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El Gobierno acelera las expulsiones en Ceuta tras la denegación de peticiones de asilo: “El siguiente seré yo”

“Si dejo de contestar, es que estoy en manos de la policía”. El mensaje lo ha enviado este lunes Ibrahim (nombre ficticio), un joven senegalés que permanece en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta. Su solicitud de asilo fue rechazada y teme que, en cualquier momento, los agentes entren en el centro para llevárselo. “Anoche volvieron a llamar nuestros nombres y creo que nos van a devolver a Marruecos. Yo no puedo volver a Marruecos, no es seguro para mí”, relata a este medio.

La Policía Nacional ha desplegado durante la mañana de este lunes, 26 de octubre, un operativo dentro y en los alrededores del CETI para localizar a personas migrantes susceptibles de ser devueltas a Marruecos, principalmente aquellas cuyas solicitudes de protección internacional han sido denegadas. El dispositivo ha contado con agentes de las unidades de Intervención Policial (UIP) y de Prevención y Reacción (UPR), además de varios autobuses destinados al traslado de los interceptados hasta la frontera del Tarajal. La presencia policial ha levantado el nerviosismo de las personas que todavía estaban dentro del CETI acompañados de gritos de “¡Marruecos, no!”.

Según Europa Press, el operativo contemplaba inicialmente la salida forzosa de unas 70 personas del centro, aunque finalmente solamente alrededor de una docena han sido trasladadas a la frontera con Marruecos, sin informaciones todavía sobre su paradero.

La Oficina de Asilo confunde el concepto de Marruecos como país seguro con el de tercer país seguro. La Unión Europea ha designado Marruecos un país seguro para sus nacionales, pero no para el resto de las nacionalidades

Por otro lado, y según la información recabada por este medio, entre las personas sacadas este lunes del CETI también había solicitantes de asilo que habían presentado recursos contra las resoluciones desfavorables y que todavía esperaban una respuesta. Su traslado, como denuncian organizaciones como la asociación Elin, plantea interrogantes sobre las garantías jurídicas aplicadas durante el operativo y sobre la posibilidad de que algunas devoluciones se hayan ejecutado sin que se haya resuelto su situación judicial.

En términos generales y respecto a la gestión general de las solicitudes de asilo en Ceuta, la abogada Patricia Fernández Vicens denuncia “una rebaja de las garantías en el triaje y en el estudio de las solicitudes de asilo” que, según sostiene, impide valorar adecuadamente cada caso. “La Policía Nacional está deteniendo a solicitantes de asilo que tienen derecho de permanencia, bien porque todavía no han formalizado su solicitud o porque están pendiente de una decisión sobre medidas cautelares”, advierte.

La letrada también alerta de que, en algunas resoluciones, “la Oficina de Asilo confunde el concepto de Marruecos como país seguro con el de tercer país seguro. La Unión Europea ha designado Marruecos un país seguro para sus nacionales, pero no para el resto de las nacionalidades”.

La aceleración de los expedientes anunciada por Interior

Diez días antes del operativo, el pasado 16 de octubre, el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, había anunciado que el Gobierno estaba preparado para “intensificar la formalización y resolución tanto de los expedientes de devolución como de las solicitudes de protección internacional”. El ministro explicó entonces que la entrada en funcionamiento del Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) provisional y la activación de nuevos módulos policiales permitirían “incoar y formalizar hasta 100 expedientes diarios tanto de devolución como de protección internacional”.

Marlaska también adelantó las consecuencias que tendría esta aceleración administrativa: “Estoy convencido de que en las próximas semanas también se van a incrementar sustancialmente las resoluciones de los expedientes de protección internacional y la devolución de aquellos cuya pretensión haya sido desestimada”.

El despliegue policial de este lunes en el CETI se produce en el contexto de esa intensificación de los procedimientos, anunciada por Interior diez días antes. Sin embargo, organizaciones como Elín insisten en que lugares como el CETI son “un centro de acogida en el que no se deben de realizar estos procedimientos”, en referencia al propio despliegue.

Citas adelantadas y miedo a las denegaciones

La aceleración de los procedimientos también está afectando a quienes todavía no han formalizado sus solicitudes de protección internacional. Fuentes policiales confirman que se ha acelerado la tramitación de las peticiones de asilo, tras el refuerzo del Ministerio del Interior a esta área durante las últimas semanas. Ese impulso ha provocado que la Policía Nacional haya adelantado muchas de las citas programadas.

Hamza (nombre ficticio) tenía su cita de asilo prevista para principios de diciembre. “Me han dicho en el centro que todo se va a adelantar, ahora quieren correr. Y tengo la entrevista en los próximos días”, decía el hombre, temeroso de que fuese una “trampa” y supusiese su retorno a Marruecos antes de la formalización de su petición de protección.

Mi solicitud de asilo también ha sido rechazada, como la de otros tantos senegaleses. Nuestros abogados dicen que van a presentar recursos, pero hay abogados que ni siquiera nos responden. Si Marruecos acepta recibir subsaharianos, el siguiente seré yo

Lo mismo le ocurrió a Khalid. El joven marroquí cuenta temeroso la razón que le empuja a pedir asilo: “Soy homosexual”, dijo a este medio, casi sin atreverse a formular las palabras, con miedo a que alguien le escuchase. Está acogido en un centro que carece de atención especializada al colectivo LGTBI, pese al riesgo de violencia que sufren estas personas en Marruecos.

Él estaba tranquilo porque tenía su cita para mediados de noviembre y estaba en busca de una abogada especializada que pudiese acompañarle el día de la formalización de la solicitud. Pero en Ceuta todo parece improvisado, y de repente el personal del centro de acogida le anunció que se la adelantaban: “Ahora dicen que tengo que hacerlo ya. Están denegando a todo el mundo. Yo tengo razones y tengo mucho miedo”, reconoce.

“El siguiente seré yo”

“Mi solicitud de asilo también ha sido rechazada, como la de otros tantos senegaleses. Nuestros abogados dicen que van a presentar recursos, pero hay abogados que ni siquiera nos responden”, explica Abdoulaye (nombre ficticio), que esta mañana temía ser interceptado por la Policía en el CETI. “Si Marruecos acepta recibir subsaharianos, el siguiente seré yo y algunos de mis compatriotas”, añade.

Entre otros residentes del CETI que también temen las consecuencias se encuentra Khaled (nombre ficticio) que llegó a Ceuta a finales de julio y que todavía espera la resolución de su solicitud de protección internacional. Esta mañana, mientras observaba lo que ocurría en el CETI, se preguntaba “¿qué puedo hacer para evitar que me trasladen? Necesito el asilo. No puedo volver a Marruecos, tampoco a Yemen”.

El miedo se ha extendido entre todos los que llevan casi tres meses en Ceuta sin noticias ni respuestas. Otro joven senegalés describe el deterioro de las condiciones emocionales de los residentes del CETI ante la incertidumbre sobre su futuro: “Aquí estamos todos estresados. Ya no comemos bien ni dormimos por las noches por nuestra situación. Es realmente lamentable”, explica.