Un informe desmonta las dudas del gurú de Feijóo sobre el autoconsumo: “un activo estratégico para la industria”
Un informe sobre el autoconsumo industrial de EsadeGeo desmonta varias de las dudas que expresó hace unos meses el gurú económico de Alberto Núñez Feijóo, Alberto Nadal, sobre esta solución energética, para la que el vicesecretario de Economía y Desarrollo Sostenible del PP sugirió recuperar el infausto impuesto al sol que implantó como secretario de Estado de Energía, por la “subvención” que en su opinión recibe con el actual sistema de peajes y cargos de la tarifa eléctrica.
Mientras Nadal cree que el autoconsumo “no es más barato, de hecho es más caro”, el informe de EsadeGeo, El autoconsumo industrial como palanca de autonomía estratégica, neutralidad climática y electrificación, señala que España tiene ante sí una “oportunidad estratégica”: “En un entorno geopolítico en el que la autonomía energética se ha convertido en una prioridad estratégica, el país que facilite de manera decidida el autoconsumo industrial marcará una diferencia competitiva difícilmente reversible”, apunta.
La idea central del estudio, publicado este martes, es que el autoconsumo “representa un activo estratégico para la industria”: no es solo una herramienta para reducir la factura eléctrica de las empresas, sino una política de competitividad industrial, electrificación y autonomía energética. Subraya que “la descarbonización del sector industrial europeo es uno de los retos más urgentes de la transición energética y requiere acelerar la electrificación para reforzar la competitividad, la seguridad energética y la autonomía estratégica de la Unión Europea”.
La UE, recuerda, cubre casi la mitad de su consumo final de energía industrial con combustibles fósiles. Mientras, las renovables y los biocombustibles aportan solo el 11,3%. El gas natural, cuya referencia europea (el TTF) ha coqueteado este lunes con los 100 euros/MWh por primera vez desde diciembre de 2022, aporta el 31,9% del consumo industrial en Europa.
Este “estudio independiente encargado por Amazon” indica que esta solución energética “está alineada con el objetivo indicativo de alcanzar una tasa de electrificación del 46% de aquí a 2040, anunciado recientemente por la Comisión Europea en su Comunicación sobre un Plan de Acción para la Electrificación”, y “es una de las vías más eficaces para avanzar hacia los objetivos de descarbonización” que la UE se ha fijado para 2040.
“El autoconsumo industrial con generación renovable es una palanca de transformación de primer orden: permite reducir emisiones de forma directa y verificable, aporta previsibilidad a los costes energéticos, refuerza la resiliencia frente a la volatilidad de los mercados y contribuye al equilibrio del sistema eléctrico en un escenario de creciente penetración renovable”, apunta.
Este discurso choca con el que expresó Nadal hace unos meses en una conferencia sobre su “visión alternativa” de la energía en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Como informó elDiario.es en junio, el popular dijo en aquella charla que él no está “en contra” de esta solución energética: “Que cada uno ponga lo que quiera. Lo que me parece mal es subvencionarlo a costa del que no tiene capacidad de poner autoconsumo”. Aunque hizo especial hincapié en cómo beneficia a las rentas altas, también repartió estopa contra el autoconsumo industrial.
“Lo que está ocurriendo es que tú te vas a un polígono industrial y en las naves ves las placas fotovoltaicas. Vas a un Ikea y ves las placas fotovoltaicas. Fíjate qué verdes. Ya, pero, ¿sabes lo que pasa? Que no lo estás haciendo porque eres muy verde. Lo estás haciendo porque todos los pagos que tienes que hacer al sistema por los peajes de los costes fijos del mismo te los quitas de encima poniendo la placa. Entonces el consumidor que entra en el Ikea lleno de placas fotovoltaicas y que no puede autoconsumir, le está pagando a Ikea o electricidad. Siento ser tan burro”.
Nadal, que este martes participa en una mesa de debate junto a responsables de Energía del PSOE, Vox y Sumar en el XIII Foro Solar de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), reconoció que esta solución energética reduce la necesidad de invertir en unas redes que, dijo, no requieren “una inversión fuerte”; pero deslizó que “genera problemas de control” y “se ha vendido como la democratización, como el abaratamiento”, pero “no es más barato, de hecho es más caro”, porque es “evidente” que “llenar” los tejados de paneles solares “es mucho más caro” que poner una planta fotovoltaica de 400 MW en el campo, “en un sitio planito y de manera industrial”.
“Externalidades positivas”
El informe de EsadeGeo, fruto de un proceso de análisis y diálogo con administraciones, reguladores, expertos y empresas del sector, señala que el autoconsumo industrial genera “un conjunto de externalidades positivas que justifican su promoción activa por parte de las autoridades: reduce las pérdidas en red, aprovecha espacios ya transformados -como cubiertas y suelo industrial- para la generación distribuida, fomenta la participación activa de la industria en el sistema energético y aporta flexibilidad al operador del sistema”.
“Su valor, por tanto, no es solo empresarial: es un recurso sistémico y una palanca de competitividad territorial que atrae inversión, fortalece cadenas de suministro sostenibles y genera empleo local”.
Además, sostiene que puede beneficiar al sistema eléctrico, porque reduce pérdidas en las redes cuando está bien dimensionado y puede absorber excedentes renovables, especialmente si incorpora baterías y gestión flexible de la demanda.
EsadeGeo destaca “el liderazgo de España”, con unos 9 gigavatios (GW) de autoconsumo fotovoltaico a finales de 2025, frente al objetivo de 19 GW del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) para 2030. “El avance es notable, aunque el segmento industrial aún tiene un amplio margen de crecimiento. Las recientes reformas normativas apuntan en la dirección correcta, pero persisten barreras estructurales que frenan el despliegue pleno”.
El estudio analiza las principales barreras que limitan el despliegue del autoconsumo industrial en España y Europa, con propuestas para acelerar su implantación, avanzar en la descarbonización y electrificación de la industria y reforzar la competitividad y autonomía estratégica europea.
Entre otras medidas, aboga por una “actuación coordinada de las administraciones competentes en proyectos de autoconsumo industrial”, pide reconocer su “carácter estratégico” y “optimizar” su tramitación; reconocer la “utilidad pública” de las líneas directas necesarias para su implantación; concretar y clarificar la normativa a nivel municipal; impulsar la aceptación social de las instalaciones; desarrollar una metodología y unas condiciones de acceso y conexión a la red específicas; y “simplificar” el régimen aplicable a la venta de excedentes de estas plantas.
El Gobierno tiene pendiente todavía aprobar dos decretos para impulsar el autoconsumo colectivo y las comunidades energéticas que, como adelantó elDiario.es, ha acelerado tras la convocatoria de elecciones y que pueden contribuir a impulsar esta solución energética tras años de cierta atonía después del boom de 2022. Este 2026 se va a cerrar en línea con los dos últimos ejercicios, con unos 1.200 megavatios (MW) instalados, según avanzaron la semana pasada los responsables de la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA), que cargaron contra la propuesta del Gobierno del PP y Vox en Castilla y León para endurecer la fiscalidad de las renovables y, en especial, la fotovoltaica.
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