EEUU e Irán estudian mantener otra ronda de conversaciones y extender la tregua de dos semanas

Estados Unidos e Irán han acordado reunirse de nuevo para seguir negociando. De acuerdo con el periódico Wall Street Journal y la cadena BBC, ambos países han pactado mantener otra ronda de conversaciones, pero aún no han concretado una fecha ni un lugar para ello.

Mientras, Pakistán está intentando limar las principales diferencias entre Washington y Teherán y no ha ahorrado esfuerzos diplomáticos desde el fracaso de la primera ronda de conversaciones que tuvo lugar el pasado sábado en Islamabad. El jefe del Ejército paquistaní, el mariscal Asim Munir, ha viajado este miércoles a Irán para entregar un mensaje de la Administración estadounidense al Gobierno iraní. El propio Donald Trump ha alabado el papel que está jugando el militar que, con su misión a Irán, busca desbloquear los puntos críticos para facilitar la convocatoria de esa segunda ronda de negociaciones.

Según una fuente conocedora del asunto citada por la Agencia EFE, la ronda no tendrá lugar este viernes o sábado. Cualquier posible encuentro se produciría al inicio de la próxima semana. La fuente ha señalado que Islamabad es la opción principal para albergar la cita, aunque Ginebra se mantiene bajo consideración como alternativa. “Pakistán ha dado un paso al frente como mediador principal y está presionando para una segunda ronda”, ha afirmado.

También el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, ha iniciado una gira por el golfo Pérsico y Turquía, en el marco de esos esfuerzos para afianzar el alto el fuego y continuar por la vía diplomática. Aparte de Pakistán, Turquía, Arabia Saudí y Egipto (todos ellos países musulmanes suníes) están actuando de mediadores.

Además de buscar una segunda ronda de negociaciones, los mediadores regionales han presionado para alargar la tregua de dos semanas y dar así más margen de tiempo para que EEUU e Irán lleguen a un acuerdo, según han informado al Wall Street Journal funcionarios conocedores de este asunto. El alto el fuego anunciado el pasado 7 de abril por el presidente Trump expira el próximo miércoles y, si no se extiende ese periodo, EEUU e Israel podrían reanudar sus bombardeos –algo que Tel Aviv desea hacer–.

La Secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha negado este miércoles que EEUU haya solicitado una prórroga del alto el fuego en Irán. Leavitt ha añadido que las conversaciones son “productivas y están en curso”, así como que se sentía “optimista” por las perspectivas de un acuerdo con Irán. Además ha señalado que, de producirse una segunda ronda de negociaciones, “muy probablemente” esta también tendría lugar en Islamabad.

Por el momento, la tensión permanece elevada en el estrecho de Ormuz, cuyo control es uno de los puntos clave de las negociaciones. Irán ha advertido de que impedirá el comercio en toda la región si EEUU mantiene el bloqueo naval que ha impuesto esta semana en la estratégica vía marítima. Según el comandante del Cuartel General Central que coordina los cuerpos iraníes, el general Alí Abdolahi, cualquier intento de EEUU de mantener el cerco marítimo supondría una violación del alto el fuego y, por tanto, podría ser respondida como tal.

En previsión de que EEUU e Irán puedan llegar a un acuerdo, Europa ya prepara un plan para desbloquear Ormuz después del conflicto y sin contar con Washington, según cuenta el Wall Street Journal. Se trataría de una misión “puramente defensiva” para restablecer la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz e implicaría solo a países “no beligerantes”.

A la espera de que se concrete la celebración de un nuevo encuentro para negociar y mientras EEUU sigue presionando a Irán para que acepte sus condiciones, el Pentágono enviará miles de soldados adicionales a Oriente Medio en los próximos días, según informan fuentes estadounidenses al Washington Post.

Por otra parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se reúne este miércoles con su gabinete de seguridad para estudiar un posible alto el fuego en Líbano, según la agencia de noticias Reuters. Un parlamentario libanés del brazo político del grupo chií Hizbulá, Ibrahim Moussawi, ha declarado a Reuters que Irán ha empleado el estrecho de Ormuz para presionar e intentar conseguir un cese de las hostilidades en Líbano. “Los iraníes están ejerciendo mucha presión sobre los americanos y han fijado como condición que EEUU incluya Líbano en el alto el fuego” con Irán, ha asegurado.

En un primer momento, Pakistán dijo que el acuerdo de alto el fuego entre los dos enemigos incluía a Líbano, pero Israel lo negó y ha demostrado ampliamente que no es así: desde que entró en vigor esa tregua, hace una semana, ha matado a cientos de personas y herido a más de un millar en el país árabe. Desde el 2 de marzo, cuando dio comienzo la ofensiva israelí contra Líbano, han muerto al menos 2.167 personas, según el último balance del Ministerio de Sanidad libanés.

A última hora del miércoles, Netanyahu ha publicado un vídeo en su cuenta de X, al parecer para desmentir la posibilidad de una tregua con Hizbulá. El primer ministro ha dicho que ayer dio instrucciones a las fuerzas armadas “para continuar ampliando la zona de seguridad” que Israel está tratando de establecer en el sur de Líbano, junto a su frontera septentrional, donde ha ordenado a la población que abandone sus casas y donde ha destruido una parte de las infraestructuras, como puentes y carreteras. También ha afirmado que sus hombres siguen “golpeando a Hizbulá” y están a punto de tomar una localidad estratégica en el sur de Líbano, considerada un bastión de la milicia.

Por su parte, el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, ha dicho que las fuerzas israelíes se mantienen en “elevado estado de alerta” y que el Ejército ha aprobado “más planes” para las guerras de Líbano e Irán, sin ofrecer detalles. Las declaraciones del jefe del Ejecutivo y de las Fuerzas Armadas apuntan en sentido contrario a una posible desescalada en Líbano y, además, dejan entrever los deseos de Israel de que el alto el fuego en Irán colapse y se reanude la ofensiva iniciada el 28 de febrero contra el régimen de Teherán.