El naviero Vicente Boluda, absuelto de la querella de un abogado del Estado
El naviero Vicente Boluda, una de las mayores fortunas del país, ha sido absuelto de denuncia falsa. Un abogado del Estado, José Antonio Morillo Velarde, se querelló. Lo hizo tras conseguir archivar una querella que le había puesto el empresario y que le acusaba de prevaricar. El naviero contraatacó asegurando que, en realidad, sufría una extorsión. El tribunal que le ha juzgado, en una sentencia dictada el viernes 20 de marzo, considera que, si bien la querella que Boluda presentó contra la cúpula de Puertos no prosperó, “el encausado y sus asesores entendieron que visto el conjunto de actuaciones que se estaban llevando en el ámbito de la autoridad portuaria podían estar actuando para perjudicarle, que si bien puede ser una visión o interpretación subjetiva porque no favorecía sus intereses, ello no significa o no se ha acreditado que lo hiciera con conciencia de su falsedad o temerario desprecio a la verdad”.
En 2020, Vicente Boluda jugó fuerte. Una de sus empresas, Rebapa, con intereses en remolcadores en Canarias, se querelló contra la anterior cúpula de Puertos del Estado, lo que incluía al abogado del Estado José Antonio Morillo Velarde. El naviero consideraba que estaba siendo perjudicado en un concurso para favorecer a una empresa alemana. El caso tuvo poco recorrido judicial y fue rápidamente archivado.
Pero Morillo Velarde no se quedó quieto y acusó al naviero de denuncia falsa. Fue un choque sin precedentes entre un alto funcionario y el empresario. El abogado del Estado acudió a la justicia a título particular. La de denuncia falsa es una acusación que rara vez prospera, y menos si, como en este caso, la fiscalía no lo apoya. Aun así, Morillo Velarde logró sentar en el banquillo a Boluda, en una imagen insólita. El naviero alegó que sufría “un inadmisible intento de extorsión económica”, algo que Morillo negó.
Ahora, la sentencia absuelve a Boluda. La juez de instancia de Las Palmas considera evidente que Boluda es “evidente que contrata al letrado y es quien decide finalmente si se ejercita o no las acciones penales correspondientes” y que Rebapa achacaba a Morillo “unos hechos que de ser ciertos, serían constitutivos de delito”. Pero la juez destaca en que hay que ver si lo que atribuía Boluda a Morillo era falso y si, además, presentó la querella con desprecio a la verdad.
Según la sentencia, Morillo realizó informes jurídicos pero “en ningún caso por iniciativa propia y de forma unilateral, cuyo contenido lo hizo conforme a su criterio jurídico, avalado por el dictamen superior, y sin perjuicio de lo resuelto por el orden jurisdiccional de lo contencioso administrativo”.
Pero eso no implica que Boluda “encargase interponer la querella contra el Sr. Rómulo a sabiendas que los hechos que se le atribuían en la misma eran inventados o falsos, y este elemento no se ha acreditado”. “El encausado y sus asesores entendieron que visto el conjunto de actuaciones que se estaban llevando en el ámbito de la autoridad portuaria podían estar actuando para perjudicarle, que si bien puede ser una visión o interpretación subjetiva porque no favorecía sus intereses, ello no significa o no se ha acreditado que lo hiciera con conciencia de su falsedad o temerario desprecio a la verdad”. Por todo, queda absuelto. Contra esta sentencia cabe recurso.