La Administración Trump logra una nueva imputación contra el ex director del FBI James Comey por una foto en sus redes sociales
Imputado por cuatro números dibujados con conchas en una playa. Es lo que ha conseguido la Administración Trump con el ex director del FBI Jamews Comey. Comey ha sido imputado este martes en una investigación por una foto en redes sociales de conchas marinas dispuestas en una playa que, según las autoridades, constituía una amenaza contra el presidente de EEUU, Donald Trump, según ha adelantado CNN.
Se trata del segundo caso penal que el Departamento de Justicia ha presentado contra una de las personas más perseguidas por Trump. Comey afirmó que la disposición de las conchas, en la que se leía '86 47', era un mensaje político, no una incitación a la violencia. Comey es uno de los múltiples adversarios del presidente republicano que han sido objeto de escrutinio por parte del Departamento de Justicia durante el último año, en un momento en que el fiscal general en funciones, Todd Blanche, pretende colocarse como la persona adecuada para ocupar el cargo de forma permanente que ha quedado vacante tras el cese de Pam Bondi.
Comey fue interrogado por el Servicio Secreto en mayo después de que funcionarios de la administración Trump afirmaran que estaba promoviendo el asesinato de Trump, el 47º presidente, informa AP.
Comey borró la publicación poco después de publicarla, escribiendo: “No me di cuenta de que algunas personas asocian esos números con la violencia”. Y añadió: “Me opongo a cualquier tipo de violencia, así que eliminé la publicación”.
Merriam-Webster, el diccionario utilizado por The Associated Press, dice que 86 es argot y significa “echar”, “deshacerse de”. Señala: “Entre los significados más recientes adoptados se encuentra una extensión lógica de los anteriores, con el significado de 'matar'. No incluimos este significado, debido a su relativa novedad y escasa frecuencia de uso”.
Trump, en una entrevista con Fox News Channel en mayo, acusó a Comey de saber “exactamente lo que eso significaba”.
“Un niño sabe lo que eso significaba”, dijo Trump: “Si eres el director del FBI y no sabes lo que eso significaba, eso significaba asesinato. Y lo dice alto y claro”.
El hecho de que el Departamento de Justicia haya iniciado un nuevo caso contra el exdirector del FBI meses después de que se desestimara una acusación independiente y sin relación con este asunto probablemente provocará que la defensa alegue que la Administración Trump está haciendo todo lo posible por atacar a Comey, quien había supervisado los primeros meses de una investigación sobre si la campaña del presidente republicano en 2016 se había coordinado con Rusia para influir en el resultado de las elecciones de ese año.
El exdirector del FBI fue acusado en septiembre de mentir y obstruir al Congreso en relación con el testimonio que prestó en 2020 sobre si había autorizado que se facilitara a un periodista información privilegiada sobre una investigación. Él negó haber cometido ningún delito, y el caso fue posteriormente desestimado después de que un juez concluyera que el fiscal que presentó la acusación había sido nombrado ilegalmente.
Comey era director del FBI cuando Trump asumió el cargo en 2017, tras haber sido nombrado por el entonces presidente Barack Obama, demócrata, y haber ocupado anteriormente un alto cargo en el Departamento de Justicia durante la administración republicana del presidente George W. Bush.
Trump despidió a Comey en mayo de 2017 en medio de una investigación del FBI sobre posibles vínculos entre Rusia y la campaña presidencial de Trump. Esa investigación, de la que más tarde se hizo cargo el fiscal especial Robert Mueller, concluiría finalmente que, si bien Rusia interfirió en las elecciones de 2016 y el equipo de Trump agradeció la ayuda, no había pruebas suficientes para demostrar una colaboración delictiva.
El Departamento de Justicia también está llevando a cabo una investigación penal sobre el exdirector de la CIA John Brennan, otra figura clave en la investigación sobre Rusia —una de las principales quejas de Trump por la que él y sus seguidores llevan mucho tiempo buscando represalias—.