La prevención y el enfoque ‘One Health’ centran el debate sobre la sanidad del futuro: “El mayor riesgo sanitario que tenemos es el cambio climático”
La segunda mesa de debate de la V Jornada de Salud de elDiario.es, titulada La nueva era de la prevención y la soberanía sanitaria, arrancó con el foco en la necesidad de pasar de una medicina volcada históricamente en tratar y curar enfermedades a un modelo centrado en la anticipación y la preparación ante emergencias globales cambiantes.
Para abrir el debate Marta Borraz, periodista de sociedad de elDiario.es y moderadora, solicitó a los ponentes una radiografía sobre la posición actual de España en materia de prevención y preparación sanitaria.
Silvia López Vidal, directora de división técnica del comisionado del PERTE de salud de vanguardia del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, tomó la palabra en primer lugar para introducir el concepto de Health Security (seguridad sanitaria) frente a un enfoque meramente regulatorio, advirtiendo de que “un desabastecimiento de medicamentos esenciales o que se produzca una pandemia... es un problema de seguridad” capaz de paralizar un país. También destacó avances significativos respecto a 2020 como la infraestructura de medicina de precisión Cohorte IMPaCT, el refuerzo del Centro Nacional de Microbiología y de Epidemiología o la construcción de laboratorios de nivel 4 de alta seguridad.
Maite Martín Ibáñez, presidenta de la plataforma One Health y profesora de la facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Barcelona, aportó un contrapunto crítico al señalar que en España se mantiene una visión de la prevención “antigua” y acotada a la vigilancia epidemiológica tradicional. La presidenta de One Health recalcó que “el mayor riesgo sanitario que tenemos en este momento es el cambio climático” debido a sus efectos en cadena. Y por ello, “la salud no puede abordarse exclusivamente desde el ámbito sanitario... el ámbito sanitario muchas veces lo que hace es tratar el síntoma”, argumentó.
Para cerrar este primer diagnóstico, Carles Fàbrega, director general de la división de salud humana de Hipra, coincidió en que la pandemia de 2020 demostró que “España no había hecho los deberes y que Europa en general no había hecho los deberes”, dejando al descubierto fragilidades severas en las cadenas de suministro. Pese a reconocer pasos positivos como el desarrollo del plan de respuesta a emergencias o la creación de la Agencia Estatal de Salud Pública, sostuvo que la preparación ante amenazas biológicas debe asumirse como un proyecto de política nacional que trascienda al Ministerio de Sanidad e involucre de forma coordinada a Ciencia, Industria y Defensa.
Avanzando en el debate hacia las inversiones concretas en I+D+i para consolidar estas capacidades estratégicas, Silvia López Vidal detalló la gobernanza interministerial del PERTE y la movilización de un presupuesto de 2.500 millones de euros combinando inversión pública y privada para la creación del Espacio Nacional de Datos de Salud, los grandes proyectos frente a resistencias antimicrobianas y terapias avanzadas, y las misiones de Health Security del CDTI.
Salud humana y animal
Sobre cómo traducir de forma práctica la teoría de la interconexión entre salud humana, animal y ambiental, Maite Martín Ibáñez recordó las palabras de la ministra de Sanidad de que “no puede haber personas sanas en un planeta enfermo” y presentó una recién elaborada guía de consenso para la implementación del enfoque One Health en las políticas públicas. Como propuesta concreta de aplicación, defendió implantar la compra pública responsable, “aquella compra que no se define exclusivamente por criterios económicos, sino que tiene en cuenta también criterios medioambientales, sociales y éticos” para utilizar el músculo de la administración en la transformación de las cadenas de distribución.
La conversación también abordó la preparación frente a vacunas y amenazas biológicas desconocidas, momento en el que Carles Fàbrega aclaró que la preparación exige evitar activarse únicamente cuando estalla la crisis. Defendió que la clave reside en invertir en plataformas tecnológicas flexibles y constructos de antígenos capaces de adaptarse a familias enteras de patógenos en lugar de diseñar vacunas exclusivas para un solo virus, poniendo como ejemplo la tecnología de proteína recombinante de HIPRA.
También celebró que tres de las cinco empresas seleccionadas por la iniciativa europea EU FAB para reservar capacidad de producción industrial sean españolas, aunque cuestionó los criterios de contratación pública actuales: “¿Qué incentivo tiene hoy en día una empresa para invertir en I+D, en producción, en capacidades en Europa si a la hora de la compra pública el único criterio que se tiene en cuenta es el precio? Deberíamos encontrar la manera de premiar a quien realmente invierte y fabrica en Europa”.
Silvia López Vidal respaldó esa necesidad de incentivar la producción comunitaria a través de la Critical Medicines Act europea y subrayó que las reformas legislativas iniciadas en España deben materializarse “pase lo que pase” para garantizar la soberanía industrial. Además, introdujo un alegato en favor de la equidad global dentro del Acuerdo de Pandemias de la OMS: “La vacunación, la prevención no vale en un solo bloque... Es una cosa de todos por justicia, pero también por eficacia científica”, instando a favorecer la I+D y la producción en países de ingresos medios y bajos a cambio de compartir datos de brotes con rapidez.
Por su parte, Maite Martín Ibáñez replanteó el enfoque preguntando si “¿no sería mucho más eficiente evitar que se produzca esa pandemia?” en primer lugar, antes de tener que recurrir a la producción masiva de fármacos. La experta recordó que el 60% de las infecciones humanas son zoonosis y alertó de los riesgos de la gripe aviar y porcina, reclamando intensificar de forma urgente la vigilancia epidemiológica en la fauna silvestre, un reservorio natural de patógenos todavía poco explorado.
En el tramo final de la conversación, sobre desabastecimientos de medicamentos críticos, Silvia López Vidal aclaró que las tensiones en fármacos esenciales, como antibióticos o insulinas de bajo coste, responden a la concentración de principios activos en China e India, un problema que la legislación europea busca corregir mediante la reindustrialización y reservas estratégicas. A su vez, Carles Fàbrega expuso el modelo integrado de HIPRA, enfocada al 100% en prevención desde 2009 en salud animal; esa experiencia acumulada y el control de todo el ciclo en España les otorgó la rapidez de reacción necesaria para desarrollar la vacuna humana contra la covid-19 en colaboración con la ciencia pública.
Para clausurar la mesa cada uno de los ponentes hizo una pequeña reflexión de futuro. Silvia López Vidal condensó su fórmula en “inteligencia de datos para prever e industria para responder”, mientras que Maite Martín Ibáñez pidió “aumentar la coordinación y sobre todo esa colaboración y comunicación con la sociedad, porque actualmente los bulos y la desinformación están destrozando grandes avances que habíamos conseguido”. Por último, Carles Fàbrega quiso subrayar el proyecto Speedcell de Hipra para dar respuestas vacunales en 100 días y el diseño de antígenos mediante biotecnología e inteligencia artificial, “cuantas más empresas tengan estas capacidades en España, mejor preparados estaremos”, concluyó.
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