El cheque por demorar la jubilación lo piden más las rentas bajas y rondó en abril los “20.000 euros” de media

Laura Olías

0

La nueva fórmula del cheque en un único pago por la jubilación demorada, aprobado en la reforma de pensiones, está ganando terreno como la compensación elegida por las personas que se acogen a este retraso del retiro más allá de la edad legal de jubilación. Así lo ha explicado este jueves el secretario de Estado de la Seguridad Social, Israel Arroyo, que ha explicado que ya fue la modalidad de “premio” elegido por casi la mitad de las personas que demoraron su retiro en el mes de abril. El responsable ha dado dos datos más: los que más acuden a esta fórmula son las personas de “renta baja” y, de media, las sumas que se pagaron en los cheques de abril alcanzaron los “20.000 euros”. Este último dato hay que mirarlo con muchas cautelas y da poca información.

El Gobierno afronta el segundo bloque de la reforma de pensiones bajo la atenta mirada de Bruselas

Saber más

Son las primeras cifras que conocemos de los nuevos “premios” a la jubilación demorada que diseñó el Ministerio de la Seguridad Social, dirigido por José Luis Escrivá, en el primer paquete de la reforma de pensiones. La conocida como “jubilación demorada” supone el alargamiento voluntario de la carrera laboral para retirarse más allá de la edad legal de jubilación, que se sitúa en 2022 en los 66 años y dos meses (o 65 años para largas carreras laborales). El ministro Escrivá impulsó su fomento en el primer bloque de la reforma de pensiones, como una de las maneras de retrasar la edad efectiva de retiro de la población en España.

Para ello, la reforma de pensiones recogió dos medidas para ampliar los incentivos. En primer lugar, aumentar el porcentaje de incremento de la pensión que ya existía: antes era de un 2% a un 4% más de la prestación por cada año de demora y con la nueva legislación es de un 4% anual.

En segundo lugar, se creó un nuevo incentivo inmediato: un cheque de pago único en el mismo momento de la jubilació para las personas que opten por esta modalidad de retiro demorado. Este pago único puede ir de un mínimo de 4.786 euros hasta un máximo de 12.060 euros por cada año de retraso, con varios escalones intermedios según la pensión de los trabajadores.

Se acogen al cheque las personas de “renta baja”

Las nuevas medidas están en vigor desde el inicio de esta año y hasta el momento no teníamos ninguna información sobre su funcionamiento. En la comparecencia del secretario de Estado de la Seguridad Social de este jueves en el Senado ha dado algunos de ellos.

Por ejemplo, que el número de personas que han optado al cheque está aumentando mes tras mes, hasta un total de 166 personas en el pasado abril. Estas suponen “prácticamente la mitad” de las que acudieron a la jubilación demorada en ese mes, indica la Seguridad Social, por lo que el nuevo incentivo va ganando peso frente al aumento porcentual de la pensión del 4%.

Israel Arroyo ha añadido también que las personas que más se acogen al cheque de pago único e inmediato son aquellas de “renta baja”. Así, según un gráfico que ha ilustrado el secretario de Estado, la pensión media de las personas que acudieron al cheque está algo por debajo de los 1.500 euros al mes, mientras que las personas que optaron en abril por el 4% más en su pensión futura tienen una prestación media de unos 2.500 euros al mes.

Una explicación para que las rentas bajas acudan más al cheque que las altas puede radicar en que las personas con rentas reducidas “necesitan el dinero” para “tapar agujeros” y otros gastos inmediatos, ha opinado Arroyo. El pago único, en el largo plazo y si el pensionista tiene una larga vida, supone menos dinero para los beneficiarios que el aumento porcentual de la pensión.

Media de “20.000 euros”, sin apenas datos

Otro de los datos facilitados por el Ministerio de la Seguridad Social este jueves es que “el nuevo incentivo en forma de pago extraordinario” cuenta con un importe medio es de “20.000 euros”. Un dato que hay que tomar con muchas cautelas. Según explican en el Ministerio a este medio, este dato se corresponde a la media de las 166 personas que acudieron a esta opción en abril, no es siquiera la cifra acumulada de lo que llevamos de año.

Por lo tanto, el dato no deja de ser una foto fija de la cuantía media del cheque que han recibido 166 personas, pero no da mucha información. No sabemos cuántos años están retrasando de media las personas que acuden a esta fórmula, tampoco si hay cheques más cuantiosos que distorsionan la media y la mayoría de personas reciben pagos únicos muy inferiores a este promedio, etc...

Dado que el Ministerio ha indicado que las personas que eligen el cheque tienen sobre todo “renta baja”, la suma de 20.000 euros parece elevada dadas las cuantías anuales del cheque para pensiones más reducidas, que parten del mínimo de 4.786 euros por año de demora. Esto podría indicar que hay personas que están demorando varios años su retiro, lo que da lugar a cheques más elevados.

Entre las inquietudes de algunas formaciones políticas de izquierdas en la tramitación de la reforma de pensiones destacaba precisamente su efecto en los trabajadores más precarios. Temían que el impulso de la jubilación demorada llevara a los trabajadores con salarios más bajos a alargar sus carreras laborales para intentar alcanzar mejores pensiones. Es decir, que esa decisión voluntaria estuviera marcada por la precariedad y no tanto por su deseo de trabajar más.

Por el momento sabemos que los trabajadores con menos renta se acogen más al cheque, pero no si la jubilación demorada está aumentando en total, cuyo dato no ha sido facilitado por el Ministerio todavía. Hay que decir que las compensaciones por retrasar la pensión se pagan por años completos de retraso de la jubilación, por lo que dado que los nuevos incentivos fueron aprobados en diciembre aún puede ser pronto para ver los efectos de la medida.

Sobre los efectos en los trabajadores precarios, en el Ministerio de la Seguridad Social siempre han defendido que la jubilación demorada es voluntaria, que las pensiones mínimas se están mejorando y que se pretenden revisar las condiciones de jubilación anticipada para ocupaciones más penosas, para que aquellas personas que tienen problemas de salud no sigan trabajando en estos puestos a edades avanzadas.

La nueva fórmula del cheque en un único pago por la jubilación demorada, aprobado en la reforma de pensiones, está ganando terreno como la compensación elegida por las personas que se acogen a este retraso del retiro más allá de la edad legal de jubilación. Así lo ha explicado este jueves el secretario de Estado de la Seguridad Social, Israel Arroyo, que ha explicado que ya fue la modalidad de “premio” elegido por casi la mitad de las personas que demoraron su retiro en el mes de abril. El responsable ha dado dos datos más: los que más acuden a esta fórmula son las personas de “renta baja” y, de media, las sumas que se pagaron en los cheques de abril alcanzaron los “20.000 euros”. Este último dato hay que mirarlo con muchas cautelas y da poca información.

El Gobierno afronta el segundo bloque de la reforma de pensiones bajo la atenta mirada de Bruselas

Saber más

Son las primeras cifras que conocemos de los nuevos “premios” a la jubilación demorada que diseñó el Ministerio de la Seguridad Social, dirigido por José Luis Escrivá, en el primer paquete de la reforma de pensiones. La conocida como “jubilación demorada” supone el alargamiento voluntario de la carrera laboral para retirarse más allá de la edad legal de jubilación, que se sitúa en 2022 en los 66 años y dos meses (o 65 años para largas carreras laborales). El ministro Escrivá impulsó su fomento en el primer bloque de la reforma de pensiones, como una de las maneras de retrasar la edad efectiva de retiro de la población en España.

Para ello, la reforma de pensiones recogió dos medidas para ampliar los incentivos. En primer lugar, aumentar el porcentaje de incremento de la pensión que ya existía: antes era de un 2% a un 4% más de la prestación por cada año de demora y con la nueva legislación es de un 4% anual.

En segundo lugar, se creó un nuevo incentivo inmediato: un cheque de pago único en el mismo momento de la jubilació para las personas que opten por esta modalidad de retiro demorado. Este pago único puede ir de un mínimo de 4.786 euros hasta un máximo de 12.060 euros por cada año de retraso, con varios escalones intermedios según la pensión de los trabajadores.

Se acogen al cheque las personas de “renta baja”

Las nuevas medidas están en vigor desde el inicio de esta año y hasta el momento no teníamos ninguna información sobre su funcionamiento. En la comparecencia del secretario de Estado de la Seguridad Social de este jueves en el Senado ha dado algunos de ellos.

Por ejemplo, que el número de personas que han optado al cheque está aumentando mes tras mes, hasta un total de 166 personas en el pasado abril. Estas suponen “prácticamente la mitad” de las que acudieron a la jubilación demorada en ese mes, indica la Seguridad Social, por lo que el nuevo incentivo va ganando peso frente al aumento porcentual de la pensión del 4%.

Israel Arroyo ha añadido también que las personas que más se acogen al cheque de pago único e inmediato son aquellas de “renta baja”. Así, según un gráfico que ha ilustrado el secretario de Estado, la pensión media de las personas que acudieron al cheque está algo por debajo de los 1.500 euros al mes, mientras que las personas que optaron en abril por el 4% más en su pensión futura tienen una prestación media de unos 2.500 euros al mes.

Una explicación para que las rentas bajas acudan más al cheque que las altas puede radicar en que las personas con rentas reducidas “necesitan el dinero” para “tapar agujeros” y otros gastos inmediatos, ha opinado Arroyo. El pago único, en el largo plazo y si el pensionista tiene una larga vida, supone menos dinero para los beneficiarios que el aumento porcentual de la pensión.

Media de “20.000 euros”, sin apenas datos

Otro de los datos facilitados por el Ministerio de la Seguridad Social este jueves es que “el nuevo incentivo en forma de pago extraordinario” cuenta con un importe medio es de “20.000 euros”. Un dato que hay que tomar con muchas cautelas. Según explican en el Ministerio a este medio, este dato se corresponde a la media de las 166 personas que acudieron a esta opción en abril, no es siquiera la cifra acumulada de lo que llevamos de año.

Por lo tanto, el dato no deja de ser una foto fija de la cuantía media del cheque que han recibido 166 personas, pero no da mucha información. No sabemos cuántos años están retrasando de media las personas que acuden a esta fórmula, tampoco si hay cheques más cuantiosos que distorsionan la media y la mayoría de personas reciben pagos únicos muy inferiores a este promedio, etc...

Dado que el Ministerio ha indicado que las personas que eligen el cheque tienen sobre todo “renta baja”, la suma de 20.000 euros parece elevada dadas las cuantías anuales del cheque para pensiones más reducidas, que parten del mínimo de 4.786 euros por año de demora. Esto podría indicar que hay personas que están demorando varios años su retiro, lo que da lugar a cheques más elevados.

Entre las inquietudes de algunas formaciones políticas de izquierdas en la tramitación de la reforma de pensiones destacaba precisamente su efecto en los trabajadores más precarios. Temían que el impulso de la jubilación demorada llevara a los trabajadores con salarios más bajos a alargar sus carreras laborales para intentar alcanzar mejores pensiones. Es decir, que esa decisión voluntaria estuviera marcada por la precariedad y no tanto por su deseo de trabajar más.

Por el momento sabemos que los trabajadores con menos renta se acogen más al cheque, pero no si la jubilación demorada está aumentando en total, cuyo dato no ha sido facilitado por el Ministerio todavía. Hay que decir que las compensaciones por retrasar la pensión se pagan por años completos de retraso de la jubilación, por lo que dado que los nuevos incentivos fueron aprobados en diciembre aún puede ser pronto para ver los efectos de la medida.

Sobre los efectos en los trabajadores precarios, en el Ministerio de la Seguridad Social siempre han defendido que la jubilación demorada es voluntaria, que las pensiones mínimas se están mejorando y que se pretenden revisar las condiciones de jubilación anticipada para ocupaciones más penosas, para que aquellas personas que tienen problemas de salud no sigan trabajando en estos puestos a edades avanzadas.

La nueva fórmula del cheque en un único pago por la jubilación demorada, aprobado en la reforma de pensiones, está ganando terreno como la compensación elegida por las personas que se acogen a este retraso del retiro más allá de la edad legal de jubilación. Así lo ha explicado este jueves el secretario de Estado de la Seguridad Social, Israel Arroyo, que ha explicado que ya fue la modalidad de “premio” elegido por casi la mitad de las personas que demoraron su retiro en el mes de abril. El responsable ha dado dos datos más: los que más acuden a esta fórmula son las personas de “renta baja” y, de media, las sumas que se pagaron en los cheques de abril alcanzaron los “20.000 euros”. Este último dato hay que mirarlo con muchas cautelas y da poca información.

El Gobierno afronta el segundo bloque de la reforma de pensiones bajo la atenta mirada de Bruselas

Saber más

Son las primeras cifras que conocemos de los nuevos “premios” a la jubilación demorada que diseñó el Ministerio de la Seguridad Social, dirigido por José Luis Escrivá, en el primer paquete de la reforma de pensiones. La conocida como “jubilación demorada” supone el alargamiento voluntario de la carrera laboral para retirarse más allá de la edad legal de jubilación, que se sitúa en 2022 en los 66 años y dos meses (o 65 años para largas carreras laborales). El ministro Escrivá impulsó su fomento en el primer bloque de la reforma de pensiones, como una de las maneras de retrasar la edad efectiva de retiro de la población en España.