Asociaciones vecinales rechazan la “tomadura de pelo” que Almeida propone para el 'scalextric' de Vallecas

“Tomadura de pelo”, “despilfarro absurdo”, “costoso e inservible lavado de cara”. Así han calificado la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (Framv) y la Coordinadora de Asociaciones Vecinales de Puente de Vallecas el proyecto Vallecas Abierto, que presentó el pasado lunes el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida. El plan busca “regenerar” el espacio existente bajo el scalextric, aunque según las entidades que firman el escrito “carece de sentido” gastar 11,5 millones de euros en una operación que “tiene mucho de cosmético y poco de mejora real de la calidad de vida de la vecindad del entorno en los barrios de San Diego y Numancia (Puente de Vallecas) y Adelfas (Retiro)”.

En el marco del proyecto, Almeida ha anunciado la construcción en los próximos dos años de un jardín vertical de 700 metros, alguna instalación municipal bajo el puente que podría ser un local de ensayo, más pasos peatonales y la peatonalización de un trozo de la vía pública en una reforma que el Ayuntamiento define como “ambiciosa y realista”. Actuaciones “completamente inútiles para combatir el problema más grave que genera el scalextric, la contaminación atmosférica provocada por los 170.000 vehículos que lo usan a diario”, según reza la comunicación de las agrupaciones de residentes. La intervención no eliminará ninguno de los 20 carriles de tráfico operativos en la zona.

Por ello, los colectivos vecinales de Vallecas y Retiro insisten en el desmantelamiento definitivo del paso elevado, una actuación que el propio Ayuntamiento aprobó con la unanimidad de todos los grupos políticos hace cinco años, en el pleno municipal del 30 de marzo de 2021, con la idea de cerrar una de grandes heridas que aún siguen abiertas en la capital. El alcalde ha supeditado la retirada del scalextric al desarrollo de la operación del Abroñigal, una “fea excusa para eludir su propia responsabilidad, pasando la pelota del problema a otra Administración, la que representa el Gobierno central”.

“Más de 120.000 personas viven en San Diego, Numancia y Adelfas y a diario padecen los malos humos, los ruidos y la fealdad de la frontera que representa el paso elevado. El regidor está obligado a velar por su salud y bienestar, como los de cualquier vecino o vecina del municipio que gobierna”, lamenta el comunicado.

“No es de recibo que el Ayuntamiento se gaste casi 80 millones de euros en el proyecto Parque Ventas para construir una losa de hormigón de 200 metros lineales sobre la M-30 (una actuación que rechazan las asociaciones vecinales de Salamanca y Ciudad Lineal y la Fravm por costosa y absurda), mientras renuncia a desmantelar el último scalextric de la ciudad, una añeja demanda vecinal que cuenta con la simpatía de todo el mundo”, añaden los firmantes del documento.

La Framv considera “sorprendente” que el alcalde haya anunciado esta mañana que dialogará con las asociaciones vecinales para determinar la dotación que irá debajo del scalextric cuando el proyecto general se ha gestado en los despachos del Consistorio sin ningún tipo de participación ni diálogo con el tejido asociativo vecinal.

“Lo que queremos es que se pongan las bases para la retirada definitiva del scalextric, una auténtica fractura en la ciudad y símbolo del enorme desequilibrio territorial y social que aún padece la ciudad, pero que con voluntad política se puede y debe reparar”, sostiene Jorge Nacarino, presidente de la Framv. “Todo lo que no sea avanzar hacia este horizonte será tirar el dinero”, apostilla.

Por ello, las asociaciones vecinales de Puente de Vallecas sugieren que los 11,5 millones presupuestados para Vallecas Abierto se empleen en cubrir otras necesidades o demandas históricas del distrito, como la “siempre aplazada” biblioteca municipal de la calle Monte Olivetti, la Escuela de Música de Vallecas, que fue aprobada en el plan SURES para ser ejecutada en una parcela situada en la intersección de las calles Javier de Miguel con Martínez de la Riva pero anulada en 2024; o la apertura de un equipamiento público en el edificio del antiguo colegio Fernán Caballero de la calle Francisco Laguna.