Las decenas de miles de conductores que cada día atraviesan la M-30 de Madrid pueden desde hoy seguir las indicaciones de sus teléfonos móviles sin temor a perderse. El Ayuntamiento de Madrid acaba de encender un sistema para que navegadores de aplicaciones como Google Maps o Waze funcionen bajo los túneles y puedan superar la falta de cobertura en estos espacios.
Las responsables son las 1.600 balizas que la empresa Calle 30 ha estado instalando durante los últimos meses en la red de túneles más grande de Madrid, que se extiende a lo largo de 48 kilómetros. Que estos espacios aún no tuvieran navegación era culpa del desafío tecnológico que suponía habilitarla en una red de túneles muy extensa, con 21 entradas y 26 salidas, y con segmentos tan complejos como el tramo que va desde el puente de Praga hasta el puente de Toledo, compuesto por dos túneles que discurren en paralelo pero superpuestos.
La empresa Waze -que depende de la multinacional Google- es la que ha colocado estas balizas, en uno de los principales proyectos que ha afrontado, el más grande en Europa y el segundo en todo el mundo, solo por detrás del que se implementó en Sidney. Los problemas para encontrar la salida correcta en la M-30 eran comunes a los que usaban esta circunvalación para atravesar Madrid. “Yo mismo me he perdido” admitía el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, en la presentación del sistema. A su lado, responsables de Google indicaban que estas dificultades por la falta de instrucciones fiables de los navegadores provocaban mayor inseguridad en las calzadas y “conducciones temerarias”.
La colocación de las balizas viene a solucionar estos problemas. De momento estarán operativas en las aplicaciones citadas, pero su sistema de código abierto permite que otras tecnologías puedan utilizar sus datos, apunta Gil Disatnik, jefe del programa Waze Beacons y quien ha liderado su colocación en Madrid.
Los aparatos que sirven para posicionar a los vehículos que atraviesan la M-30 están situados en altura, sobre las bandejas portacables, cada 25 metros de túnel. Explica Disatnik que su instalación ha supuesto un reto en muchos sentidos. Uno de ellos es el doble túnel de un tramo, poco habitual en otras carreteras del planeta al contar ambas alturas con dos direcciones. “En otros lugares el de arriba va en una dirección y el de abajo en otra, lo que es más fácil de posicionar para Waze”, indica después de la presentación.
El posicionamiento en la M-30 no será el único en los túneles de Madrid. El alcalde ha anunciado que este mismo sistema de balizas de Waze se está instalando también en los 38 túneles urbanos con los que cuenta la capital de la mano de Waze y Google. Y que el soterramiento de la A-5 nacerá ya con esta nueva tecnología cuando sea transitable, en el año 2027.
Cómo hacer que funcione en tu móvil
Para utilizar este sistema, el usuario tendrá que seguir unos sencillos pasos en la configuración de su teléfono móvil. En primer lugar, es necesario descargar las aplicaciones Waze o Google Maps (disponibles en Android e IOS). Posteriormente, en el caso de Waze, simplemente se tendrá que habilitar el bluetooth. Por su parte, en Google Maps, además de tener activado el bluetooth, se tendrá que activar la opción de balizas de túnel bluetooth en los ajustes de la aplicación (ajustes/navegación/balizas de túnel bluetooth).
De esta manera, en el momento en que el conductor se adentre en el túnel, el receptor bluetooth del smartphone detectará la señal y se activará la navegación guiada, calculando con precisión la posición del usuario, ya que las balizas emiten una señal de localización que identifica a cada una de ellas.