transmitiéndola a una sala que no solo la aupaba en comunidad, sino que la gritaba con la misma fuerza que aquel himno nacido a principios de la década pasada. No es casualidad, por ende, que la cantante haya decidido interpretarlas sin interrupción. Cometas por el cielo continúa siendo esa joya capaz de cerrar por todo lo alto un concierto, aunque no sería esta la ocasión.

La presentación de Historias de aquella niña sirvió para que su autora se desquitara, por fin, de un pasado en el que no llegó a tomar las riendas de una forma tan contundente como hace en la actualidad. “Es mi primera vez con mujeres en el escenario”, afirmó en alusión a su teclista. Aun así, su venganza se caracterizó por el abrazo a la melancolía, por el amor a unas canciones que ya son también suyas. Referenciando al título de uno de sus nuevos temas, Leire Martínez es ahora cabeza de ratón y lo enarbola con orgullo. “Gracias por los 17 años anteriores y por los que vienen”, celebró en una Riviera que la arropó en todo momento.

Como aquel verano “veinte dieciséis” al que cantaba en una de sus maravillas con La Oreja de Van Gogh, la artista ha demostrado con un vibrante concierto en solitario que quiere quedarse aquí. En esa icónica canción, la intérprete también tocaba el cielo, pero ahora reconoce que las cosas son diferentes. “Aquel verano ya se acabó, mírame a la cara, vamos a cambiar el cielo”, indica en la sencilla Cosas de la vida. Pero incluso cuando el firmamento ya no es el que era, las fascinantes sensaciones que sigue generando con Muñeca de trapo, Rosas, La niña que llora en tus fiestas o el tema de cierre Inmoral logran disipar la tempestad del exterior. Quizás la música sea la mejor manera de desquitarse ante lo negativo que trae la vida.