La presidenta del Govern balear del PP: “Vivan Bad Bunny y las personas que vienen a integrarse y a respetar nuestras leyes”

Esther Ballesteros

Mallorca —
10 de febrero de 2026 12:44 h

0

La actuación de Bad Bunny en la Super Bowl se ha colado este martes en el pleno del Parlament balear como símbolo del enfrentamiento político entre el PSIB-PSOE y el Govern de Marga Prohens (PP) en materia migratoria, convertida en uno de los principales campos de batalla política de la legislatura. El portavoz socialista, Iago Negueruela, ha reivindicado el mensaje de orgullo, diversidad y libertad que el artista puertorriqueño lanzó durante el espectáculo -marcado por la presencia de banderas latinoamericanas- como un alegato frente a las políticas migratorias impulsadas por Donald Trump, que ha equiparado a las del Ejecutivo isleño.

En respuesta, Prohens ha espetado “viva Bad Bunny” -deslizando con ironía “vestido de Zara”, a cuyos trabajadores el artista dedicó el espectáculo-: “Vivan las personas que vienen a trabajar, a contribuir, a generar riqueza, a integrarse y a respetar nuestras leyes”, ha abundado, condensado buena parte del marco político que el PP balear viene desplegando desde hace meses junto a Vox, socio de investidura de los populares.

Durante la pregunta que le ha formulado a la líder balear, Negueruela ha subrayado el mensaje de “orgullo latino, derechos y libertad para toda una población” lanzado durante la Super Bowl, un “discurso en positivo frente a las mentiras y la sinrazón de las políticas de Trump” que el socialista, dirigiéndose a la bancada de los conservadores, ha extrapolado a Balears y a “las políticas que ustedes hacen aquí”. El portavoz parlamentario ha denunciado con ello el “discurso de odio en primera persona y el tono altamente racista” empleado por el Govern de Prohens.

Negueruela ha aseverado que las banderas latinoamericanas que desfilaron durante el show “son las mismas que viven aquí”, en referencia a las más de 250.000 personas nacidas en países de América Latina que residen en Balears, de acuerdo a los datos oficiales del Instituto Balear de Estadística (Ibestat). “Colombianos, venezolanos, argentinos, ecuatorianos, uruguayos, brasileños o mexicanos que viven aquí, trabajan aquí y tienen derechos aquí”, ha recalcado el socialista.

En esta línea, el parlamentario ha incidido en que se trata de ciudadanos con derechos, recriminando al Ejecutivo autonómico de “negárselos” y defendiendo las regularizaciones extraordinarias llevadas a cabo en anteriores etapas, tanto por el Ejecutivo central como por gobiernos autonómicos, que permitieron a miles de personas acceder a permisos de residencia y trabajo. Como ejemplo ha citado servicios esenciales como el de los cuidados, sector que depende en gran medida de mano de obra migrante, a menudo de forma precarizada y en situación administrativa irregular.

En su turno de palabra, Prohens ha replicado apelando a la defensa del modelo migratorio del PP y aseverando que si al PSIB le preocupara tanto la situación de los migrantes instaría a que se resolvieran los problemas de saturación en Extranjería, denunciando en este sentido que los retrasos administrativos convierten en “irregulares” a personas que ya residían legalmente en las islas. En este contexto, ha calificado la regularización extraordinaria de improvisada, considerando que ha sido llevada a cabo para desviar la atención: “No va de derechos, eso es racismo institucional”.

Endurenciendo el tono, la presidenta ha acudido a uno de los argumentos habituales de la derecha para desplazar el debate migratorio hacia el terreno cultural: “Son muy valientes para atacar los símbolos católicos, pero muy cobardes para atacar el burka”.