Nuevo desalojo en pabellones de Herrera en Donostia: 30 personas se quedan sin lugar donde dormir

El barrio de Herrera de Donostia ha vuelto a encontrarse con presencia policial desde primera hora de la mañana de este jueves para realizar un desalojo, el cuarto este año. De nuevo, la calle Jolastokieta ha sido escenario del operativo. La red ciudadana Harrera Sarea, que ha convocado una concentración de protesta frente al pabellón, ha explicado que esta vez el desalojo ha afectado a aproximadamente 30 personas, que fueron avisadas la noche anterior.

Una portavoz de Harrera Sarea, Brenda Fernández, ha declarado a los medios que el aviso se realizó mediante una nota que recibieron durante la noche. Según ha señalado, las personas no tuvieron siquiera 24 horas para poder salir del espacio por sus propios medios. A pesar de ello, uno de los afectados ha explicado que recogieron sus pertenencias más importantes y abandonaron el pabellón antes de la llegada de la Ertzaintza.

Fernández ha comentado que al menos 15 de las personas desalojadas permanecían todavía dentro del edificio por la mañana, aunque abandonaron el espacio antes de que llegaran los agentes. Finalmente, el procedimiento ha durado alrededor de media hora, incluyendo el sellado de la puerta, ya que el pabellón se encontraba vacío. Durante todo el operativo no se produjeron disturbios.

Una hora antes de la hora prevista para el desalojo, a las 8:30 horas, el colectivo ciudadano ha convocado una concentración pacífica para denunciar la actuación. Una treintena de personas se encontraba en la zona, donde corearon “no al desalojo” y “vergüenza me daría ser policía”.

Una de las manifestantes se ha dirigido a dos ertzainas antidisturbios y les ha preguntado si “están orgullosos de su trabajo” y qué cuentan sobre su jornada al llegar a casa. Otro de los presentes les ha acusado de sentir vergüenza por su labor debido a que tenían la cara tapada.

Independientemente de la pena o no de los ertzainas, ahora unas 30 personas se encuentran sin un espacio donde descansar por las noches. El afectado que ha hablado con los medios ha mostrado su preocupación, sobre todo, porque se acerca un periodo de temperaturas más bajas y necesitan un refugio. Junto a otros afectados, ha explicado que todos trabajan —la mayoría en Glovo— y que no son malos, que solamente quieren “tener un mejor futuro”.

El afectado también ha mostrado su preocupación por no saber a dónde ir. Aunque el Ayuntamiento ha puesto a disposición el albergue La Sirena para convertirlo en un centro de acogida social, la portavoz de Harrera Sarea ha asegurado que el recurso no da abasto: “La realidad es que no hay a dónde ir”, ha declarado.