“Totalmente inaceptables”. Así han definido los ministros de Exteriores de Groenlandia, Vivian Motzfeldt, y de Dinamarca, Lars Loekke Rasmussen, las amenazas imperialistas de Donald Trump tras reunirse con el vicepresidente de EEUU, JD Vance, y el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, en la Casa Blanca.
“El Reino de Dinamarca sigue creyendo que la seguridad a largo plazo de Groenlandia también puede garantizarse dentro del marco actual, el acuerdo de 1951 sobre la defensa de Groenlandia, así como el Tratado de la OTAN”, ha dicho Loekke Rasmussen en la rueda de prensa posterior a la reunión en la Casa Blanca, frente a la embajada danesa en Washington DC: “Para nosotros, las ideas que no respeten la integridad territorial del Reino de Dinamarca y el derecho de autodeterminación del pueblo groenlandés son, por supuesto, totalmente inaceptables y, por lo tanto, seguimos teniendo un desacuerdo fundamental, pero también estamos de acuerdo en que no estamos de acuerdo y, en consecuencia, seguiremos dialogando”.
“Creo que es muy importante repetir lo importante que es para nosotros reforzar nuestra cooperación con Estados Unidos, pero eso no significa que queramos ser propiedad de Estados Unidos”, ha terciado la ministra groenlandesa, Vivian Motzfeldt
El jefe de la diplomacia danesa ha anunciado la formación “de un grupo de trabajo de alto nivel para explorar si se puede encontrar una forma común de avanzar. El grupo debería centrarse en cómo abordar las preocupaciones de seguridad de Estados Unidos, respetando al mismo tiempo las líneas rojas del reino de Dinamarca. Esperamos que dicho grupo se reúna por primera vez en unas semanas”.
Loekke ha dicho que “siempre hay algo de verdad en lo que dice” el presidente de EEUU: “Compartimos, en cierta medida, sus preocupaciones. Definitivamente, hay una nueva situación de seguridad en el Ártico, y tenemos la idea de mantener el Ártico como una región de baja tensión. Y ahora la situación es completamente diferente. Y, por supuesto, tenemos que responder a esto. La gran diferencia es si eso debe conducir a una situación en la que adquieran Groenlandia, y eso no es en absoluto necesario. Quiero decir, tenemos la relación diplomática más duradera que cualquier aliado de EEUU; tiene 225 años”.
“Aunque no hemos tenido tanto éxito como para que nuestro colega estadounidense nos dijera: 'Oh, lo siento, fue un malentendido total. Renunciamos a nuestras ambiciones', y aunque es evidente que hay un desacuerdo, hemos acordado intentar sentarnos a un alto nivel para explorar si hay posibilidades de dar cabida a las preocupaciones del presidente, al tiempo que se respetan las líneas rojas del Reino de Dinamarca”, ha dicho el ministro de Exteriores danés.
Loekke Rasmussen también ha señalado que la reunión ha servido para “rebatir la narrativa, porque no es una narrativa cierta” por parte de EEUU: “Según nuestros servicios de información, no hemos tenido ningún buque de guerra chino en Groenlandia desde hace una década aproximadamente”.
“Hemos estado presionando a los Estados árticos de la OTAN para que aumenten su compromiso con la Alianza”, ha dicho Loekke Rasmussen, “Ahora hay un diálogo en el marco de la OTAN, y queremos dar un paso adelante, con la esperanza de que eso también pueda dar respuesta a algunas de las preocupaciones del presidente [de EEUU]. No logramos cambiar la postura estadounidense. Está claro que el presidente tiene este deseo, el deseo de conquistar Groenlandia. Dejamos muy claro que esto no beneficia a Dinamarca. Hay un Gobierno en Groenlandia que cuenta con el apoyo de tres cuartas partes de la población groenlandesa. El primer ministro dejó muy claro ayer [por el martes] que Groenlandia, por el momento y en un futuro previsible, seguirá formando parte del Reino de Dinamarca. Por lo tanto, esta es una posición común que queremos trabajar con nuestros amigos y aliados estadounidenses. Pero debe respetar las líneas rojas”.
La reunión, a petición de Dinamarca y Groenlandia, ha llegado después de que el presidente de EEUU haya incrementado las presiones para quedarse con el territorio dependiente de Dinamarca, un país de la OTAN, “de una manera o de otra”.
Las amenazas de la Casa Blanca, que han incluido órdagos militares, se han repetido este mismo miércoles antes de la reunión.
“Estados Unidos necesita Groenlandia por motivos de seguridad nacional”, ha dicho el presidente de EEUU este miércoles por la mañana en Truth Social: “Es vital para la Cúpula Dorada [Golden Dome militar] que estamos construyendo”.
Según Trump, “la OTAN debería liderar el camino para que la consigamos”.
“Si no lo hacemos nosotros”, dice Trump, “lo harán Rusia o China, y eso no va a suceder. Desde el punto de vista militar, sin el enorme poderío de Estados Unidos, que en gran parte construí durante mi primer mandato y que ahora estoy llevando a un nuevo y aún más alto nivel, la OTAN no sería una fuerza eficaz ni un elemento disuasorio, ¡ni mucho menos! Ellos lo saben, y yo también. La OTAN se vuelve mucho más formidable y eficaz con Groenlandia en manos de Estados Unidos”.
“Cualquier cosa que no sea eso es inaceptable”, ha zanjado Trump.
Críticas de expertos de la ONU a EEUU
Expertos de la ONU han expresado este miércoles su profunda preocupación por las declaraciones de Trump sobre Groenlandia.
“Las afirmaciones que sugieren que un territorio puede ser tomado, controlado o 'poseído' por otro Estado en aras de la seguridad nacional o de intereses económicos evocan una lógica de dominación colonial que la comunidad internacional ha rechazado desde hace mucho tiempo”, afirman los expertos en una nota difundida por la ONU: “Esa retórica suscita profunda preocupación por el mantenimiento de un orden internacional democrático y equitativo, basado en el respeto de la dignidad humana y los derechos fundamentales, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas”.
Los expertos señalaron que, en numerosas declaraciones, el presidente de Estados Unidos ha cuestionado repetidamente la soberanía legal del Reino de Dinamarca sobre el territorio, refiriéndose a la “propiedad y el control” de Groenlandia como una “necesidad absoluta” para Estados Unidos, incluso por razones de seguridad nacional. Además, el secretario de Estado ha informado al Congreso de que el Gobierno tiene la intención de “comprar” Groenlandia.
“Cualquier amenaza o uso de la fuerza para alterar el estatuto político de Groenlandia o para desafiar la soberanía de otro Estado está claramente prohibido por el artículo 2, apartado 4, de la Carta de las Naciones Unidas”, afirmaron los expertos. “Tales declaraciones corren el riesgo de erosionar los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas, incluida la prohibición del uso de la fuerza, el respeto de la integridad territorial y la independencia política de todos los Estados. Estas declaraciones son incompatibles con el derecho internacional de los derechos humanos y el derecho a la libre determinación”.