Stellantis se hunde un 30% en bolsa tras asumir una factura de 22.200 millones por su estrategia con los coches eléctricos
La compañía automovilística Stellantis, dueña de marcas como Fiat, Peugeot, Citroën u Opel, se hunde este viernes casi un 30% en la Bolsa de Milán tras anunciar un cambio de estrategia que costará unos 22.200 millones de euros en sus cuentas del segundo semestre del 2025.
A media sesión, las acciones perdían un 29,26% del valor, hasta los 5,77 euros. La reacción de los inversores responde al anuncio realizado este viernes por el fabricante, veinte días antes de publicar sus resultados, de que incorporará cargas excepcionales de unos 22.200 millones de euros a su segundo semestre del 2025 debido a un cambio estratégico, según recoge la agencia Efe.
Stellantis asume que en esa cifra incluye pagos en efectivo de aproximadamente 6.500 millones de euros, que se espera que se abonen en los próximos días, según recoge Europa Press. En este contexto, la multinacional ha adelantado que espera una pérdida neta de entre 19.000 y 21.000 millones de euros en el segundo semestre del año, así como unos ingresos netos de entre 78.000 y 80.000 millones de euros. El resultado operativo ajustado será también negativo, de entre 1.200 y 1.500 millones de euros.
Ajustarse a la demanda
El reconocimiento de este ajuste forma parte de una evaluación exhaustiva de la estrategia de Stellantis “y los costos relacionados necesarios para alinear a la compañía con las preferencias del mundo real de sus clientes”, mientras se prepara para la comunicación de su nuevo plan estratégico en mayo de este año.
Entre otros, Stellantis acordó en 2025 la cancelación de productos que no podrán alcanzar una escala rentable, incluido el Ram 1500 eléctrico previamente planificado, reconociendo tanto la necesidad de alinearse con la demanda de los clientes como los cambios en los marcos regulatorios de EEUU.
Asimismo, los cambios organizativos realizados incluyen la reorganización de los equipos regionales y la creación para crear una cadena de suministro más rentable que respalde el desarrollo a largo plazo de los programas de vehículos electrificados de Stellantis.
“El reajuste que anunciamos hoy forma parte del proceso decisivo que iniciamos en 2025 para volver a centrarnos en nuestros clientes y sus preferencias. Los cargos anunciados hoy reflejan en gran medida el coste de sobreestimar el ritmo de la transición energética, lo que nos distanció de las necesidades, los recursos y los deseos reales de muchos compradores de automóviles”, ha explicado el consejero delegado de Stellantis, Antonio Filosa.
Nueva regulación en EEUU
En concreto, unos 14.700 millones de euros están relacionados con la realineación de los planes de productos con las preferencias de los clientes y las nuevas regulaciones de emisiones en EEUU, lo que refleja en gran medida expectativas significativamente reducidas para los vehículos eléctricos.
Dicha cifra incluye amortizaciones relacionadas con productos cancelados por 2.900 millones de euros y deterioro de plataformas por 6.000 millones de euros, principalmente debido a una reducción significativa de las expectativas de volumen y rentabilidad.
Asimismo, incluye también 5.800 millones de euros en pagos en efectivo proyectados durante los próximos cuatro años, relacionados tanto con productos cancelados como con otros modelos eléctricos en curso cuyos volúmenes ahora se espera que sean considerablemente inferiores a las proyecciones anteriores.
Por otro lado, unos 2.100 millones de euros de la cifra total corresponden al redimensionamiento de la cadena de suministro de vehículos eléctricos, incluido un total de aproximadamente 700 millones de euros en pagos en efectivo que se espera realizar en los próximos cuatro años, relacionados con medidas de racionalización de la capacidad de fabricación de baterías.
A su vez, otros 5.400 millones de euros corresponden a otros cambios en las operaciones de la compañía, como son la reestructuración relacionada principalmente con reducciones de personal (por lo que corresponden unos 1.300 millones de euros) y un cambio en la estimación de la provisión de garantía contractual (por los que Stellantis asume 4.100 millones de euros en cargos).
La compañía ha explicado que ya ha tomado “la gran mayoría de las decisiones necesarias para corregir el rumbo”, particularmente las relacionadas con alinear sus planes y portafolio de productos con la demanda del mercado.
“Estas acciones contribuirán a preservar un balance sólido y una posición de liquidez sólida, mientras la compañía trabaja para devolver al negocio a una generación de flujo de caja libre industrial positiva”, ha señalado Stellantis.
De cara a 2026, la firma estima un aumento porcentual de un dígito medio de los ingresos netos y un incremento bajo, de un sólo dígito, en el margen de beneficio operativo ajustado.