El comunicado íntegro
Desde las entidades sociales, sindicales y colectivos políticos de la Comunidad de Madrid promovemos esta declaración dirigida a organizaciones de derechos humanos, movimientos sociales, entidades culturales, deportivas y vecinales, con el objetivo de exigir que el partido Real Madrid de Baloncesto – Maccabi Tel Aviv, previsto para el 8 de enero en el Movistar Arena, no llegue a celebrarse, y de denunciar el uso del deporte como instrumento de blanqueamiento del genocidio que el Estado de Israel continúa perpetrando contra el pueblo palestino.
La celebración de este encuentro, enmarcado en la Euroliga, supondría una nueva normalización internacional de un Estado investigado por el crimen de genocidio por la Corte Internacional de Justicia, responsable del asesinato de —como mínimo— más de 70.000 personas palestinas en la Franja de Gaza en los últimos años. Asimismo, la Corte Internacional de Justicia ha certificado que el estado de Israel mantiene una ocupación ilegal de los territorios palestinos, ha instaurado un régimen de apartheid, lo cual constituye un crimen contra la humanidad, y viola sistemáticamente el derecho internacional de los derechos humanos.
Ante esta realidad, las entidades sociales y colectivos políticos de la Comunidad de Madrid, en coordinación con organizaciones palestinas y plataformas por el boicot deportivo a Israel, hacemos un llamamiento al movimiento popular madrileño para que se adhiera a esta declaración y haga visible el rechazo mayoritario a la presencia de equipos israelíes en nuestras ciudades y competiciones deportivas.
El deporte no puede ser neutral ante el genocidio.
En los últimos meses, las movilizaciones no violentas en distintas ciudades del Estado han evidenciado un rechazo social creciente tanto a la presencia de equipos israelíes como al uso del deporte y los grandes eventos como herramientas de normalización de la violencia colonial y genocida. En este contexto, la respuesta masiva del pueblo de Madrid durante la etapa final de La Vuelta fue un ejemplo claro y contundente: miles de personas tomaron de manera pacífica las calles para denunciar el uso de este acontecimiento deportivo como un lavado de imagen del genocidio, demostrando que Madrid no es indiferente ni cómplice.
La presión popular ha puesto de manifiesto que la normalización no es inevitable y que la movilización social puede frenar la impunidad. Estas protestas reflejan una conciencia cada vez más extendida: ni la neutralidad ni la complicidad son opciones aceptables frente a crímenes de esta magnitud.
Este rechazo social contrasta con el trato de normalidad institucional que Israel continúa recibiendo. Sin embargo, desde Madrid y en numerosos puntos del territorio, las movilizaciones han lanzado un mensaje común y contundente: no aceptamos la presencia en nuestras ciudades de equipos que representan a un Estado responsable de crímenes de genocidio.
Un llamamiento desde Madrid
El 8 de enero, el Maccabi Tel Aviv tiene previsto disputar un partido en Madrid frente al Real Madrid de Baloncesto. Lejos de ser objeto de sanción o aislamiento, Israel sigue siendo recibido como un socio prioritario y estratégico en nuestras ciudades, mientras mantiene su ofensiva genocida contra el pueblo palestino.
Madrid ha demostrado, especialmente en los últimos meses, una creciente conciencia política y una movilización solidaria sostenida con Palestina. La respuesta social durante La Vuelta y en otras convocatorias recientes confirma la existencia de una mayoría social que rechaza la utilización del deporte y de los grandes eventos como mecanismos de blanqueamiento de crímenes internacionales.
Por coherencia, las organizaciones firmantes exigimos:
1. Que se adopten todas las medidas administrativas y políticas necesarias para impedir la celebración del partido Real Madrid de Baloncesto – Maccabi Tel Aviv en el Movistar Arena.
2. Que las instituciones madrileñas actúen con firmeza para evitar que el deporte contribuya a normalizar el genocidio contra el pueblo palestino. Nuestra ciudad no puede acoger a un equipo que representa a un Estado responsable del asesinato de decenas de miles de personas palestinas en la Franja de Gaza.
Permitir la participación de equipos israelíes en competiciones deportivas en nuestro territorio es incompatible con cualquier compromiso real con los derechos humanos. Si no se pueden compartir escenarios culturales con un Estado investigado por genocidio, con mayor razón no deberían compartirse espacios deportivos que contribuyen a legitimar su política colonial de ocupación, apartheid y exterminio.
La coherencia institucional exige aplicar este mismo criterio en todos los ámbitos: el deporte no puede ser una excepción.
Convocatoria de movilización – 8 de enero, Movistar Arena
Hacemos un llamamiento a todas las organizaciones y al movimiento popular madrileño a apoyar públicamente esta declaración y a participar de las convocatorias de movilización promovidas por distintos colectivos de solidaridad con Palestina el próximo 8 de enero ante las principales entradas del Movistar Arena bajo el lema: “Por Genocida, fuera Israel del Baloncesto”
La presión popular funciona. La respuesta social en Madrid ya ha demostrado que es posible frenar la normalización de la violencia y la impunidad. Necesitamos una adhesión amplia de organizaciones y una movilización masiva para dejar claro que Madrid rechaza este partido y cualquier forma de complicidad con el genocidio contra el pueblo palestino.