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Pradales enumera en La Moncloa los “incumplimientos” de Sánchez y le pide el traspaso de pensiones para Semana Santa

Iker Rioja Andueza

Vitoria —
27 de enero de 2026 19:57 h

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El lehendakari, Imanol Pradales, ha llegado a media tarde a La Moncloa con una carpeta bajo el brazo en la que llevaba por escrito los “incumplimientos” de Pedro Sánchez. Pradales llevaba semanas demandando una “reválida bilateral” al presidente del Gobierno, un encuentro para medir el grado en el que se van desarrollando los compromisos adquiridos, particularmente en lo tocante al cumplimiento del Estatuto de 1979. Finalmente, este martes ambos mandatarios han podido departir durante casi una hora y media.

No se trata de romper la baraja —entre otras cosas porque el PNV necesita de los socialistas en la mayoría de instituciones vascas, incluido el Gobierno autonómico—, pero los nacionalistas llevan tiempo elevando el listón de exigencia. Lo hacen tanto como partido —una muestra son las críticas de los diputados a los decretos que se han votado en el Congreso, pero también la insistencia de Aitor Esteban en que tiene que haber elecciones generales en 2026— como a nivel institucional.

2025, de hecho, terminó con gran enfado porque no se llegó a esa fecha con todas las transferencias estatutarias realizadas, como prometió Sánchez en la investidura de 2023. En enero se ha enmendado parte del agravio con cinco acuerdos, incluidos los primeros sobre la gestión de la Seguridad Social, pero aún faltan traspasos como los 12.000 millones de euros en pensiones, así como acordar cómo se pueden ampliar las capacidades autonómicas en puertos y aeropuertos, como quiere el PNV.

Pradales ha comparecido después de la reunión, pasadas las 19.30 horas, ante los medios de comunicación. No es su primera rueda de prensa en La Moncloa, ya que Sánchez y él se han visto más veces. También han estado juntos en Vitoria, la capital vasca. Mantienen una relación fluida, o al menos más intensa que la que el presidente tenía con Iñigo Urkullu, que le escribía largas cartas con sus demandas. Pero eso no obsta para que Pradales insista en los “incumplimientos”.

Sobre su informe, Pradales ha dicho que en el plano “cuantitativo” son “más los cumplimientos que los incumplimientos”. Ha contado diez nuevas transferencias, 34 acuerdos en materia económica y fiscal y otros avances en infraestructuras o políticas migratorias, un asunto que el PNV está poniendo en el centro de su agenda. “Valoramos positivamente estos avances porque ayudan a mejorar el bienestar de la ciudadanía vasca y, también, contribuyen a nuestro desarrollo como nación”, ha dicho.

Pero el matiz que venía a continuación era relevante. En lo “cualitativo”. “Los incumplimientos del Gobierno español se producen en materias esenciales para el bienestar de los vascos”, ha protestado. “Ambos Gobiernos llegamos a un acuerdo bilateral y el presidente Sánchez adquirió un compromiso ante la ciudadanía vasca: cumplir de manera íntegra el Estatuto de Gernika antes de que finalizara 2025. Es evidente que el Gobierno español no ha cumplido el calendario que había comprometido. Y tampoco se han cumplido en su totalidad todos los compromisos en cuestiones de autogobierno económico. Está pendiente, fundamentalmente, la participación de las instituciones vascas en los foros económicos internacionales”, ha indicado.

El lehendakari ha recogido de Sánchez el compromiso de que “antes de Semana Santa”, es decir, este trimestre, se celebren “dos reuniones al máximo nivel institucional”. El primero y fundamental, presidido por él mismo y por Sánchez, sería una nueva “comisión bilateral de cooperación”, un órgano constituido en esta legislatura y que se ha reunido dos veces. Allí se cerraría el acuerdo sobre las pensiones y, según Pradales, también sobre aeropuertos, aunque el Estado tiene la competencia exclusiva sobre Loiu, Foronda y Hondarribia.

También quiere acuerdos sobre el pago de los fondos sanitarios entre autonomías —un caballo de batalla del consejero Alberto Martínez—, dar “más capacidades” a la Ertzaintza, incluida su participación en procesos de “expulsión” de extranjeros delincuentes y, entre otras cosas, que Euskadi sea considerada “frontera norte” (de España, se sobreentiende) con más recursos para controlar los flujos migratorios. Y que el euskera sea al fin oficial en la Unión Europea o participación en organismos internacionales como UNESCO u ONU Turismo.

El segundo encuentro de alto nivel sería una comisión mixta del Concierto Económico, el máximo órgano de coordinación en materia fiscal. El Gobierno vasco demanda más recursos para la atención de la dependencia y “abrir la negociación para la actualización” del Cupo, algo que se hace quinquenalmente.

“Los compromisos adquiridos no se han cumplido en su totalidad. He trasladado mi preocupación al presidente Sánchez. Porque en estos tiempos de desafección política, ser fiel a la palabra dada y a los documentos suscritos entre ambos Gobiernos es, más que nunca, una obligación irrenunciable. Veo también necesario abordar las negociaciones de una forma más rigurosa y planificada. Porque en acuerdos de tal calado la seriedad es imprescindible”, ha agregado. Y ha apostillado: “He dado instrucción a los miembros de nuestros equipos para que desde mañana a primera hora se pongan ‘manos a la obra’. Tenemos dos meses de trabajo intenso por delante para llegar a buen puerto a la siguiente etapa de este camino”.

Minutos después, ha tomado la palabra el ministro socialista Ángel Víctor Torres, que es el principal responsable de las negociaciones estatutarias. A su juicio, “ha sido una hora y media, bastante fructífera, amable y cordial”. De hecho, le ha agradecido el “tono”. Torres ha dicho que el Estado “acepta” el “calendario” para celebrar esos encuentros antes de Semana Santa planteado por el lehendakari. El ministro ha destacado la “lealtad” del Gobierno de España con los compromisos, y ha remarcado que con Sánchez en La Moncloa ha habido 22 traspasos, doce de ellos en esta legislatura. “No tiene parangón”, ha subrayado.

Pregunto por los medios de comunicación por la gestión de los aeropuertos y el 'no' expreso de Aena a ceder las terminales vascas, Torres ha señalado que habrá un “punto de acuerdo” para lograr una “cogestión”, pero siempre “de acuerdo a la Constitución y al Estatuto”. No ha ocultado que es un proceso que tiene “dificultades”. Se ha creado una “subcomisión” para analizar la fórmula “negocial” con la que las instituciones vascas tendrán una participación en Loiu, Foronda y Hondarribia, pero Torres ha señalado que quizás no se alcanzarán las “pretensiones” iniciales del PNV.