La conexión peatonal Sol-Gran Vía anunciada por Cifuentes es una obra que Aguirre dejó a medias en 2009

“Hoy quiero anunciarles que vamos a conectar la estación de Cercanías de Sol con la de Metro de Gran Vía, en lo que será una de las obras más importantes de los próximos años”. La presidenta Cristina Cifuentes hizo este anuncio en una de sus intervenciones en el Debate del Estado de la Región. Fue el que más titulares ocupó, pese a que en realidad es una obra que está a medias desde antes de que ella llegara a la Puerta del Sol.

Esperanza Aguirre reprodujo casi las mismas palabras en junio de 2009, cuando se inauguró la nueva estación en el kilómetro cero. La expresidenta la anunció como una “obra muy necesaria” pero nunca la llevó a cabo. Ni siquiera la licitó.

Desde entonces debajo de la calle Montera hay un túnel excavado, cerrado y sin acondicionar que dejó abierto Adif, dependiente de Fomento, para hacer posible esa conexión planificada que ahora se retoma con ocho años de retraso. El inicio de ese túnel está al final de los andenes de Cercanías, donde se puede ver una estructura tapiada y dos ascensores que no conducen a ninguna parte.

El proyecto anunciado como novedad costará a las arcas regionales 18 millones de euros en total, menos de la mitad de los 45 millones que calculó el Gobierno de Aguirre. La licitación de las obras se aprobaron la semana en Consejo de Gobierno –solo la primera etapa, que no cubre el equipamiento de tornos y ascensores– y se prevé que la conexión esté funcionando en el año 2019, año electoral.

UPyD preguntó en la etapa de Gobierno de Ignacio González en qué situación se encontraba el proyecto. El Ejecutivo respondió que se trataba de “una acción de alto calado, elevado coste económico y complejidad de diseño que debe ser acometida no solo por Metro, sino también por Adif”.

eldiario.es ha preguntado a Adif por este retraso y por el presupuesto que supone para Fomento este acondicionamiento del túnel sin obtener respuesta.

La remodelación prevista por Cifuentes duplicará por dos el tamaño de la estación de Gran Vía con un vestíbulo que una bajo tierra la red de Metro y Cercanías y las líneas 1 y 5 del suburbano. El túnel tendrá una longitud de 85 metros y 5,5 de anchura y saldrá de los andenes del tren de Sol hasta la calle Gran Vía “favoreciendo así la movilidad de los 23.000 viajeros que a diario utilizarán este nuevo pasillo, que será acondicionado por ADIF”, dice el Gobierno regional en una nota.

Obra doble en Gran Vía

La obra, que Aguirre calificó como “muy difícil desde el punto de vista de ingeniería”, levantará parte de las aceras de Gran Vía, aunque fuentes de la Consejería de Transportes descartan que se vayan a producir alteraciones en la calzada. Además, estos trabajos podrían coincidir en el tiempo con el proyecto del Ayuntamiento de Madrid para peatonalizar parcialmente esta gran arteria de tráfico de la capital.

La reforma de la estación de Gran Vía incluye también la instalación de cuatro ascensores –además de cuatro tramos más de escaleras– que van a conectar el vestíbulo con los distintos andenes de las líneas 1 y 5, con el pasillo de conexión con Cercanías y con la calle. Habrá también, dice la Comunidad, otros sistemas para personas con discapacidad o movilidad reducida como etiquetas braille en los pasamanos, interfonos de comunicación adaptados o pavimentos de tacto visual cerámico.

La accesibilidad es la eterna materia pendiente de Metro: 124 de 274 estaciones no cumplen con los mínimos. O no tienen ascensor (89) o no disponen de equipamiento como megafonía (35). La Consejería de Transportes anunció un plan para instalar 30 ascensores en siete estaciones (Portazgo, Príncipe Pío, Príncipe de Vergara, Plaza Elíptica, Bilbao, Pavones y Tribunal) en un plazo de dos años y medio. No llegarán a tiempo para el deadline que marca la ley y que obliga a la plena accesibilidad en diciembre de este año. En 2022, según el Plan de accesibilidad e inclusión en Metro, estarán funcionando 80 ascensores en 32 estaciones. Aun después de completarse estas previsiones, con una inversión prevista de 145 millones, seguirá habiendo un 17% de paradas no accesibles.