Cristina Fernández de Kirchner, condenada a seis años de prisión por administración fraudulenta

elDiarioAR

Buenos Aires —

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La actual vicepresidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, ha sido condenada a seis años de prisión e inhabilitación de por vida para ocupar cargos públicos. Un juzgado federal la ha declarado culpable del delito de defraudación al Estado al favorecer a un empresario de la provincia de Santa Cruz, desde donde ella y su marido, Néstor Kirchner, construyeron sus trayectorias políticas. Ha sido absuelta por el delito de asociación ilícita.

El exministro de Planificación Julio de Vido ha sido absuelto. Los jueces han impuesto penas de prisión e inhabilitación para otros imputados por considerarlos coautores del delito de administración fraudulenta. Todos los acusados de asociación ilícita han resultado absueltos de este delito.

La vicepresidenta argentina ha hablado por redes sociales minutos después de conocerse el fallo. “La condena ya estaba escrita”, ha manifestado. “Está claro que la idea era condenarme”, ha acusado Fernández, y ha apuntado a la oposición, algunos jueces y medios de comunicación como parte de un “Estado paralelo que domina a la Argentina”.

El fallo es histórico para el país porque es la primera vicepresidenta en ejercicio en ser condenada. Cristina Fernández, dos veces presidenta de Argentina, no irá a la cárcel ya que existen aún varias instancias judiciales para la revisión de la condena. La política podrá seguir siendo funcionaria e incluso candidata en las próximas elecciones a la presidencia, que serán en octubre de 2023.

Pero Fernández de Kirchner en un discurso de más de una hora despejó toda duda sobre su futuro político. “No voy a ser candidata a nada en 2023”, sostuvo. Las palabras fueron un balde de agua fría en el escenario político argentino donde se especulaba con su candidatura presidencial.

“La condena real que dan es la inhabilitación perpetua a acceder a cargos públicos”, porque “condenan el modelo económico” del peronismo, fue la explicación que dio y le habló a Héctor Magnetto, CEO del Grupo de medios Clarín, a quien acusa de estar detrás de esta condena. “El 10 de diciembre de 2023 (el día que vence el mandato de Cristina Fernández de Kirchner como senadora) no voy a tener fueros, así que podrá darle la orden a sus esbirros de la Corte Suprema de que me metan presa. Sí, pero mascota de usted nunca, nunca jamás”, dijo.

Según el nuevo Código Procesal Penal Federal argentino, la condena solo será firme cuando se hayan agotado todas las instancias judiciales de revisión. Es decir, cuando la Corte Suprema de Justicia Argentina rechace el último recurso de la imputada, lo que puede tardar años.

La actual vicepresidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, ha sido condenada a seis años de prisión e inhabilitación de por vida para ocupar cargos públicos. Un juzgado federal la ha declarado culpable del delito de defraudación al Estado al favorecer a un empresario de la provincia de Santa Cruz, desde donde ella y su marido, Néstor Kirchner, construyeron sus trayectorias políticas. Ha sido absuelta por el delito de asociación ilícita.

El exministro de Planificación Julio de Vido ha sido absuelto. Los jueces han impuesto penas de prisión e inhabilitación para otros imputados por considerarlos coautores del delito de administración fraudulenta. Todos los acusados de asociación ilícita han resultado absueltos de este delito.

La vicepresidenta argentina ha hablado por redes sociales minutos después de conocerse el fallo. “La condena ya estaba escrita”, ha manifestado. “Está claro que la idea era condenarme”, ha acusado Fernández, y ha apuntado a la oposición, algunos jueces y medios de comunicación como parte de un “Estado paralelo que domina a la Argentina”.

El fallo es histórico para el país porque es la primera vicepresidenta en ejercicio en ser condenada. Cristina Fernández, dos veces presidenta de Argentina, no irá a la cárcel ya que existen aún varias instancias judiciales para la revisión de la condena. La política podrá seguir siendo funcionaria e incluso candidata en las próximas elecciones a la presidencia, que serán en octubre de 2023.

Pero Fernández de Kirchner en un discurso de más de una hora despejó toda duda sobre su futuro político. “No voy a ser candidata a nada en 2023”, sostuvo. Las palabras fueron un balde de agua fría en el escenario político argentino donde se especulaba con su candidatura presidencial.

“La condena real que dan es la inhabilitación perpetua a acceder a cargos públicos”, porque “condenan el modelo económico” del peronismo, fue la explicación que dio y le habló a Héctor Magnetto, CEO del Grupo de medios Clarín, a quien acusa de estar detrás de esta condena. “El 10 de diciembre de 2023 (el día que vence el mandato de Cristina Fernández de Kirchner como senadora) no voy a tener fueros, así que podrá darle la orden a sus esbirros de la Corte Suprema de que me metan presa. Sí, pero mascota de usted nunca, nunca jamás”, dijo.

Según el nuevo Código Procesal Penal Federal argentino, la condena solo será firme cuando se hayan agotado todas las instancias judiciales de revisión. Es decir, cuando la Corte Suprema de Justicia Argentina rechace el último recurso de la imputada, lo que puede tardar años.

La actual vicepresidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, ha sido condenada a seis años de prisión e inhabilitación de por vida para ocupar cargos públicos. Un juzgado federal la ha declarado culpable del delito de defraudación al Estado al favorecer a un empresario de la provincia de Santa Cruz, desde donde ella y su marido, Néstor Kirchner, construyeron sus trayectorias políticas. Ha sido absuelta por el delito de asociación ilícita.

El exministro de Planificación Julio de Vido ha sido absuelto. Los jueces han impuesto penas de prisión e inhabilitación para otros imputados por considerarlos coautores del delito de administración fraudulenta. Todos los acusados de asociación ilícita han resultado absueltos de este delito.